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¿DE TARRACENSIBVS?


[Helifoto del área arqueológica ubicada en torno a El Pueyo de Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza) realizada por el Prof. Dr. D. Markus Trunk, de la Universität Trier, en 2011, en el marco de la II Campaña Alemana en la ciudad romana de Los Bañales]

Quien escribe este blog, cuando mira hacia atrás y piensa en el cambio que la ciudad romana de Los Bañales (¡por cierto, ya con página en la Wikipedia!) ha dado en los últimos años -no sólo a nivel material, de las estructuras descubiertas, sino, sobre todo, a nivel institucional y social-, tiene fija una fecha en la mente: el 13 de Febrero de 2010. Era Sábado, concluía una nueva campaña de prospecciones arqueológicas en torno a la ciudad romana -creo recordar que se trataba de la IV Campaña cuyos resultados verían, poco después, la luz (pincha aquí)- y convocábamos, prácticamente, por primera vez, una charla sobre la ciudad romana en el Salón de Actos de la Fundación Uncastillo, en Uncastillo (Zaragoza), en la Comarca de las Cinco Villas. Aquella convocatoria fue secundada por casi medio centenar de personas que -en una tarde/noche gélida- abarrotaron dicho espacio y mostraron -fue la primera demostración de una larga serie que ha tenido su continuidad, verano tras verano, en las Jornadas de Puertas Abiertas de la excavación (pincha aquí, por ejemplo, donde se recoge una noticia sobre la de aquél verano de 2010)- el respaldo social que, todos los cincovilleses, prestaban a un proyecto que, entonces, apenas llevaba un par de años de trabajo (¡sólo habíamos excavado un mes aunque la campaña había resultado notablemente efectiva!). La emoción del momento inspiró entonces un post de Oppida Imperii Romani que, titulado De quinque ciuitatibus Romana aetate (algo así como "Sobre las Cinco Villas en época romana"), ofrecía una síntesis de la charla que se impartió en aquella ocasión y de la que no se guarda ya en red registro en audio aunque su lectura puede ser válida -con matices- todavía.

Pues bien, han pasado exactamente cuatro años, hemos volcado la historia de la ciudad romana de Los Bañales en todo tipo de soportes -especialmente, en Febrero del pasado año generamos un vídeo, que cuenta ya con casi 2.000 visitas, gracias al interés de la UNIR, en nuestro trabajo (pincha aquí) y, también, algo antes, volcamos nuestras reflexiones en negro sobre blanco en el largo trabajo, ANDREU, J.: "La ciudad romana de Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza) en las fuentes históricas", Caesaraugusta, 82, 2011, pp. 19-100- y la hemos presentado, siempre, como un paradigma de la evolución de la vida urbana en el Valle Medio del Ebro, todo ello al margen de que sea o no -de ahí el título de este post- la ciudad de los Tarracenses que menciona Plinio (Nat. 3, 24). Pero, además, nuestro conocimiento de las otras ciuitates que hubo en torno a la de Los Bañales también ha mejorado notablemente bien gracias al esfuerzo de gente de nuestro equipo bien al de otros colegas igualmente solventes. Así, hoy sabemos un poquito más sobre la ciudad de los Segienses -emplazada, nosotros estamos convencidos aunque haya voces que lo rebatan, ¡y con argumentos! (JORDÁN, Á.: "Algunas reflexiones sobre la reducción de Segia a Ejea de los Caballeros: ¿una cuarta ciuitas en las Cinco Villas de Aragón?", Salduie, 9, 2009, pp. 167-178), en la actual Ejea de los Caballeros (BIENES, J. J., y MARÍN, C.: Los orígenes del poblamiento en Ejea de los Caballeros. Últimas investigaciones, Ejea, 2013-, sobre la que ocupó el Cabezo Ladrero de Sofuentes (JORDÁN, Á. A., ANDREU, J., y BIENES, J. J.: "Epigrafía romana de Sofuentes (Zaragoza, España)", Epigraphica, 72, 2010, pp. 191-246) y, de modo muy especial, sobre la que hubo en Campo Real/Fillera, en Sos del Rey Católico (véanse, sobre ella, dos novedades, posteriores a la composición del post que ya le dedicamos a ese enclave en este blog: ANDREU, J., ZUAZÚA, N., ARMENDÁRIZ, J., y ROYO, H.: "A propósito de una cornucopia romana en mármol blanco procedente del territorio de la ciudad romana de Campo Real/Fillera (Sangüesa, Navarra)", Príncipe de Viana, 253, 2011, pp. 97-120 y, también, ANDREU, J., JORDÁN, Á. A., y ARMENDÁRIZ, J.: "Nuevas aportaciones a la Epigrafía de Campo Real/Fillera (Sos del Rey Católico-Sangüesa)", Zephyrus, 65, 2010, pp. 179-198). Además de, lógicamente, todas las novedades que se han venido generando en este tiempo respecto de la de Los Bañales.

Por eso, cuando el pasado día 4 de Marzo, en el marco del III Taller Hispano-Francés de Arqueología, quien sostiene este blog tuvo la oportunidad de impartir una larga charla -más de noventa minutos- titulada "Las ciudades romanas en las Cinco Villas: historia urbana y evolución jurídica" entendí que tal vez era una buena ocasión para -como hemos hecho últimamente en varias ocasiones (pincha en la etiqueta Instrumenta)- compartir con todos los lectores algunas reflexiones sobre la romanización de este singular territorio peninsular a través de cuyo estudio, sin duda, el estudioso puede aprehender desde los procedimientos empleados por Roma en su contacto con las comunidades indígenas durante el siglo II a. C., en el periodo de la conquista, hasta los sistemas de integración cívica y municipal que siguieron a las guerras civiles y, en particular, en la zona, a la extensión del ius Latii por Vespasiano pasando, por supuesto, por la cuestión de la viabilidad -o no- del modelo municipal a partir de época antonina, un tema que se está revelando de modo muy tangible en Los Bañales y que, a buen seguro, dará mucho que hablar en el futuro.

Por eso, y tras la charla que a finales de Enero impartí en la Universidad de Navarra en el marco de las actividades de la Cátedra de Lengua y Cultura Vasca/Euskal Hitkuntza eta Kultur Katedra de dicho centro (pincha aquí), la sección de audios de Oppida Imperii Romani, en PodOmatic, ya cuenta con un nuevo minicast que recoge la conferencia arriba referida y que podéis escuchar a través del reproductor instalado al final de este post.

¡Espero que disfrutéis del audio de la charla y del material que le acompaña! ¡Va por vosotros, queridos lectores!

COMPLVTVM (Alcalá de Henares)



[Sobre estas líneas, dos representativas imágenes del área arqueológica del Camino del Juncal de Alcalá de Henares, parte del solar de la antigua Complutum: arriba vista de la basílica, desde una de las áreas termales y, abajo, zona de las domus llamadas de Marte y del Atrio, en la entrada al citado recinto, de obligada visita para el aficionado]

Situación: Para quienes nos dedicamos con cierta asiduidad a trabajar sobre el antiguo convento jurídico de la colonia Caesar Augusta (pincha aquí para acceder a una charla de M. Beltrán Lloris, del Museo de Zaragoza, sobre la Arqueología de las cicudades de ese espacio jurídico, impartida en un ciclo de conferencias celebrado hace un par de años en la UNED de Tudela y que fue ya objeto de atención en otro post de nuestro blog) la ciudad romana de Complutum constituye, sin duda, un caso extraordinariamente atractivo y singular. Ubicada en el extremo sudoccidental del citado distrito jurídico dispone de tanta documentación -tanto epigráfica como arqueológica, ¡aunque no olvidemos que para quienes nos dedicamos a su estudio, ésta nunca es suficiente!- y está tan abierta a las influencias recibidas de las ciudades romanas de la Meseta Sur (a este respecto, puede verse nuestro trabajo ANDREU, J.: "Municipalización y vida municipal en las comunidades romanas de la Meseta Sur", en CARRASCO, G. (coord.): La Romanización en el territorio de Castilla La Mancha, Cuenca, 2008, pp. 225-260) y a las procedentes del Valle del Ebro que todo ello, junto con la excelencia con que han sido puestos en valor y difundidos sus restos arqueológicos, la convierte en una ciudad que, desde luego, debería haber contado con un post en Oppida Imperii Romani hace bastantes meses más. Ubicada en el solar actual de Alcalá de Henares, ciudad conocida por Miguel de Cervantes y, también, por la célebre Universidad de Alcalá, su proximidad a la capital, Madrid, la convierte en un complemento turístico imprescindible para quien se acerque al centro de la Península o para quien, procedente del Nordeste, quiera adentrarse en la Comunidad de Madrid o en las tierras de Castilla La Mancha.
Acceso: Alcalá de Henares sigue disfrutando, tras veintiún siglos, de las mismas potencialidades geográficas que los romanos le dieron cuando eligieron las orillas del río Henares para convertir en importante enclave un solar -como veremos- seguramente ya distinguido en época prerromana, no en vano la ciudad de Complutum aparece citada como importante mansio en la vía entre Augusta Emerita y Caesar Augusta (It. Ant. 436, 2 y Rav. Cosm. 312, 7) que, por esa zona, ponía en relación -y sigue, de hecho, haciéndolo- a través del corredor del tío Henares y el valle del río Jalón, la Meseta Sur con el Sistema Ibérico (otras ciudades al pie de esa vía como Bilbilis o Arcobriga pueden ser visitas complementarias recomendables, sin duda). Además, desde Complutum se podía acceder también, como se ha indicado, a la Meseta Sur y, por ella, al Mediterráneo, en un trazado que ha sido reciente objeto de estudio por alguien que, nos consta, sigue con interés este blog (FERNÁNDEZ MONTORO, J. L., LOSTAL, J., RODRÍGUEZ MORALES, J.: "La calzada romana de Carthago Noua a Complutum: síntesis de su recorrido", El Nuevo Miliario, 13, 2011, pp. 32-54). Es por ello que, prácticamente, Alcalá de Henares cuenta con las mismas cualidades geoestratégicas que Madrid, ciudad con la que hoy está extraordinariamente bien comunicada tanto por carretera (siguiendo la A-2) como a través del servicio de Cercanías de RENFE, con trenes casi constantes. Además, lo grato y recomendable de las visitas arqueológicas que justifican este post y los muy numerosos atractivos de la propia ciudad de Alcalá de Henares -eminentemente universitaria y cultural- convierten la visita a Complutum en un complemento muy apropiado para la visita turística al centro del país. 
Tipología: Profusamente citada en las fuentes clásicas (además de en las publicaciones que se citarán más abajo, todas esas fuentes aparecen recogidas, de manera completísima, en ROMERO, M.: "Complutum", en ROLDÁN, J. M. (dir.): Diccionario Akal de la Antigüedad Hispana, Madrid, 2004, p. 292 y, recientemente, han sido también recopiladas en un trabajo del que ya hablábamos en un post anterior, a propósito de San Esteban de Gormaz, y que no se ha de perder de vista en adelante, al menos, para ciudades de la Hispania Citerior: FASOLINI, D.: Le tribù romane della Hispania Tarraconensis. L'ascrizione tribali dei cittadini romani nelle testimonianze epigrafiche, Milán, 2012, p. 51 que, además, en pp. 258-259 vuelve sobre el tema de la fecha de la promoción de la ciudad a municipio), la ciudad romana de Complutum aparece citada por Ptolomeo (Ptol. Geog. 2, 6, 56: sobre este autor y su visión sobre el centro de la Península puede consultarse, online, el trabajo doctoral de MONTERO, J.: Carpetanos y Vettones en la Geografía de Ptolomeo, Madrid, Universidad Complutense, 2002) entre los Carpetanos siendo sede de la ceca de rótulo ikesankom (sobre el horizonte carpetano de la ciudad puede verse HURTADO, J.: "Castros carpetanos de época prerromana", Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma, 26, 2000, pp. 85-93, esp. p. 87) y, por su parte, Plinio la refiere con estatuto estipendiario en su célebre lista de comunidades adscritas al distrito jurídico cesaraugustano (Nat. 3, 24, sobre el pasaje y su validez, además de lo indicado más arriba, debe verse este antiguo post de Oppida Imperii Romani: pincha aquí) aunque, más tarde, en inscripciones ya posteriores a la época flavia, alguno de sus ciues (CIL II, 3033 y, tal vez, el L. Caecilius Caecilianus que llegó a flamen provincial en Tarraco tras haber desempeñado el cargo de IIuir, quizás de procedencia Complutense -RIT, 262-) aparecen vinculados a la Quirina tribus lo que se ha tomado, normalmente, como prueba de la conversión en municipio flavio de la ciudad (sobre esta cuestión debe verse GONZÁLEZ CONDE, Mª P.: "Promoción jurídica y organización municipal de Complutum en el Alto Imperio", Lucentum, 4, 1985, pp. 133-146, también nosotros en ANDREU, J.: Edictum, municipium y lex: Hispania en época flavia (69-96 d. C.), Oxford, 2004, p. 151 defendimos esa condición jurídica, explotando las fuentes epigráficas al respecto). Además de ser citada por Plinio y por Ptolomeo, es extraordinariamente notable el catálogo de testimonios escritos que hay sobre su constatado -y casi inusual- horizonte y esplendor tardoantiguo (para la pervivencia tardoantigua de la ciudad, desde la perspectiva, además, de la Arqueología de sus edificios, debe verse RASCÓN, S.: "El gran complejo administrativo tardoantiguo Complutense", en RASCÓN, S. (coord.): Complutum. Roma en el interior de la Península Ibérica, Madrid, 1998, pp. 88-92 -como veremos más abajo, uno de los trabajos misceláneos de referencia sobre la ciudad- y, con todas esas fuentes tardoantiguas comentadas, resulta útil, VALLEJO, M.: "Complutum en las fuentes de la Antigüedad Tardía", en GARCÍA MORENO, L. A., y RASCÓN, S.: Acta Antiqua Complutensia I. Complutum y las ciudades hispanas en la Antigüedad Tardía, Alcalá de Henares, 1999, pp. 203-224), testimonios que incluyen alusiones al martirio de los santos Justo y Pastor (Prud. Perist. 4, 41-44 o Paul. Nol. Carm. 35, 605) o a la presencia de obispos suyos en los concilios de los primeros siglos. Esa generosidad en las referencias escritas está, además -como se dijo más arriba- corroborada por la documentación arqueológica que, como vamos a describir a continuación, es sencillamente muy sobresaliente en la calidad de sus restos y en la excelencia de la puesta en valor de aquéllos. Como viene siendo habitual desde un anterior post de Oppida Imperii Romani, remitimos a la voz "Complutum" en el Pelagios Project (pincha aquí) donde se ofrece también elenco de fuentes clásicas y bibliografía básica sobre el lugar, complementaria a la que, con un notable esfuerzo, traemos a este post.
Descripción: Sin lugar alguno a dudas, la Ciudad Romana de Complutum -pues es así como se denomina al conjunto arqueológico en el muy útil material que el Ayuntamiento de Alcalá de Henares ofrece a los visitantes- es uno de los atractivos arqueológicos mejor gestionados, más ejemplares y, por tanto, de visita más recomendable de nuestro país. En apenas unas horas, el visitante que se acerque a los dispersos vestigios de esta antigua importante ciudad del extremo meridional del conuentus Caesaraugustanus, puede hacerse cargo de cómo era una ciudad romana y, también, de lo compleja -pero también atractiva- que es la tarea de investigar sobre ella y, por supuesto, la de ponerla en valor y hacerla visitable y, también, sostenible. Por eso, y por los atractivos que se han señalado más arriba, Complutum es visita obligada para el amante de la Arqueología Hispanorromana. Un recorrido de, como se decía, una jornada, llevará al visitante a detenerse, al menos, en los siguientes puntos que, a continuación, comentaremos y que constituyen, a nuestro juicio, los principales atractivos de Complutum: el área arqueológica del foro y la regio II, ubicado en el Camino del Juncal, en la confluencia de éste con la Calle Jiménez de Quesada (toda la información sobre accesos, tarifas, y horarios, aquí) y quizás el principal recinto arqueológico de la ciudad; la denominada Casa de Hippolytus, no lejos de allí, en la Avenida de Madrid, junto a la Ciudad Deportiva de El Juncal, un enclave de altísimo interés histórico, arqueológico y museográfico; diversos lugares con atractivo epigráfico -en concreto el exterior del Palacio Episcopal y, sobre todo, y especialmente, la Catedral Magistral de la ciudad-; el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid, en la Plaza de las Bernardas; y -éste último atractivo ya exclusivo para los más aficionados- el cerro de San Juan de El Viso, solar del oppidum prerromano y desde el que se obtiene una espectacular panorámica sobre los restos y el emplazamiento de la ciudad imperial. Efectivamente, el visitante que se dirige a Alcalá de Henares para recorrer los restos de la antigua Complutum tal vez deba empezar por conocer el área arqueológica correspondiente a una de las zonas que, en época romana, debió constituir el corazón de la ciudad, el espacio ocupado, al pie del Camino del Juncal, por el antiguo foro y por una serie de edificios adyacentes de diversa naturaleza coincidentes, además, con el trazado de uno de los decumani de la ciudad. Apenas adquiere su ticket, el visitante puede pasar junto a un par de domus -las denominadas Casa de Marte y Casa del Atrio- extraordinariamente bien puestas en valor y restauradas (echa un vistazo a ellas y a la noticia sobre la apertura del citado recinto, en 2012, en el imprescindible Blog de Paleorama así como al trabajo SÁNCHEZ MONTES, A. L., y RASCÓN, S.: "El foro de la ciudad romana de Complutum", en VI Congreso Internacional de Musealización de Yacimientos Arqueológicos, Toledo, 2011, pp. 341-351 en el que se valora de qué modo se musealizó y puso en valor el recinto forense de la ciudad) y, más adelante, adentrarse en el espacio de edificios públicos mejor conservado del antiguo municipio romano (para ellos, hay, online, disponibles, trabajos como RASCÓN, S., y SÁNCHEZ MONTES, A. L.: "La basílica y los edificios administrativos del foro de la ciudad romana de Complutum. De los edificios de época de Claudio a la monumentalización urbana de los siglos III, IV y V", Anales de Arqueología Cordobesa, 20, 2009, pp. 175-202). Así, tras pasar por el denominado auguraculum -es decir, un templo dedicado a las adivinaciones (pincha aquí) y que se ha interpretado así por el hallazgo, en el citado recinto, de varios depósitos con restos de ofrendas-, pueden verse, también, las monumentales termas que, durante la tardoantigüedad, funcionaron, según parece, como curia de la comunidad municipal, justo al otro lado del muro en el que la tradición ubica el conocido martirio de los santos Justo y Pastor -patronos de la ciudad y víctimas de la persecución de Diocleciano, hacia el 304 d. C.- y al lado de la basílica -seguramente construida a finales de la época Julio-Claudia- y la plaza abierta del foro frente a la cual aun se conservan otras termas (para las termas de Complutum debe verse RASCÓN, S., y MÉNDEZ, A.: "Termas Complutenses", en FERNÁNDEZ-OCHOA, C., y GARCÍA-ENTERO, V. (eds.): Termas Romanas en el Occidente del Imperio, Gijón, 2000, pp. 237-244) y permanece cubierta -y fuera del circuito visitable, al menos por el momento- la denominada "Casa de los Grifos" (para todos estos recintos, además de la información que se ofrece en el folleto que se entrega al visitante, y en los enlaces de bibliografía que aquí, y en la sección correspondiente de este post, se facilitan, puede resultar muy útil seguir la voz "Complutum" en Wikipedia, muy bien editada, o descargar, desde aquí, el documento que, titulado "El conjunto monumental del foro", está disponible en la utilísima biblioteca digital de Alcalá Virtual; y también puede resultar útil FUENTES, Á.: "Edificios públicos de carácter administrativo y religioso", en Complutum: Roma en el interior de la Península Ibérica, Madrid, 1998, pp. 67-78, título sobre el que volveremos más abajo). Como se dijo antes, no lejos de este espacio tan sugerente se encuentra otro que, desde luego, no lo es menos, la denominada Casa de Hippolytus, local, según parece, de un collegium -es decir, de una institución formativa y asociativa de jóvenes- construido a finales del siglo I d. C. y en uso, con remodelaciones, hasta el siglo III d. C. (para un estudio detallado del mismo debe verse RASCÓN, S.: "La así llamada casa de Hyppolitus: la fundación de los Anios y la schola de una agrupación colegial de la ciudad romana de Complutum", Archivo Español de Arqueología, 80, 2007, pp. 119-152). Lo excelente de su puesta en valor y musealización, la soberbia belleza de sus mosaicos -especialmente los de motivos marinos, con conocida inscripción alusiva a su elaboración (HEp4, 506, estudiada por GÓMEZ PALLARÉS, J.: "Apostillas al estudio de la inscripción musiva de Hyppolitus (Complutum, Alcalá de Henares, Madrid)", Lucentum, 17-18, 1998-1999, pp. 219-220, revisando un trabajo anterior sobre la pieza: pincha aquí)- y el carácter singular de su interpretación funcional lo convierten, sin duda, en uno de los espacios más fascinantes de la Complutum romana y aun de toda la Tarraconense. Siguiendo nuestro recorrido por esta antigua ciudad, como antes se dijo, el Museo Arqueológico Regional es el mejor complemento a la visita a Complutum -y, podríamos decir, que, además, es visita obligada para cualquier amante de la Arqueología de nuestro país pues se trata de un centro extraordinariamente dinámico y sobre cuyas actividades (especialmente exposiciones) hay que estar muy al día- pues en él puede hacerse un recorrido muy nítido y pedagógico por la historia del territorio con piezas, además, excepcionales para el caso concreto Complutense (pincha aquí para una colección y ficha de algunas de ellas: la presentación y tratamiento de la información en la web es, sencillamente, sensacional). De camino a él el viajero puede, además, contemplar los restos de una inscripción posiblemente honorífica, romana, embutida en el Torreón de la Fuente del Palacio Arzobispal de la ciudad, la honra que recibiera Pompeia Antilla (AE, 2001, 1238, con estudio monográfico en GÓMEZ-PANTOJA, J.: "Un olvidado fideicommissum de Complutum", en GARCÍA-MORENO, L. A., y RASCÓN, S.: Acta Antiqua Complutensia II. Ocio y espectáculo en la Antigüedad Tardía, Alcalá de Henares, 1997, pp. 257-264), "aperitivo epigráfico" del notable conjunto -hasta ocho inscripciones- que fue hace no mucho revisado y estudiado por GÓMEZ-PANTOJA, J.: "Inscripciones romanas de la Catedral Magistral de Alcalá de Henares", en Vrbs Aeterna, Pamplona, 2003, pp. 493-511 y que se sitúa en la Catedral de la localidad, de visita, también, obligada. Algunas de esas inscripciones son, además, fácilmente visibles en los contrafuertes ubicados a la derecha de la portada (para la documentación epigráfica Complutense, resulta inexcusable el trabajo, en red, de GIMENO, H., y STYLOW, A. U.: "La Epigrafía Latina de Complutum y su territorio", en Corpus Inscriptionum Latinarum II. Municipios antiguos de la Comunidad Autónoma de Madrid, publicado en la utilísima página del Centro CIL II2, con sede, además, en Alcalá de Henares y, por supuesto, la consulta de RUIZ TRAPERO, Mª.: Inscripciones Latinas de la Comunidad de Madrid (siglos I-VIII), Madrid, 2001, pp. 51-125, también disponible en red). Por último, y como antes se indicó, el cerro de San Juan del Viso, solar de la antigua ciudad carpetana antecesora de Complutum y de la ciudad romana previa al traslado de la ciudad, posiblemente en época flavia o a finales de la época julio-claudia, a las orillas del río Henares, en el solar de la actual Alcalá. En el citado cerro ya se llevaron a cabo actuaciones arqueológicas a comienzos del pasado siglo (BLÁZQUEZ, A.: "Hallazgo en el cerro de San Juan de El Viso", Boletín de la Real Academia de la Historia, 72, 1918, pp. 275-279) e incluso a mediados de los años setenta, en 1975 y 1978 (FERNÁNDEZ-GALIANO, D.: Complutum I. Excavaciones, Madrid, 1984, pp. 21-58 y 59-78), y puede resultar una visita complementaria sugerente. Para acceder a él es necesario, desde el centro de Alcalá de Henares, tomar la M-300 en dirección Loeches-Arganda. Cuando se haya cruzado el puente sobre el río Henares, a la altura de Zulema, se ha de coger la primera calle a la derecha, que discurre paralela al río en dirección a la urbanización de Zulema. Cuando ya se haya atravesado esa urbanización, y tras pasar la rotonda, se ha de tomar la primera carretera, nuevamente a mano derecha (¡cuidado porque estos dos cruces no están señalizados!), y seguir por una pista hasta el cartel de "prohibido el paso, zona militar". Una vez allí se ha de girar de nuevo a la derecha por la carretera que lleva hasta la zona amesetada del alto de El Viso. Una vez en lo alto del cerro, al pie de una pequeña instalación eléctrica, el viajero puede pasear -sobre los campos de labor- por lo que debió ser el solar de la ciudad romanorepublicana de la que hoy sólo queda en pie una monumental estructura de opus caementicium desde la cual puede, además, obtenerse una panorámica muy apropiada de la zona que, a orillas del río Henares, ocupó la ciudad altoimperial (justo debajo del cerro queda el área del Juncal, con el que comenzábamos nuestro recorrido en este espacio del post).
Bibliografía: Complutum será, seguramente, una de las ciudades hispanorromanas con mayor aparato bibliográfico, fruto, sin duda, de haber estado su investigación en mano de responsables especialistas que se han preocupado, siempre, por difundir y compartir con la comunidad científica los resultados de sus trabajos. Como el catálogo puede resultar extensísimo -una selección bibliográfica completa puede obtenerse, en formato PDF, desde la sección "Alcalá Romana y Visigoda" del enlace sobre Bibliografía de la ya citada página de Alcalá Virtual (pincha aquí) y, también, con carácter más general, desde la titulada "Arqueología", de ese mismo site (pincha aquí) además de otra, más abreviada, en una página del Ayuntamiento de Alcalá de Henares- sí tendremos que citar, a modo de selección, los trabajos FERNÁNDEZ-GALIANO, D.. Complutum I. Excavaciones y Complutum II. Mosaicos, Madrid, 1984 y 1985, RASCÓN, S.: La ciudad hispanorromana de Complutum, Madrid, 1995 o el utilísimo catálogo de RASCÓN, S. (coord.): Complutum. Roma en el interior de la Península Ibérica, Madrid, 1998 y que, desde luego, puede, a partir de muchos de sus capítulos -alguno ha sido enlazado más arriba-, servir de síntesis introductoria de primer nivel junto con, tal vez, el trabajo de RASCÓN, S., y MÉNDEZ, A., POLO, J., GÓMEZ OSUNA, R., y CABAÑAS, J.: Complutum, la ciudad y los edificios públicos, Madrid, 1994 (como habrá visto el lector que haya llegado hasta este punto en nuestro post, el Dr. D. Sebastián Rascón es uno de los grandes responsables de la dinamización de Complutum y, también, de la difusión de los resultados de la investigación en el lugar; resulta, pues, recomendable, echar un vistazo a sus publicaciones -pincha aquí- o, simplemente, seguirle en Academia.edu -pincha aquí-, plataforma en la que él mismo comparte gran parte de sus trabajos de los que, a propósito de Complutum, hemos querido traer exclusivamente una selección a esta sección y a todo el post).
Recursos en internet: Además de los, extraordinariamente útiles, que se enlazaron en el apartado de "Descripción" -y entre los que se presenta como inexcusable la sección dedicada a la Complutum Romano-Visigoda en la web de Alcalá Virtual- internet ofrece un sinfín de materiales de diversa naturaleza sobre la ciudad que centra este post. Recomendabilísimo es el vídeo que, presentado por Ana Lucía Sánchez Montes, una de las arqueólogas que ha trabajado en Complutum junto con el Dr. Rascón- ofrece en YouTube el canal de TV Alcalá y que supone un recorrido completo -con mucha información- por la ciudad romana (pincha aquí), buen inicio documental para quien quiera preparar su visita o para quien quiera conocer las características materiales de lo que se describió unas líneas más arriba o, sencillamente, ver recreaciones ideales de algunos de los monumentos (este tema de la Arqueología Virtual también está bien presente en la red respecto de Complutum y puede encontrarse en ella una recreación de la Casa de Hyppolitus bien suelta -pincha aquí- bien insertada en un vídeo de idéntica producción al anterior pero presentado por Sebastián Rascón: pincha aquí). También puede resultar una buena introducción a la Complutum romana parte del reportaje "Alcalá de Henares" de la serie Ciudades para el siglo XXI, de La 2 de TVE (a partir del minuto 6: 52, pincha aquí). De diversos autores, existen, en la plataforma Slideshare, de intercambio de presentaciones, un buen número de diapositivas -desigualmente documentadas pero útiles- sobre Complutum en la red (pincha aquí) así como algunos materiales didácticos elaborados por profesores y estudiantes de Secundaria (muy recomendable es el elenco recogido por estudiantes de 4º de ESO bajo la dirección de R. Mª García del Pozo, disponible aquí) y que podrán ayudar al lector a complementar la información aquí presentada, quizás, hasta aquí, de carácter más científico.
Recomendaciones: Dos zonas centran la variada oferta gastronómica y de hostelería de Alcalá de Henares, oferta que, además, dada la condición de ciudad universitaria del lugar, ofrece precios asequibles a todos los prespuestos, a todos los bolsillos. La primera zona correspondería al entorno de la Plaza de Cervantes, centro de la vida alcalaína. En sus alrededores destacan La Taberna de Rusty, que -animadísimo también a diario, prueba de su buen servicio, su apreciada cocina y su competitivo precio- ofrece un buen menú del día así como una variada selección de pinchos y tostas y, prácticamente al lado, la Cervecería Indalo, célebre por las generosas raciones y tapas con que, gentileza de la casa, se acompaña cualquier consumición, como, de hecho, es costumbre de Madrid al Sur en la geografía española. Otra zona en la que hay múltiples opciones para comer es la Calle Mayor (pincha aquí para ver propuestas varias) que, además, está muy cerca de la Catedral Magistral y del Museo Arqueológico Regional, de cuyos atractivos arqueológicos ya se habló aquí más arriba y que son visitas inexcusables en la "arqueoexcursión" que justifica este post. Para quien viaje en familia, en las afueras de Alcalá de Henares, dirección Guadalajara, el Centro Comercial La Dehesa, ofrece muchas alternativas de ocio gastronómico tal vez más convencionales pero igualmente recomendables (quien firma estas líneas tiene debilidad, en sus viajes por carretera hacia Madrid, por hacer coincidir la hora del almuerzo con su paso por Buffalo Grill, el célebre restaurante americano que se ubica en dicho parque comercial no lejos del cual se sitúa también el AC Hotel Alcalá de Henares, ideal para el descanso tras la visita a tan atractiva ciudad). Desde Alcalá de Henares, los amantes del turismo cultural tienen cerca citas obligadas como Guadalajara o, algo más allá, Sigüenza, dos enclaves con amplia oferta turística y notables recursos patrimoniales que, seguro, justifican la planificación de una ruta con la antigua Complutum como eje. 

MIHI ET ATILIAE...


[Audiovisual del Centro de Interpretación De Agri Cultura/Paisaje Rural Romano, instalado en Layana (Zaragoza), en la Comarca de las Cinco Villas, extraordinario e inexcusable complemento de la visita a la ciudad romana de Los Bañales. Descarga desde aquí el folleto de este singular espacio interpretativo]

Todos los que seguís este blog sabéis de la debilidad que -desde adolescente- quien lo escribe ha sentido por la aragonesa Comarca de las Cinco Villas y, también, sois testigos de la presencia -no diré que "extraordinaria" pues creo que los hallazgos hablan por sí solos y habría que decir, acaso, que "merecida"- que Los Bañales y otros enclaves arqueológicos de dicho territorio (el Cabezo Ladrero de Sofuentes o Campo Real/Fillera de Sos del Rey Católico) y de su entorno ya actualmente navarro (la, por descubrir, ciuitas de los Iluberitani plinianos en Lumbier, las ruinas de la antigua Cara o el prometedor y desconcertante yacimiento de Santa Criz de Eslava) tienen en este blog. Pues bien, en este post -y algo ya anticipamos en uno antiguo en el que os ofrecíamos, además, acceso íntegro a una charla sobre paisaje rural y agricultura romana (pincha aquí)- quien escribe estas líneas quiere detenerse en un audiovisual que, desde hace casi un mes, da la bienvenida al visitante que se acerca al remodelado e histórico -data del siglo XII- torreón medieval de Layana -el municipio por el que, hoy, se accede a la ciudad romana de Los Bañales- y que, gracias a la iniciativa del Ayuntamiento de dicha localidad, es hoy -y no sin esfuerzos por parte del consistorio local- un singular centro de interpretación sobre el paisaje rural en época romana, llamado, precisamente, así, De Agri Cultura/Paisaje Rural Romano (pincha aquí para ver algunas fotografías de la jornada inaugural, el pasado 28 de Julio).

La ocasión lo merece. Nunca antes había participado en el diseño de contenidos de un centro de interpretación. Lo más próximo había sido formar parte del Comité Científico Asesor del que, sobre la Edad del Hierro, instaló en Las Eretas, a impulso del Ayuntamiento de Berbinzana (Navarra), el investigador navarro, y amigo, Javier Armendáriz. Diseñar los temas a tratar en las cuatro plantas del torreón -incluyendo una más, la azotea, convertida en mesa de interpretación para "recrear" parte del que fuera el territorium -el "término municipal"- el ager -el "espacio productivo"- del municipio de Los Bañales, elegir los materiales arqueológicos que iban a ser expuestos -pocos pero selectos y la mayoría, además, "salvados" de una penosa situación de abandono-, pensar en los decorados y ayudar a su dibujante y creador, el laureado David Guirao -¡sensacional! (por cierto, no os perdáis las recreaciones que, de temática prehistórica, ha hecho no hace mucho para una exposición en el Bajo Aragón turolense: pincha aquí)- en la elaboración de los mismos... , ha sido, efectivamente, una tarea costosa pero extraordinariamente grata y, sobre todo, muy didáctica: ¡he aprendido muchísimo!. Las empresas implicadas en la ejecución, Proyectarte -de la Fundación Uncastillo-, Estudio Novo y Ozone han entendido desde el primer momento que ninguna ilustración, ningún detalle era baladí cuando se quiere ilustrar acertadamente el mundo romano y acercarlo al gran público de modo ameno y riguroso a la vez. Pero, si en algo he disfrutado -y, también hay que confesarlo, he incordiado al ilustrador- ha sido en el audiovisual que preside este post, una producción sensacional de Ozone, con guión nuestro y dibujos del propio David Guirao, responsable -como se ha dicho- de los decorados que ambientan cada sala del espacio interpretativo.

No lo oculto, el audiovisual que hoy compartimos con todos vosotros está inspirado en el que puede verse en la recomendabilísima visita al Museo de las Termas Públicas de Caesar Augusta, en la Zaragoza romana, que siempre nos ha cautivado. Si en él es un magistrado munificente el que escribe a un amigo suyo y, al hilo de la carta -inspirada en Sen. Ep. 86, 4-13- le hace un dibujo de las citadas termas y le habla de su día a día en ellas, en el caso del que aquí os presentamos quien escribe es M. Atilius Maternus, un personaje "casi" documentado por la epigrafía local (sólo nos hemos "inventado" su prenombre: HEp5, 922, de Malpica de Arba) al que hemos hecho propietario de una finca rural en el territorio de la ciudad romana de Los Bañales (algo también documentado pues los Atilii contaron con propiedades a orillas del río Riguel como documenta el sensacional e icónico acotado funerario que levantaron en dicho lugar, y que aun sigue en pie y puede visitarse: pincha aquí), finca en la que vive en compañía de su hermana Atilia Festa, promotora, precisamente, de ese acotado funerario (CIL, II, 2973) que, de hecho, se recrea varias veces en la pieza audiovisual. El destinatario es un totalmente imaginario hermano de ambos, de nombre Quinto, al que hemos supuesto desempeñando algún cargo en la capital provincial, Tarraco (algunos Atilii -RIT, 258 282, entre otros- hay documentado en Tarraco pero no tiene nada que ver con los de Los Bañales, claro está). Este fenómeno -la promoción de un miembro de la elite local de la ciudad romana de Los Bañales a un puesto en la administración provincial- pudo, desde luego, darse, aunque no esté, por el momento, atestiguado. En la carta, además, Marco informa a Quinto no sólo de cómo marchan las cosas en las explotaciones que la familia ha adquirido "al pie de la más alta colina que se yergue sobre el río" (como reza su carta, en alusión a la que se ha documentado en Puyarraso (Uncastillo) cierto que totalmente arrasada pero cuya topografía y cronología, así como su pertenencia a los Sempronios, conocemos bien por la perdida inscripción ERZ, 50: ver sobre el lugar, este artículo que sobre la zona publicamos hace ya algún tiempo: pincha aquí) sino, también, sobre los avatares de una vida municipal -inseparable de los asuntos campesinos una vez que la elite municipal era la que, además, regentaba dichas explotaciones que eran la base de su riqueza- que -para el momento en que se escribe la carta-, y como cuenta Marco, "no vive ya sus mejores días" algo que, como sabrá el lector asiduo a este blog, se está revelando cada vez con más crudeza en la ciudad romana de Los Bañales, que debió vivir una importante crisis urbana a partir del siglo II d. C. Al margen de la trama central, hemos intentado cuidar cada detalle. Así, y como ejemplos, la lucerna que alumbra la mesa desde la que Marco Atilio escribe es réplica de una que exhumó J. Galiay en sus históricas excavaciones en Los Bañales y que se conserva en el Museo de Zaragoza, en el acotado funerario en el que se representa a Atilia Festa honrando la memoria de su padre y de su abuelo -como, de hecho, sucede en la tumba romana de los Atilios de Sádaba- aparece una cupa, un tipo de monumento sepulcral de incineración de cierto arraigo en la zona (lee si no este antiguo artículo nuestro: Polis, 20, 2008), el uilicus -"administrador de fincas"- al que se cita, Gemello, está atestiguado también en una conocida inscripción de la zona (pincha aquí para su ficha) que puede verse, además, en el torreón, y, por no prolongar la lista, en el audiovisual se alude a la dedicación aceitera y vitivinícola, además de triguera, de la zona -para la que hay algunas bases arqueológicas crecientes (mira nuestro trabajo en Zephyrus, 65, 2010, con bibliografía)... En definitiva, que el vídeo intenta transmitir, en apenas tres minutos, un estado de la cuestión de lo que sabemos sobre la presencia romana en el medio rural cincovillés y, en particular, en el entorno de Los Bañales.

Visto el vídeo, ahora sólo te falta acercarte al torreón. Tiene un horario amplísimo -que figura en el folleto del centro, que puedes descargar desde más arriba- y, además, estamos seguros de que te encantará. ¡Qué mejor excusa que pasar por el De Agri Cultura de Layana para acercarte a Los Bañales -a descubrirlos o a redescubrirlos- este otoño! ¡Ah! Y espero vuestras opiniones sobre el audiovisual que con tanta ilusión os presento, finalmente, en este espacio...


CAESARAVGVSTA (Zaragoza) (y II)


[Vídeo del programa "Zaragoza en su Historia", de ZTV, televisión local zaragozana, dedicado a la colonia Caesar Augusta, antecesora de la actual Zaragoza 
y a la que ya dedicamos un post monográfico en otro lugar de este blog]

En Noviembre de 2012, en este mismo Oppida Imperii Romani, ya hicimos, con la ciudad romana de Cabezo Ladrero (Sofuentes, Zaragoza) una excepción que -al margen del caso de Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza)- no es habitual en este espacio: dedicarle un segundo post para complementar, con algún nuevo recurso, lo que en su día se dijo sobre ella. Pues bien, resulta extraordinariamente grato volver a hacer una nueva excepción, esta vez, con una ciudad a la que atendimos hace ya bastante tiempo y que -nombrada con el mismo nombre del emperador Octaviano Augusto- fue la capital del distrito jurídico, seguramente, más documentado en este espacio, el conuentus Caesaraugustanus. Nos referimos, claro está, a Caesar Augusta

Y es grato por dos motivos, primero porque esto vuelve a demostrar que, cada vez con mayor frecuencia, la red nos obsequia con recursos audiovisuales extraordinariamente útiles para saber más sobre ciudades romanas. Pero, además, es especialmente agradable hacerlo porque vuelve a ser una televisión local -en este caso la citada ZTV- la que, quizás con un seguimiento de público no acorde a la calidad que atesora gran parte de su programación, vuelve a traer la Historia y, en este caso, además, la Arqueología, a la pequeña pantalla para disfrute de todos. Si en el caso "sofuentino" la excusa fue un breve espacio dedicado al municipio de Sofuentes, en la Comarca de las Cinco Villas, en el programa "Conecta con la provincia" (pincha aquí) en esta ocasión, ha sido un programa -estrenado precisamente ayer- titulado "Zaragoza en su Historia", el que nos ha obsequiado con este sensacional paseo por los restos que hoy pueden verse de la Caesar Augusta romana de la mano del que, sin lugar a dudas, es uno de sus mejores conocedores: Miguel Beltrán Lloris, a la sazón director del Museo Provincial de Zaragoza. El recurso a este espacio, excelentemente conducido por la periodista Teresa Martín, además, nos permite rescatar aquí otro vídeo -también muy recomendable- del programa "Aragoneses" de dicha cadena y que, presentado por Verónica Martínez, hace apenas una semana, entrevistó a Manuel Martín-Bueno, otro de esos grandes maestros de generaciones y generaciones de arqueólogos (pincha aquí). Muy recomendable, éste último, para pulsar cómo está la Arqueología en nuestro país y, en particular, en Aragón de la mano de alguien que, sin duda, conoce ambas realidades a la perfección. Y, por supuesto, inexcusable el primero para quien quiera -en apenas media hora- conocer y "visitar" lo esencial del legado arqueológico de una de las más cautivadoras ciudades de la Hispania Romana: Caesar Augusta.

Ojalá que pronto podamos seguir haciendo "excepciones" de este tipo, señal de que, en los tiempos que corren, los medios de comunicación se sensibilizan con la difusión del patrimonio arqueológico, portador, como es sabido, de robustas señas de identidad. ¡Enhorabuena a ZTV por esta iniciativa y habrá que estar atentos a su Canal de Vídeos en YouTube (pincha aquí) para posteriores entregas de carácter histórico y arqueológico de las que, lógicamente -como tratamos de hacer siempre- os avisaremos! ¡Que disfrutéis de la que preside este post!

RECIPIT POPVLOS LV


[Mapa del conuentus -"distrito jurídico"- dependiente en época romana de la colonia Caesar Augusta (actual Zaragoza) según propuesta de F. Beltrán Lloris: tomado del volumen 
Roma en la Cuenca Media del Ebro: la Romanización en Aragón, que se cita más abajo]

Caesar Augusta, colonia inmunis, amne Hibero adfusa (...) recipit populos LV, escribía Plinio el Viejo en el capítulo vigésimo cuarto del libro tercero de su Naturalis Historia (Plin. Nat. 3, 24) (pincha aquí) refiriéndose a las "cincuenta y cinco ciudades" que eran "acogidas" en el convento jurídico -la reunión de populi, de "ciudades" (véase el trabajo de OZCÁRIZ, P.: Los conventus de la Hispania Citerior, Madrid, 2006 y, con carácter general, su trabajo "Organización administrativa y territorial de las provincias hispanas durante el Alto Imperio", en ANDREU, J., CABRERO, J., y RODÀ, I. (eds.): Hispaniae. Las provincias hispanas en el mundo romano, Tarragona, 2009, pp. 323-338)- de la colonia que hacía las veces de capital, Caesar Augusta, a la que ya dedicamos atención en otro post de este blog. Pero ese distrito, el convento jurídico cesaraugustano (que mereció la atención clásica de un trabajo de SANCHO, L.: El convento jurídico caesaraugustano, Zaragoza, 1981 y sobre el que, no hace mucho, se ha vuelto en una obra imprescindible: BELTRÁN LLORIS, F., MARTÍN-BUENO, M., y PINA, F.: Roma en la Cuenca Media del Ebro: la Romanización en Aragón, Zaragoza, 2000) lejos de ser un convento jurídico más de los varios en que se dividieron las Hispanias (pincha aquí) es, desde luego, un distrito jurídico singular en la organización conventual de la antigua España romana esa organización que -como se dice hoy tantas veces (¡cómo se hubiéramos inventado algo!)- pretendía racionalizar la administración y acercarla al ciudadano.

En primer lugar el convento jurídico cesaraugustano es singular por su extensión, en segundo lugar por su diversidad etnográfica en época prerromana, en tercer lugar por el volumen de ciudades instaladas o promovidas directamente por Roma o por sus generales en época republicana y alto-imperial (Gracchurris, Pompelo, Lepida Celsa o la propia Caesar Augusta) y, -en menor medida- también -en el contexto de Oppida Imperii Romani- por el elevado volumen de posts que se han dedicado a atender a muchas de las ciudades que lista Plinio en el pasaje con el que hemos abierto estas líneas (pincha aquí). Pero, al margen de esas cuatro razones -y de, seguro, otras que podrían aducirse- el conuentus de Caesar Augusta es -casi como la Bética hispana o el Levante pensinular- un espacio privilegiado desde el que escribir la Historia de la presencia romana en la Península y, en particular, desde el que analizar el papel que la ciudad desempeñó en dicha presencia, como espacio de relación entre Roma y los pueblos indígenas -primero en los momentos tempranos de la romanización-, de reorganización y vertebración del territorio -después- y de generalización de la autonomía local -finalmente- de carácter municipal, todo ello en el arco cronológico comprendido entre el 195 a. C. (momento de las primeras campañas romanas en el Norte de la Península y, presumiblemente, también en el Norte del citado distrito: pincha aquí) y el 70 d. C. (momento de la generalización del modelo municipal de Roma gracias a la extensión del derecho latino por Vespasiano, afectando también a la zona: pincha aquí).

Sobre ese tema, precisamente, hemos tenido la fortuna de impartir, en la Facultad de Humanidades de la prestigiosa -¡por méritos propios!: qué calidad humana la de sus docentes y la de sus estudiantes o, al menos, la de aquéllos con los que me he tropezado aquí y allá- Universidad San Pablo CEU de Madrid, una larga conferencia para estudiantes de Historia (pincha aquí) en la que no sólo hemos abordado las fuentes que nos informan sobre ese proceso sino en la que, también, nos hemos detenido en los "usos" que Roma dio a la ciudad tanto en el proceso de conquista y primitiva administración del territorio como tras la extensión del modelo municipalizador a partir de Augusto y, especialmente, con los Flavios. Conscientes de que, además, la investigación en la ciudad romana de Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza), es un extraordinario campo de acción para comprender algunas de esas políticas cívicas de Roma a través del apasionante caso de una ciudad que, tal vez, tuvo el estatuto de foederata ("aliada de Roma") en época republicana y alto-imperial -antes de la municipalización flavia- (sobre el tema sigue siendo útil el trabajo de PERÉX, Mª J.: "Tarraca, ciudad federada del convento jurídico cesaraugustano", en De les estructures indígenes a l'organtizació provincial romana de la Hispania Citerior, Barcelona, 1998, pp. 485-488 así como lo que nosotros hemos escrito al respecto en "La ciudad romana de Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza) en las fuentes históricas", en La ciudad romana de Los Bañales: entre la Historia, la Arqueología y la Historiografía [CAESARAVGVSTA 82], Zaragoza, 2011, pp. 19-101, esp. pp. 30-34, que puedes ver aquí) y que, sin embargo, pasó más tarde como ciuitas -y como muchas otras de su entorno- serias dificultades de gestión a partir del siglo II d. C., le hemos dedicado a dicho caso una parte importante -la de cierre- de esa charla. Esa atención no es casual, no obedece sólo a que, efectivamente, Los Bañales nos apasionen o llenen muchas de nuestras horas de desvelos investigadores. No, es totalmente intencionada porque -contra las críticas que puedan, a veces, surgir- todo historiador -así lo entendemos- es un poco arqueólogo -o debería serlo y más si trabaja sobre cuestiones relativas a la vida urbana- y, a la vez, todo arqueólogo -que, desde luego, emplea un método singular diferente al método histórico pero claramente relacionado con aquél- no es sino un historiador algo que, sin embargo, parece han olvidado muchos colegas universitarios totalmente abducidos por el peso de las compartimentadas áreas de conocimiento... 

Y bien, siguiendo una praxis que hemos ya puesto en funcionamiento en anteriores posts de este blog, aquí te dejamos el audio íntegro de ese seminario con la esperanza de que te sea útil y de que, además, te sirva para entender cómo, con una adecuada gestión de las fuentes disponibles -las literarias, las epigráficas y, por supuesto, las arqueológicas-, es posible reconstruir, con suficiente exactitud, cómo fue la vida urbana en un territorio -como se ha dicho- muy singular en las Hispanias y cuyas ciudades tan a menudo se "asoman" a este blog. ¡Que disfrutes de ese audio (los materiales de apoyo en PDF, tanto los textos como la presentación están a tu disposición en los enlaces que se indican en el post que, en  el Canal en PodOmatic de Los Bañales, se ha alojado el audio (pincha aquí)! ¡Y que nos lo cuentes! Bajo estas líneas te colocamos el reproductor directo del mismo...


TRITIVM MAGALLVM (Tricio)



[Detalle de uno de los capiteles del antiguo templo del foro de Tritium Magallum, hoy en la ermita de Santa María de Arcos e inscripción del veterano de la legio VII Gemina Didius Marcellus (CIL, II, 2887) reutilizada en la iglesia parroquial de San Miguel, en el centro de Tricio]

Situación: Con apenas cuatrocientos habitantes Tricio es un pequeño municipio de La Rioja -apenas a 25 kilómetros de Logroño pero, también, a una distancia asequible de Burgos, Pamplona o Zaragoza- cuyo nombre -actual y antiguo- se ha hecho un internacional hueco de justicia en la bibliografía sobre Arqueología dado que en su solar -y también en el entorno de los municipios vecinos de Arenzana de Arriba, Arenzana de Abajo y Bezares- se fabricó en época romana una vajilla de mesa de uso cotidiano caracterizada por su barniz rojizo y su ocasional -y siempre hermosa- decoración figurada a la que, por producirse en dicho lugar -por tanto en la antigua Hispania- se ha llamado terra sigillata hispánica (sobre ella es fundamental FERNÁNDEZ GARCÍA, I. (ed.): Terra sigillata hispánica: estado actual de la investigación, Jaén, 1998 y sobre la fabricada en Tricio algunos de los capítulos de FERNÁNDEZ GARCÍA, I., y ROCA, M. (eds.): Terra sigillata hispánica: centros de fabricación y producciones altoimperiales: homenaje a Mª Ángeles Mezquíriz, Jaén/Málaga, 1999 y, para quien tenga interés en la cuestión de la cerámica romana, es fundamental darse una vuelta periódicamente por la web Ex officina Hispana de la Sociedad de Estudios de la Cerámica Antigua en Hispania). Fue, precisamente, la intensa demanda que de dicho producto se registró en todo el Occidente Latino entre la época flavia -el último cuarto del siglo I d. C.- y el siglo IVd. C., la que motivó que la ciudad romana de Tritium Magallum (pincha aquí para la correspondiente ficha del lugar en Pleiades Gazetter) -gracias, también, a sus elites locales- se convirtiera en un lugar riquísimo casi al nivel del prestigio que otros centros alfareros habían tenido años antes, como, por ejemplo, el envidiable de La Graufesenque, en la vecina Galia (no te pierdas la sección "Les potiers et le commerce des vases" de esta web). Ubicado en el valle del río Najerilla y sobre unos terrenos arcillosos que, aun hoy, tiñen de rojo el paisaje -recordando, además, el por qué de la instalación de estas figlinae ("talleres alfareros") en el lugar hace más de dos mil años- la visita a Tricio es recomendable no sólo por las razones que se citarán más abajo -y que constituyen las únicas pero impactantes y muy "románticas" evidencias hoy visibles de su pasado romano- sino, sobre todo, porque se encuentra cerca de enclaves como Logroño, Calahorra, Nájera, San Millán de la Cogolla o el santuario de la Virgen de Valvanera que, desde luego, bien valen una visita y la articulación de una ruta en la que el paisaje, la arqueología, el arte y la gastronomía se entrelazan de una manera casi magistral. Tal vez por eso, Tritium Magallum merecía, desde hace tiempo, un post en Oppida Imperii Romani. Es de justicia, además, hacer notar aquí que quien escribe estas líneas visitó el lugar tras escuchar una charla de un colega de la Universidad de Zaragoza riojano y experto conocedor de la cerámica sigillata y animado por dos estudiantes exbecarios de Los Bañales de esos con los que uno iría a cualquier parte dada su enorme talla humana... A ambos, ¡gracias!
Acceso: Como se ha dicho hasta aquí, Tricio se encuentra muy cerca de Logroño. Por la AP-68 puede accederse al municipio a partir de la salida Navarrete-Fuenmayor y, después de Navarrete, siguiendo siempre dirección Burgos, pronto, aparece el desvío, sobre una rotonda, a la localidad cuyos restos arqueológicos, con ser interesantes, pueden visitarse en apenas unas horas. Sí es importante que, previamente, y tal vez a través de un callejero de la localidad -como el que puede verse en Google Maps- el visitante señale los puntos de interés: la ermita de Santa María de Arcos -a la que se puede ir caminando pero también en coche pues, a las afueras del pueblo, tiene una amplia zona de aparcamiento-, la iglesia parroquial de San Miguel y las vecinas calles Mayor y del Cierzo, puntos que concentran el atractivo epigráfico y arqueológico de este lugar. 
Tipología: Privilegiado solar para un oppidum indígena que fue, además, el taller de la antigua ceca titiakos -uno se explica esa realidad viendo la ubicación aun hoy, del lugar, sobre un elevado cerro y controlando un amplísimo valle (no te pierdas la vista de Tricio desde Santa María de Arcos o de sus defensas naturales desde el Parque de los Alfareros)- y citada primero por Plinio (Nat. 3, 27) entre los populi próximos a los cántabros y a los autrigones y, más tarde, por Ptolomeo (Geog. 2, 6, 54) entre las ciudades de los Berones (la etnia histórica que, grosso modo, se corresponde con la actual La Rioja, véase VILLACAMPA, Mª A.: Los berones según las fuentes escritas, Zaragoza, 1980, aun imprescindible y en cuyas pp. 50-56 se listan todas las fuentes antiguas sobre la ciudad, recogidas también, nuevamente, en HERNÁNDEZ GUERRA, L.: "Tritium Magallum", en ROLDÁN, J. M. (dir.): Diccionario Akal de la Antigüedad Hispana, Madrid, 2006, p. 931, ¡aunque Plinio no dice que sea un municipio de derecho latino en su lacónica mención a Tritium, que se ha ignorado en parte de la bibliografía!) Tritium Magallum estaba colocada, conforme a la información facilitada por el Itinerario de Antonino (It. Ant. 394, 1), entre las mansiones de Vareia (Logroño) y Libia (Herramélluri), en la conocida y transitadísima vía de Italia in Hispania, una vía que, antes de llegar a Tricio pasaba por históricos centros urbanos que, además -y como ya se ha dicho- bien merecen una "arqueovisita": Cascantum, Gracchurris o Calagurris, correspondientes a las actuales localidades de Cascante, Alfaro y Calahorra algunas con post específico en este blog -otras, desde luego, no deberán tardar mucho en tenerlo y, mientras tanto, os facilitamos otros enlaces con información recomendable sobre ellas-. Tritium debió ser ciudad de estatuto jurídico peregrino hasta época flavia (Plinio la cita sólo como ciuitas), momento en que -como gran parte de las comunidades de su entorno- debió convertirse en municipio de derecho latino no en vano en algunas inscripciones posteriores a ese momento se atestigua la expresión res (publica) Tritiensium (CIL, II, 2892), propia ya del ordenamiento jurídico municipal. Como se explica en algunos de los títulos que se citan más abajo, esa promoción estatutaria coincidió, además, con el momento de despegue económico del centro urbano como espacio productor de terra sigillata. 
Descripción: Del insigne, sin duda -y como se ha visto-, pasado romano de Tricio, tres son los elementos que hoy se conservan y que el visitante no ha de perderse, elementos los tres que justifican, desde luego, la visita al lugar. A saber: su conjunto epigráfico -especialmente presente en la iglesia de San Miguel y en las calles Mayor y del Cierzo- (para todo el generoso catálogo epigráfico Tritiense puede consultarse la página correspondiente en Hispania Epigraphica OnLine y, también, leer el antiguo y clásico trabajo de BARAIBAR, F.: "Lápidas romanas de Tricio", Boletín de la Real Academia de la Historia, 50, 1907, pp. 256-70, accesible desde aquí que, aunque desfasado respecto de la localización de algunas piezas, da muestra del potencial y atractivo del lugar, actualizando el catálogo con ESPINOSA, U.: Epigrafía Romana de La Rioja, Logroño, 1986, nºs 26, 23 y 22 -en el orden que se citarán más adelante-, pp. 41-58), los restos del antiguo templo del foro municipal reutilizados en la Ermita de Santa María de Arcos, a las afueras del pueblo cruzando la carretera de Logroño (la ermita no abre todos los días sino bajo petición con un par de días de antelación: se recomienda llamar al Ayuntamiento de Tricio y preguntar por las guías que, a un precio de 2 € por persona, la enseñan con notable solvencia) y, si el visitante es muy aficionado a la Arqueología, lo que queda -que no es prácticamente nada (ya lo explicaremos más abajo)- del taller alfarero romano excavado en el paraje de "El Quemao" (pincha aquí para más información y lee el trabajo de SÁENZ, Mª P.: "Avance sobre la excavación del centro alfarero de "El Quemao" (Tricio, La Rioja)", Salduie, 1, 2000, pp. 295-302, accesible desde aquí) ubicado cerca del actual Parque de los Alfareros. Vayamos, pues, por partes. Tres, como se ha dicho, son las inscripciones, como decíamos más arriba, que pueden verse reutilizadas en diversos lugares de la localidad: el epitafio de Atilius Maternus y Atilius Capito (CIL, II, 2894) ubicado casi al final de la Calle Mayor en su confluencia con la Calle del Cierzo sobre una fragmentada estela de la que sólo se conserva su cabecera triangular y la parte superior del campo epigráfico, la tumba de Val(eria) Kara, hija del veterano de la legio VII Gemina G(aius) Val(erius) Firmanus (CIL, II, 2888), que se conserva en la Calle del Cierzo reutilizada sobre un muro y bajo la cabecera, con decoración figurada, de una estela funeraria fragmentada, y, muy especialmente -por eso la imagen del mismo preside este post-, el hermosísimo -sólo por él vale la pena acercarse a Tricio- homenaje funerario del soldado de esa misma legio VII Gemina Didius Marcellus (CIL, II, 2887) que el visitante descubrirá reutilizado en la pared de la capilla primera de la nave lateral derecha de la hermosa iglesia parroquial de San Miguel, en el centro del pueblo (sobre esa presencia de veteranos de esa legión en el marco del floreciente municipio Tritiense en época altoimperial romana -prueba de las posibilidades económicas y sociales que el lugar ofrecía- puede -y debe- consultarse PALAO, J. J.: "Los veterani de la legio VII Gemina: un ejemplo de integración", Hispania Antiqua, 22, 1998, pp. 175-202 y, antes, NAVARO, M.: "Una guarnición de la legio VII Gemina en Tritium Magallum", Caesaraugusta, 66-67, 1989-1990, pp. 217-225). Si impresionantes y hermosísimas son estas inscripciones -especialmente la primera y la última- ciertamente totalmente deslumbrantes -podría decirse que no hay palabras para describirlos: hay que verlos (y la foto que aparece en el encabezamiento de este post no les hace justicia)- son los restos del antiguo templo romano con que contó el municipio flavio y que pueden verse reutilizados en la ermita de Santa María de Arcos que guarda, además, un mosaico polícromo romano, restos de una antigua necrópolis (desde el siglo III hasta el siglo XIV: véase CANCELA, Mª L.: "Santa Mª de Arcos Tricio (La Rioja): campañas 1984-1986", Boletín Museo de Zaragoza, 5, 1986, pp. 289-296, al menos, aunque hay publicaciones suyas de las intervenciones en los años noventa: pincha aquí) y otras dos  hermosas inscripciones romanas, un epitafio paleocristiano con la hermosa fórmula -al menos para los creyentes- in Christo bene uale in pace (ERRioja, 38) -al fondo, en el lado derecho de la nave, antes del presbiterio- y -entrando en la ermita, a la derecha- el fragmentado epitafio dedicado por [---] Reburrus y Boutia, hija y esposa, a un difunto de nombre perdido (ERRioja, 37). Efectivamente, las notables dimensiones de los fustes de las columnas -al parecer, las mayores de la Hispania romana- y el porte de los capiteles corintios que coronan algunas de ellas nos hablan del esplendor del foro de la antigua ciudad romana de Tritium Magallum que debió monumentalizarse notablemente a comienzos del siglo II d. C. justo en el periodo de florecimiento de las producciones de sigillata hispánica que se fabricaban en sus talleres alfareros y, también, justo después de la adquisición de la condición de municipio flavio por parte de la ciudad (puedes leer sobre ello en nuestro trabajo ANDREU, J.: "Incidencia de la municipalización flavia en el conuentus Caesaraugustanus", Salduie, 3, 2003, pp. 163-187, esp. p. 173, disponible aquí). Además, y como decíamos más arriba, si el lector de este blog es aficionado de verdad a la Arqueología Clásica disfrutará como un niño dando un paseo por las parcelas contiguas al denominado Parque de los Alfareros (singular pervivencia en la toponimia...) y, en particular, por las que están al otro lado de la carretera de Logroño conforme se viene desde el pueblo -por ejemplo, desde la Calle del Cierzo- por la Calle de la Salera y comprobando cómo, efectivamente, los fragmentos de terra sigillata hispánica forman parte, casi prácticamente, del paisaje local sembrándolo -literalmente- todo. En fin, Tritium Magallum es una visita con reclamos suficientes como para volverse totalmente inexcusable si pasas cerca del lugar. Aun así, si tras leer este post no te has decidido aun a visitar Tritium Magallum, descarga esta simpática y evocadora presentación que circula por la red y que, tal vez, acabe por convencerte: pincha aquí.
Bibliografía: Para los aspectos históricos de la ciudad, su origen indígena y su conversión en municipio en época flavia resultan fundamentales los trabajos de ESPINOSA, U., y PÉREZ RODRÍGUEZ, M.: "Tritium Magallum, de ciudad peregrina a municipio romano", Archivo Español de Arqueología, 55, 1982, pp. 65-88 (sin duda la mejor aproximación, hasta la fecha, a la historia del municipio -accede al PDF de este trabajo desde aquí- junto con el capítulo cuarto del trabajo de ESPINOSA, U.: "Tritium Magallum y el sueldo de los gramáticos en la Antigüedad", Contextos Educativos. Revista de Educación, 1, 1998, pp. 115-124, esp. pp. 122-123, disponible aquí) y de ESPINOSA, U.: "Riqueza mobiliaria y promoción política: los Mamilii de Trititium Magallum", Gerión, 6, 1988, pp. 263-272 (descarga el artículo desde aquí). La cuestión alfarera -consustancial a Tricio- ha sido tratada por numerosos autores -entre ellos dos, inexcusables, a los que se alude más abajo, en el apartado de "Recursos en internet"- pero pueden destacarse los trabajos de GARABITO, T., y SOLOVERA, E.: "Los talleres de Tritium Magallum: nuevas aportaciones", Hispania Antiqua, 14, 1990, pp. 69-90 además de varios caspítulos de los trabajos que se citaron más arriba a propósito de las producciones de sigillata hispánica (muy sugerentes son, entre las producciones Tritienses, unas que, con retratos decorativos de Principes de la dinastía flavia, parece se hicieron para conmemorar la recepción del estatuto municipal flavio y el advenimiento de la nueva dinastía precisamente en el último cuarto del siglo I d. C. y que han estudiado con extraordinaria solvencia Macarena Bustamante -sobre todo en BUSTAMANTE, M.: "Cerámica y poder. El papel de la terra sigillata en la política romana", Anales de Arqueología Cordobesa, 19, 2008, pp. 185-202 y en "Representaciones imperiales en pequeño formato: el caso de la terra sigillata hispánica hallada en Emerita Augusta", Bulletino di Archeologia OnLine, Volume Speciale, 2010, pp. 42-47, disponible aquí- y Mª Pilar Saenz Preciado -en su artículo "Retratos de la familia Flavia como motivos decorativos en la terra sigillata hispánica", Annals de l'Institut d'Estudis Gironins, 36, 1996-1997, pp. 549-563 -descárgalo desde aquí-, dos investigadoras que hay, necesariamente, que tener en cuenta. Sobre ese uso de la imagen dinástica en las producciones de sigillata hispánica y a propósito de un fragmento recuperado en las excavaciones de Los Bañales y cuya fotografía encabezó un viejo post de este blog -pincha aquí- debes consultar también la bibliografía que se ofrece en ANDREU, J.: "Motivos decorativos monetales sobre dos fragmentos de sigillata hispánica procedentes de la ciudad romana de Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza)", Saguntum, 43, 2011, pp. 167-175, accesible completo aquí. Volviendo a Tritium Magallum y a su entorno puede ser útil la consulta del trabajo de CASTELLANOS, S.: "Consideraciones en torno al poblamiento rural del actual territorio riojano durante la Antigüedad Tardía", en DE LA IGLESIA, J. I. (ed.): VII Semana de Estudios Medievales (Nájera, 1996), Nájera, 1997, pp. 331-342 (disponible aquí) que, además, da algunas claves para entender la transformación de la ciudad durante la Antigüedad Tardía.
Recursos en internet: Además de la página Tricio On Line -que incluye un interesante espacio de "Cosas que ver", cierto que no muy orientado hacia el mundo romano excepción hecha de la ermita de Santa María de Arcos- de todo lo que, sobre Tritium Magallum, puede leerse en internet, sin lugar a dudas la página que, consagrada a los centros alfareros en la Antigüedad, y a la terra sigillata hispánica, se presenta con el nombre de la ciudad es, desde luego, la más recomendable (pincha aquí) no en vano está creada y gestionada por los dos investigadores que mejor conocen el entorno y que han tenido la oportunidad de excavar en algunos de sus antiguos alfares, Carlos Saenz y Pilar Saenz (entiéndase los enlaces a sus correspondientes perfiles en dialnet como recurso desde el que obtener artículos completos no sólo sobre las producciones de la zona sino sobre los centros alfareros excavados en el entorno de la actual Tricio: "Los Pozos" y "El Quemao" y sobre la sigillata hispánica en general). La página del Valle del Najerilla cuenta con una bien documentada sección sobre la romanización de la zona que incluye atención monográfica al pasado romano de Tricio (pincha aquí) como también puede obtenerse información, muy breve -pero la página parece sugerente, especialmente para su uso pedagógico- en la web Vivir en la Historia. Aunque no sin algunas inexactitudes, Tritium Magallum también cuenta con su correspondiente voz en la inexcusable Wikipedia
Recomendaciones: Tierra de vinos -aunque quien firma este blog prefiere, por razones obvias y que supondrá fácilmente quien sea observador, los caldos navarros: pincha aquí- La Rioja, por su posición en el Valle Medio del Ebro, es un espacio privilegiado -como lo son también Navarra y Aragón- para la Arqueología Clásica. Por eso, la visita a la antigua Tritium Magallum puede ser un extraordinario complemento a una jornada arqueológica en la que, por ejemplo, el visitante se centre -como punto d epartida- en la antigua Calagurris Iulia Nassica, la actual Calahorra (si estás por la zona no dejes de estar al tanto de los sugerentes eventos que organiza, incansablemente, la Asociación de Amigos de la Historia de Calahorra, cuyo órgano editorial, la revista Kalakorikos, es también de referencia: a ese respecto no debes perderte el libro AMIGOS DE LA HISTORIA DE CALAHORRA (eds.): Así era la vida en una ciudad romana: Calagurris Iulia, Calahorra, 2002, disponible en PDF aquí), pase allí la mañana y por la tarde complete su paseo arqueológico acercándose a Tricio, o a la inversa. En Calahorra, se puede desayunar en El Tostadero/Coffee Shop, en pleno Paseo del Mercadal (justo frente a la réplica de la inscripción de Iulius Longinus Doles: CIL, II, 2984, precisamente hallada en la zona del circo) -el espacio urbanístico resultado de la antigua presencia del circo romano Calagurritano-, comer en el restaurante La Taberna de la Cuarta Esquina, en la C/Cuatro Esquinas -algo caro pero que ofrece una excelente selección y muestrario de la gastronomía riojana- y alojarse en el Parador de Turismo de nombre, además, tipicamente calagurritano: Marco Fabio Quintiliano, el célebre retor que triunfó en Roma y vió la luz en esta ciudad hacia el 35 a. C. También Logroño ofrece opciones gastronómicas altamente recomendables bien en la popular zona de Calle del Laurel o en el área universitaria donde las hamburguesas, platos combinados y pinchos del London Café -justo frente al rectorado de la Universidad de La Rioja- no desmerecen en absoluto. Pero, al margen de Calahorra y de las otras ciudades romanas -de recuerdo sertoriano, como se dijo, muchas de ellas- que fueron citadas al comienzo de este post, muy cerquita de Logroño, apenas a media hora en coche, es visita obligada la Villa Romana de Arellano, ya en Navarra -pero muy accesible por la denominada Autovía del Camino que enlaza Pamplona y Logroño-: un ejemplo de recuperación, puesta en valor y adecuada promoción de un yacimiento arqueológico romano.