SANTA CRIZ (ESLAVA) (y III)



Fue en agosto de 2009 cuando Oppida Imperii Romani se detuvo por primera vez en Santa Criz de Eslava en el afán de este espacio por acompañar a viajeros apasionados por el mundo romano. Entonces, el yacimiento era objeto de trabajo e investigación por Pilar Sáez de Albéniz, Rosa Armendáriz y Txaro Mateo. Santa Criz era, entonces, una ciudad más -cierto que especial- de las que salpicaron hace 2.000 años el territorio de los antiguos Vascones, siempre especialmente presentes en este blog. En septiembre de 2016, tras la magnífica puesta en valor -entonces recién inaugurada- tuvimos la oportunidad de volver a visitar el yacimiento dejando constancia del ejemplar trabajo realizado en dicha adecuación en un segundo post. Fue poco después, en febrero de 2017, que el Ayuntamiento de Eslava contactó con quien escribe estas líneas para encauzar, desde la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra -que había puesto ya en marcha entonces su Diploma de Arqueología- los actos de celebración del centenario de la primera noticia científica sobre Santa Criz de Eslava dada por el P. Juan Castrillo en 1917 y que pronto pasó a la erudición de la época. El hermanamiento con la ciudad romana de Los Bañales y con la uilla romana de Liédena, promovido por el Ayuntamiento de Liédena en septiembre de ese año, y el convenio firmado, aun vigente, entre el Ayuntamiento de Eslava y la Universidad de Navarra, fueron el primer hito de una nueva trayectoria para la ciudad romana que, es indiscutible, la ha puesto en el mapa, ha generado, en torno a los trabajos llevados a cabo en ella, un notable seguimiento mediático aunque, también, ha despertado no pocos recelos y sospechas con argumentos, desde luego, nada científicos ni, tampoco, originales.

En el pasado otoño, a petición del grupo parlamentario de Navarra Suma, la Comisión de Cultura, Deporte y Juventud del Parlamento de Navarra visitó Santa Criz de Eslava. Allí los representantes de la sociedad navarra conocieron el proyecto que se ha llevado a cabo en estos últimos años y, también, el indudable mérito de las excavaciones realizadas por el equipo arriba citado. En este mes de febrero el Parlamento, gracias a una moción del grupo parlamentario de EH Bildu-Nafarroa, aprobó una dotación presupuestaria de 80.000 euros para dar continuidad a los trabajos de los últimos años en Santa Criz. Estos trabajos han tenido, de manera evidente, tres pilares propios de lo que ha dado en llamarse "arqueología pública": investigación (porque sin ella no se genera conocimiento que de sentido a los otros dos pilares), viralización (acercando Santa Criz al gran público de manera constante y comprometida, apasionada) y dinamización (convirtiendo a Santa Criz, posiblemente, en la ciudad romana "de moda" en Navarra).

En síntesis, lo que se ha hecho en esos tres ámbitos puede glosarse como sigue (para más información, con material gráfico, seguimos remitiendo a las diapositivas de una charla que, sobre el proyecto, dictamos en Sangüesa ahora hace un año):

[1] Investigación. Aunque existían, efectivamente, interesantes trabajos sobre Santa Criz de Eslava publicados por Rosa Armendáriz, Txaro Mateo y Pilar Sáez (sirva como base éste, meritorio, publicado en Trabajos de Arqueología Navarra, 28, 2016 donde se citan los anteriores disponibles, también, en las páginas personales en dialnet de sus autoras) la ciudad romana era, y puede decirse sin paliativos, una perfecta desconocida en el circuito investigador. En apenas dos años se han publicado dos estudios preliminares sobre su repertorio epigráfico y su foro (Príncipe de Viana, 272, 2018 y Trabajos de Arqueología Navarra, 30, 2018), se ha editado una monografía, completa, que recopila, ordena, relee, y reinterpreta el soberbio caudal epigráfico de la ciudad romana (Epigrafía romana de Santa Criz de Eslava, Faenza, 2019) y está en prensa, para ver la luz en fechas próximas, un completo estudio estructural del foro de la ciudad romana -financiado por un acuerdo UNED de Pamplona/Fundación Caja Navarra y Obra Social "La Caixa"- que se publicará en la prestigiosa revista SPAL. Prehistoria y Arqueología, de la Universidad de Sevilla una de las pocas revistas españolas de Antigüedad con sello de calidad FECYT. Además, la cultura material procedente de las excavaciones ha sido ordenada en un sencillo catálogo, de alta divulgación, que ha subrayado el carácter de "reflejo de Roma" que Santa Criz de Eslava, tuvo, en el corazón del territorio vascón (Santa Criz de Eslava, reflejos de Roma en territorio vascón, Pamplona, 2019) y que ha acompañado a la muestra arqueológica instalada en Eslava con ese mismo título, posible en el marco de un PDR, e los dos de los que ha disfrutado desde 2016 el yacimiento, gestionado por Cederna Garalur y con fondos Leader del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra

[2] Viralización. Un yacimiento arqueológico no puede estar de espaldas a la sociedad y más si, como ha sido, y es el caso, recibe fondos públicos. Por eso, en este tiempo, se han abierto los perfiles en redes sociales -Facebook y Twitter- de Santa Criz de Eslava, se ha dinamizado el canal de vídeos del yacimiento en YouTube, se ha mantenido activa su página web, se ha constituido un completo Museo Virtual -que arrancó gracias a la colaboración con la UNED de Tudela- para acercar parte del patrimonio arqueológico mueble recuperado en al ciudad al gran público y, por último, se ha gestionado adecuadamente la entrada sobre Santa Criz en la Wikipedia facilitando al internatua espacios desde los que acceder a información sobre el lugar. Pero, obviamente, esa viralización no se ha quedado sólo en la red, ha pasado también al "cuerpo a cuerpo" atrayendo, constantemente, a visitantes al yacimiento y aportando información sobre el lugar con un nuevo folleto de mano y empleando los canales informativos de Turismo Reyno de Navarra. En este tiempo se ha atendido con entusiasmo (basta con echar un vistazo a las reseñas que, sobre Santa Criz, hay en Google) a 130 grupos y asociaciones -en torno a 5.100 visitantes- y más de 1.550  personas, desde julio de 2019, han pasado por la exposición arqueológica instalada en Eslava. En esa viralización se ha prestado especial atención a colectivos estratégicos que pueden dar a conocer la ciudad romana en su entorno contribuyendo a multiplicar la cifra de visitantes: gestores turísticos, periodistas, asociaciones juveniles y de mayores, profesores, colegios y asociaciones de padres y madres -con diseño específico de material pedagógico para ellos por parte de la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad de Navarra-, investigadores y expertos arqueólogos e historiadores de toda Europa -no en vano Santa Criz ha acogido ya, en estos dos últimos años, dos reuniones científicas internacionales, una en 2017 y otra el pasado 2019- y, por supuesto, se ha puesto en el centro a los propios habitantes de la Comarca de Sangüesa, y del propio municipio de Eslava que, desde luego, han empezado a comprender qué fue Santa Criz de Eslava hace 2.000 años y qué puede llegar a ser hoy.

[3] Dinamización. Desde luego, un enclave arqueológico, cualquier atractivo patrimonial, sólo es realmente útil socialmente si se le da vida, si se le gestiona culturalmente. Manteniendo siempre, en el centro, el respeto a las estructuras conservadas y a la sostenibilidad del lugar, al margen de las visitas guiadas, el volumen de actividades que se han organizado en Santa Criz de Eslava en sólo dos años ha sido bastante notable, casi vertiginoso: se ha participado anualmente -ya con tres ediciones y con centenares de asistentes- en las Jornadas Europeas de Patrimonio que organiza el Gobierno de Navarra cada otoño, se ha innovado con el yacimiento en técnicas de recreación y ambientación virtual, Santa Criz ha acogido conciertos y representaciones teatrales, y ha sido, también, espacio para la innovación educativa en la línea del ahora denominado "Aprendizaje-Servicio" en una línea que, seguro, aun habrá de generar mucha actividad en el futuro. Todo con un objetivo claro y primordial: dar vida a Santa Criz y convertirlo en un polo de desarrollo para el territorio. El volumen de visitantes que han ido atrayendo al yacimiento estas iniciativas -y, en particular la exposición "Santa Criz de Eslava, reflejos de Roma en territorio vascón"- han demostrado que, efectivamente, el patrimonio arqueológico puede ser, y lo está siendo en Eslava, motor de desarrollo como glosaba no hace mucho, en un excelente reportaje de José A. Perales, Diario de Navarra

Queda, sin embargo, mucho por hacer. Aunque, efectivamente, nos gustaría acometer nuevas actuaciones arqueológicas en campo hay una serie de trabajos previos que -contemplados en el Plan de Actuación que entregamos al Servicio de Patrimonio Histórico de Gobierno de Navarra el pasado otoño- reclamarán, antes, nuestra atención y que, aunque resulten aparentemente menos atractivos, serán igualmente dinamizadores como lo han sido todos y cada uno de los que se han llevado a cabo en este último tiempo pues seguirán presididos por esos tres valores que hemos anotado más arriba. Urge seguir trabajando por ubicar Santa Criz de Eslava en el lugar que, por su potencial, merece en el marco de la Arqueología hispanorromana, es necesario realizar un ordenamiento -para que resulte útil al investigador y genere, de verdad, conocimiento- de todo el material arqueológico recuperado en las excavaciones históricas, ha de darse a conocer su singular repertorio escultórico, de decoración arquitectónica y pictórica -como se ha hecho con el epigráfico-, Santa Criz necesita una profunda y rigurosa monografía de investigación que la convierta en una ciudad romana de referencia en la Tarraconense, se hace necesario seguir explorando fórmulas para hacer de Santa Criz un atractivo destino turístico incentivando, si cabe, la atención a las visitas guiadas y consiguiendo prorrogar la muestra arqueológica que ha generado una fórmula de diálogo entre el yacimiento -aislado en el campo- y el municipio de Eslava que, desde luego, ha recuperado mucha vida con este proyecto y, también, con el muy meritorio paseo megalítico promovido por los incansables Amigos de Eslava. Hay que avanzar en nuevas herramientas de mediación patrimonial que hagan, además, accesible el yacimiento a cualquier tipo de público y que, sobre todo, lo hagan suficientemente inteligible también para el visitante que acude al lugar por su cuenta. Hay, en definitiva, que seguir dando vida a Santa Criz, que es lo que se ha hecho en estos dos años y medio de trabajo y lo que esperamos seguir haciendo en esta próxima anualidad, con nuevos recursos.

¡Se avecina una época totalmente apasionante para esta nueva Santa Criz de Eslava que es, desde luego, ya, patrimonio de todos los navarros! ¡Santa Criz de Eslava también eres tú, no lo olvides!