BAELO CLAVDIA (Bolonia)




[Plaza pública y basílica de Baelo Claudia y teatro de la ciudad]
[Pincha aquí para visualizar varias recreaciones virtuales de algunos de los edificios de la ciudad, incluidos ambos edificios, a cargo de E. Barragán. Accede desde aquí a una galería guiada y comentada de fotografías de la ciudad]


Situación: A orillas del mar -elemento geográfico que concedió a la ciudad una notable importancia en época antigua y, en particular, romana, condición ya extaltada y ponderada por Estrabón, que llamó la atención de la proximidad de la ciudad a África (Str. 3, 1, 8)- se levantan las ruinas de Baelo Claudia, casi en plena playa de Bolonia, una pedanía perteneciente al municipio gaditano de Tarifa. La ciudad, en época romana, pertenecía al antiguo conuentus Gaditanus, con capital en Gades (Cádiz). Por cierto que se trata, Baelo Claudia, de la primera -no será, desde luego, la última- ciudad de la Baetica que desfila por este blog (ver aquí un listado de comunidades y reducciones a localidades modernas de esa antigua provincia romana, ciertamente útil y organizadas por distritos jurídicos). La ubicación de sus ruinas en el centro del Parque Natural del Estrecho, a tan sólo 96 kilómetros de Cádiz y a 180 de Málaga (precisamente, según el Itinerario de Antonino -It. Ant. 407, 3- Baelo era mansio de la vía que unía Gades y Malaca), convierte a éstas en uno de los yacimientos más visitados de la Península Ibérica, habitualmente, además, saturado -para lo bueno y para lo malo- de turistas. No es para menos porque sus restos son un clásico de la Arqueología Clásica peninsular, una visita -tal vez con la de Augusta Emerita, Italica, Segobriga y Tarraco- inexcusable para todo amante del mundo romano y de su huella en nuestras tierras.
Acceso: Aun hoy, a las impresionantes ruinas de Baelo Claudia se accede por un desvío -perfectamente indicado- en la N-340 que conecta, como antes decíamos, Cádiz y Málaga. Desde que se toma el desvío para acceder a la CA-P-8202, dirección Bolonia, el viajero ha de atravesar una sinuosa -y normalmente transitadísima- carretera de casi diez kilómetros que termina, precisamente, en la puerta de acceso al yacimiento, presidida por los edificios de atención a los visitantes que se han instalado allí y por la explanada de aparcamiento. El paisaje es, desde luego, evocador de la excelente posición de que la ciudad romana disfrutó en mitad de una ensenada abierta al mar.
Tipología: Citada por numerosas fuentes en la Antigüedad (véase un elenco de las mismas en las publicaciones que se citan en la Bibliografía o, también, en la selección, siempre útil, que hace PADILLA, A.: "Baelo", en ROLDÁN, J. M. (dir.): Diccionario Akal de la Antigüedad Hispana, Madrid, 2006, p. 125)  la ciudad -atribuida por Plinio a las comunidades del conuentus Gaditanus (Plin. Nat. 3, 7, 5, 2)- debió alcanzar el estatuto municipal en época de Claudio tal como atestigua la referencia m(unicipium) C(laudium) B(aelo) testada en una de las inscripciones de la ciudad, la dedicada por el propio municipio a Q. Pupius Vrbicus, hallada en el foro (AE, 2009, 576) manteniendo su ocupación, cierto que en los últimos siglos, de modo residual, hasta bien entrado el siglo VI d. C. También Baelo Claudia -como otras muchas ciudades hispanas- comenzó a padecer crisis y transformación a partir del siglo III d. C., un fenómeno que conocemos por otros posts de este blog (pincha aquí) y que recientemente ha merecido una reunión científica en Cartagena (ver aquí) cuyas actas habrán de convertirse en trabajo de referencia sobre esa aparente no-sostenibilidad de muchos centros urbanos hispanorromanos a partir de época antonina. Una de las grandes virtudes del conjunto arqueológico -cierto que el visitante no puede contemplarla in situ- es su extraordinario catálogo epigráfico compuesto de casi dos centenares de inscripciones -muchas de ellas de naturaleza funeraria- que han aportado mucha información a la historia de las principales familias de la ciudad (acceder a catálogo en Hispania Epigraphica OnLine aquí).
Descripción: Tras la visita al extraordinario Museo que se ha instalado en el lugar, el visitante inicia su paseo por las ruinas contemplado el hermoso acueducto (ver vídeo aquí), uno de los tres con que contaba la ciudad, edificado éste en época de Augusto, poco después de que el enclave indígena -que se ha ubicado en La Silla del Papa y del que hablan las fuentes clásicas (Ptol. Geog. 2, 4, 5 además de las monedas libo-fenicias: ver aquí)- se trasladase al llano. De allí, y por la puerta Este, el visitante se adentra en los tres grandes atractivos del conjunto arqueológico: el macellum, la basílica, la zona sacra y, en último término, el teatro (remitimos a la propuesta de recorrido que hace y explica de modo excelente la página de Baelo Claudia en la Junta de Andalucía, aquí). El visitante debe reparar en la extraordinaria articulación vial del enclave, con un decumanus -por el que se accede- que corta con un monumental cardo que, bajando de la zona pública y religiosa, se dirige hacia la factoría de salazones que debió dar fama al lugar en la Antigüedad y, sobre todo, el modo cómo se articula el foro que cuenta con tabernae, espacios para reuniones y actividades administrativas (en dos de ellos se ha creído encontrar la curia y el tabularium, es decir, el "senado local" y el "archivo municipal") y, lógicamente, edificaciones de naturaleza sacra siguiendo los modelos tardorrepublicanos y augústeos con los que se construyeron tantos foros en la Península Ibérica. En época alto-imperial, parte de la actividad comercial de ese foro se trasladó algo más al Sur, a la zona del decumanus maximus tal como exigían los programas arquitectónicos en boga en la época, tendentes siempre a separar la actividad comercial de la administrativa de los foros (aunque hace falta una actualización, sigue siendo útil el trabajo de JIMÉNEZ, J. L.: Arquitectura forense en la Hispania Romana. Bases para su estudio, Zaragoza, 1987 y otros suyos -ver aquí- respecto de este singular y clave tipo de edificios urbanos). Con una dilatadísima, y azarosa, historia investigadora (ver un excelente resumen aquí), en el último verano, el de 2012, la Universidad de Alicante y la Universidad de Cádiz han estado trabajando, con notables resultados, en la necrópolis de la ciudad (pincha aquí) y en unas posibles termas ubicadas junto a la puerta Oeste de la antigua ciuitas (pincha aquí, para consultar el reportaje publicado al respecto por El País). Si no puedes visitar personalmente la ciudad romana, tal vez este vídeo de YouTube o esta presentación de slides -pincha aquí- puedan ayudarte aunque, a buen seguro, no podrán reemplazar las sensaciones que se tienen al pasear por sus ruinas...
Bibliografía: Un yacimiento que ha sido objeto de investigación -durante muchos años- por parte de los colegas franceses de la Casa de Velázquez (garantía, sin duda, de calidad en el trabajo y de adecuada transferencia de resultados) no puede menos que contar con una vastísima producción bibliográfica de la que aquí ofreceremos sólo una selección. Un clásico es ya el trabajo de SILLIÈRES, P.: Baelo Claudia, una cité romaine de Bétique, Madrid, 1995 como también lo es el catálogo epigráfico de la ciudad publicado por BONNEVILLE, J.-N,. y DARDAINE, S.: Belo V. L'épigraphie: les inscriptions romaines de Baelo Claudia, Madrid, 1988 (en el Museo del yacimiento destacan los epígrafes AE, 1988, 728 e HEp2, 257, cristiana) libro éste perteneciente a la serie Belo, que, en nueve excelentes volúmenes -herederos y continuadores de los trabajos de PARIS, P.: Fouilles de Belo, Burdeos, 1923-1926, pioneros- repasan casi todos los aspectos arquitectónicos y también de cultura material del lugar por firmas tan prestigiosas como las de J. Lancha, J.-P. Bost o F. Mayet, sin duda "historia viva" de la investigación en Arqueología. Para las zonas objeto de excavación más reciente puede verse ARÉVALO, A., y BERNAL, D.: Las cetariae de Baelo Claudia: avance de las investigaciones arqueológicas en el barrio meridional (2000-2004), Sevilla/Cádiz, 2007 y debe consultarse -pues se siguen los trabajos en la zona- el volumen de REMESAL, J.: La necrópolis Sureste de Baelo, Madrid, 1979. Precisamente, los trabajos de José Remesal han dinamizado sobremanera la investigación peninsular sobre la producción y exportación de dos productos hispanos clave, el aceite y el garum, de notable arraigo en la Bética y que debieron -sobre todo el segundo- producirse en Baelo Claudia (es una lástima que la zona de la industria de salazones, ubicada junto a la playa de Bolonia, a pie de yacimiento, no pueda hoy visitarse) añadiendo, en este sentido, una interesante línea investigadora sobre la ciudad que nos ocupa. Además de la bibliografía generada por el Grupo CEIPAC, el Grupo de Investigación coordinado por el Prof. Remesal (con algunos títulos disponibles en pdf online) resultan útiles los trabajos de Lázaro Lagóstena, Profesor Titular de Historia Antigua en la Universidad de Cádiz y miembro del citado grupo (el buscador de artículos dentro del CEIPAC es, ciertamente, útil, a este respecto: pincha aquí), autor del que podría destacarse, respecto de Baelo Claudia y su contribución a la producción de garum, el trabajo La producción de salsas y conservas de pescado en la Hispania Romana (II a. C.-VI d. C.), Barcelona, 2001 (pincha aquí para más detalles). Visitar la página en dialnet de este autor (pincha aquí) puede resultar un buen complemento para quien esté interesado en publicaciones online sobre esta cuestión pues hay varias disponibles en dicho site (a este respecto resulta también útil la bibliografía que puede obtenerse buscando "Baelo Claudia" en el buscador de la sección Historia y Arqueología de las Civilizaciones de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes).
Recursos en internet: Baelo Claudia es, sin duda, uno de los yacimientos arqueológicos más visitados del país y, por eso, aunque el yacimiento carece de una página web propia (sí de un par de sites en la sección de Turismo de la Junta de Andalucía, ya antes citados: pincha aquí o aquí, con toda la información básica y de una página en la red social Facebook: aquí) hay en internet abundantes recursos sobre la misma. Además de las excelentes -e inexcusables- recreaciones virtuales del teatro y de la basílica obra de Eduardo Barragán y que aparecían "enlazadas" en la parte superior de este post, bajo las fotografías) quien vaya a visitar esta ciudad romana no debe perderse, antes o después, el vídeo panorámico que este infografista pone a nuestra disposición en YouTube y que permite un extraordinario paseo virtual sobre la ciudad (pincha aquí). La voz que se dedica a Baelo en Wikipedia aporta, además, planimetría y una útil galería de imágenes de la ciudad (complementar con la que ofrece la web MundoCultural y con las citadas más arriba) enlazando, además, con la sección de la web del Ayuntamiento de Tarifa en la que puede descargarse una fotografía panorámica a 360º sobre las ruinas de la ciudad, ciertamente impresionante (pincha aquí). Con los que se celebran en Ampurias, en Gerona, los Cursos de Arqueología de Baelo Claudia son de los más prestigiosos de nuestro país, por eso, si eres estudiante universitario y quieres participar en uno de ellos no dejes de consultar la web del Servicio de Extensión Universitaria de la Universidad de Cádiz, responsable de la organización y gestión de los mismos cada verano. Toda filosofía debe acabar en pedagogía, escribió Wilhelm Dilthey. Casi podría decirse lo mismo de la Arqueología y de las Ciencias de la Antigüedad, la pedagogía, la transferencia de resultados de la investigación debe ser fundamental en cualquier proyecto arqueológico, por eso, resulta gratificante comprobar que, también sobre Baelo Claudia, hay algunos recursos pedagógicos para escolares en red como el cuento Sara y Lola visitan Baelo Claudia, de Editorial Eolo. Delicioso.
Recomendaciones: Lógicamente, la mayor parte de los visitantes que acuden a Baelo Claudia lo hacen atraídos por el atractivo turístico que ofrece la localidad de Tarifa, convertido en un paraíso para surfistas y windsurfistas y para amantes de la playa y del contacto con la naturaleza. No es para menos dada la amalgama entre arena, viento y sol que puede encontrarse en el lugar, cierto que el segundo elemento dificulta muchas veces disfrutar de la playa en condiciones. Callejear por Tarifa es, desde luego, un buen complemento -casi necesario- a la visita de Baelo Claudia. Y aunque hay muchas opciones de restauración recomendables (pincha aquí para un catálogo de todas ellas, por especialidades), quien escribe este blog recomienda -sobre todo si la visita se hace con niños y con carácter familiar- detenerse en la original pizzería Tránsito Tropical, pequeña y acogedora -algo lenta en el servicio- además de singular. Para alojamiento, en las afueras de Tarifa, en la zona de playas, es célebre el Hotel Dos Mares, un elegante y confortable hotel, si bien no faltan otras opciones más modestas en los alrededores que ofrecen el mismo paisaje y, aunque menos comodidades, la misma situación que ofrece éste (ver lista aquí). La riqueza patrimonial, turística y cultural de Andalucía, especialmente de su zona oriental -provincias de Málaga y parte de Cádiz- hace que, a poco más de una hora de Baelo Claudia el visitante pueda encontrar abundantes ofertas de alojamiento en zonas tan visitadas como, entre otras, las localidades de San Pedro de AlcántaraMarbella, Puerto Banús o Mijas, en la reputadísima Costa del Sol. Fue desde el complejo hotelero y recreativo Marriot's Playa Andaluza (entre San Pedro de Alcántara, Estepona y Cancelada) desde el que tuve la ocasión de visitar Baelo Claudia, un complejo ciertamente de ensueño -cierto que, también, algo elitista- pero dotado de un espíritu familiar inigualable. Por cierto, para el que quiera comer en Marbella alejado del bullicio de la zona más turística de la ciudad y con posibilidad de recorrer la variada gastronomía de la zona, resulta especialmente recomendable el Restaurante La Venencia, en la Plaza de los Olivos, con una buena relación calidad/precio.