HVMANISSIMA AMBITIO


[Portada del nuevo volumen de la serie de manuales de Arqueología editados por la Oxford University Pres: BRUUN, Ch., y EDMONSON, J.: The Oxford Handbook of Roman Epigraphy, Oxford University Press, Oxford, 20015, 928 pp., ISBN: 978-0-19-5333646-7 cuya edición está prevista para comienzos de 2015: todos los datos aquí]

Hace algunos meses, y gracias a Manuel Ramírez, del blog E-Pigraphia, tuvimos conocimiento de la edición, en la Oxford University Press, del The Oxford Handbook of Roman Epigraphy, un manual de Epigrafía Romana de cuya preparación habíamos oído hablar hacía algún tiempo a alguno de los colegas que estaban implicados en su elaboración, trabajo que forma parte de la imprescindible serie The Oxford Handbooks in Archaeology, y que ha sido coordinado desde la lejana Canadá -magistralmente coordinado, habría que decir dada la diversidad de autores que en él participan: más de veinte de hasta diez nacionalidades y "escuelas" diferentes- por Christer Bruun y por Jonathan Edmonson. Hemos tenido, además, la ocasión de preparar la noticia de su publicación para una conocida y prestigiosa revista de Ciencias de la Antigüedad de nuestro país (la reseña aparecerá a lo largo de este recién estrenado 2015 en Archivo Español de Arqueología y nos exime aquí de hacer una valoración más formal) y nos ha parecido que, dado que Enero de 2015 era la fecha estimada de edición del volumen, dedicar un post al citado libro era una buena forma de abrir Oppida Imperii Romani en este nuevo año. En los últimos meses, además, quienes siguen más de cerca este espacio, habrán observado la apuesta que hemos hecho por actualizar nuestro perfil en Academia.edu y, precisamente, en esa network de investigadores, circulan ya desde hace varios meses algunos de los capítulos de este trabajo, capítulos que enlazaremos más abajo como hilo conductor de este post de la serie Instrumenta/Volumina.

Cuando hace más de cinco años publicamos el Fundamentos de Epigrafía Latina en la Colección Manuales de Liceus Ediciones (ya le dedicamos un viejo post en este lugar: pincha aquí), seguíamos pensando que el Cours d'Epigraphie Latine de René Cagnat (Paris, 1914, en su cuarta edición, la más difundida) -junto con otros instrumentos de trabajo tradicionales de la disciplina epigráfica algunos de los cuales los recopilábamos en un post anterior de este blog (pincha aquí)- iba a seguir siendo el manual de referencia para los estudiosos de la Epigrafía Romana y también para eso que, precisamente el Oxford Handbook in Roman Epigraphy, denomina el "militant epigrapher" (p. X) aquel investigador que, siendo o no epigrafista, debe enfrentarse -es "fortunate enough" de hacerlo, dicen ellos, ¡y lo es de verdad!-, en alguna ocasión, con el trabajo sobre documentación epigráfica. Así lo hemos debido pensar todos los que en los últimos años nos hemos embarcado en la aventura de componer un vademécum para el estudio de las inscripciones latinas pues los manuales que han aparecido en los últimos tiempos han dependido, siempre, del trabajo de R. Cagnat y a él han aludido para las cuestiones más técnicas (valgan como ejemplo los extraordinarios de CORBIER, P.: L'épigraphie Latine, París, 1998 -traducido al castellano por M. Pastor (pincha aquí)-, SCHMIDT, M.: Einführung in die lateinische Epigraphik, Darmstadt, 2011 o CÉBEILLAC, M., CALDELLI, L., y ZEVI, F.: Épigraphie Latine, París, 2006, con reseña nuestra en Espacio, Tiempo y Forma. Serie 2. Historia Antigua, 19-20, 2006-2007). Sin embargo, uno de los aciertos del The Oxford Handbook of Roman Epigraphy es que con sus anexos, con el enfoque eminentemente práctico de todos los contenidos tratados, con la propia concepción orgánica -más histórica y social que técnica- del trabajo y, obviamente, con la excelencia de los firmantes de cada uno de los capítulos (nombres como M. Buonocore, S. Orlandi, L. Cadelli, G. L. Gregori, F. Beltrán Lloris, O. Salomies, F. Hurlet, B. Salway, M. Kajava, M. Horster, por citar sólo algunos) va a convertirse en el instrumento de referencia -acaso con permiso del igualmente monumental trabajo de LASSÈRE, J.-M.: Manuel d'Epigraphie Romaine, París, 2005- para obtener los rudimentos básicos para enfrentarse a las inscripciones latinas de época clásica. Basten como ejemplos los siguientes capítulos -apenas algunos entresacados de las más de novecientes páginas de este excepcional trabajo-, ya accesibles, como comentábamos más arriba, en los perfiles en Academia.edu de algunos de sus autores y que, nos parece, pueden servir como hilo conductor para reseñar algunas de las singularidades -de las fortalezas, pues lo son- de este nuevo proyecto editorial. 

[1] "The Epigrapher at Work", firmado por J. Edmonson y Ch. Bruun (pp. 3-20) es, sin duda, uno de los capítulos clave -casi programático, a nuestro juicio- del manual de Epigrafía Romana que nos ocupa y, además, ejemplifica muy bien los "valores" de la parte I, dedicada a la Introducción a la Epigrafía y a la Historia de la Disciplina, del trabajo. En él, los dos coordinadores realizan una aproximación a cómo la "ciencia de las inscripciones" se ha ido articulando y a los que son sus principales retos actuales y han sido sus habituales orientaciones en el pasado insistiendo en que la "autopsia, el registro y la interpretación" constituyen las tareas propias de todo epigrafista (p. 5). Imprescindible resulta, desde luego, el apartado en el que se ofrece una check-list de "buenas prácticas" (pp. 7-17) a la hora de publicar una inscripción romana, apartado aderezado con abundante material gráfico (el volumen recoge casi más de centenar y medio de imágenes, nunca suficientes en un volumen de Epigrafía Latina pero, en cualquier caso, un generoso catálogo).

[2] "Forgeries and Fakes", por S. Orlandi, L. Cadelli y G. L. Gregori (pp. 42-65) constituye, junto con el capítulo que le precede -firmado por M. Buonocore y dedicado a la tradición manuscrita como fuente para el estudio y el hallazgo de inscripciones romanas (pp. 21-41)- otro hito clave en el handbook que nos ocupa. Efectivamente, uno de los indiscutibles méritos de este volumen es la capacidad de incluir en él tanto síntesis de aspectos conocidos que ahora adquieren, con las últimas aportaciones, un nuevo cariz como avances a líneas de investigación que, apenas holladas, están aportando notables novedades y habrán de aportar aun más en el futuro. El asunto del estudio de las falsificaciones y de las copias resulta un interesante campo de estudio en el marco de lo que los alemanes denominan la antikenrezeption en tanto que permite conocer el grado de "alfabetización epigráfica" -por llamarlo de algún modo- que, a partir del Renacimiento y, sobre todo, durante los siglos XVIII y XIX tuvieron determinados sectores de la elite cultural europea y, por tanto, cómo fue el acercamiento científico a las inscripciones latinas y su "uso" con fines diversos.

[3] "Latin Epigraphy: the main types of Inscriptions" y "The Epigraphic Habit in the Roman World", los dos capítulos escritos por F. Beltrán Lloris (pp. 89-110 y 131-148 respectivamente) suponen un buen reflejo de la filosofía de la parte II del volumen: "Inscriptions in the Roman World". Pero, además de ello, ambas contribuciones encajan muy bien con la propia filosofía del volumen -además de suponer la "cuota" española (excelente, por cierto) en el repertorio de autores colaboradores- una vez que aportan una singular clasificación de los tipos de tituli -a partir de su exhibición en el ámbito público o en el privado (la singular semiótica de cada uno de esos tipos se desarrollará en varios capítulos en los apartados "Inscriptions and Religion in the Roman Empire" e "Inscriptions and Roman Social and Economic Life" -pp. 397-697- incluidos en la parte III del trabajo, sobre el valor de las inscripciones para la reconstrucción del mundo romano) y que, sobre todo, analiza -con datos estadísticos, cronológicos y culturales clarísimos- de qué modo y en qué ámbitos se fue extendiendo el hábito de grabar inscripciones, asunto éste tratado en el segundo de los títulos aquí recomendados. 

[4] "The Roman Republic", por O. Sallomies (pp. 153-177) "Late Antiquity", por B. Salway (pp. 364-393) constituyen, también, desde nuestra óptica, dos capítulos paradigmáticos. Los inicios del hábito de grabar inscripciones, los primeros pasos -por tanto- de la generación de la "cultura epigráfica" propia del mundo romano y las transformaciones que -como medio de comunicación y, especialmente, como vía para la expresión del poder político- esa "cultura" fue experimentando durante los siglos posteriores al inicio de la crisis urbana (desde el siglo III d. C. en adelante) exigían un tratamiento que fuese, a la vez, histórico y social pero, también, material y descriptivo, totalmente "epigráfico". Por eso, O. Sallomies acierta plenamente cuando, en su capítulo sobre la epigrafía romano-republicana, incorpora una tipología muy detallada de los tipos de inscripciones atestiguadas en ese periodo (pp. 161-164) y anota, de modo ordenado, los rasgos materiales y lingüísticos habituales de ese tipo de tituli (169-174) encarnando perfectamente los objetivos de mostrar "why inscriptions matters" y de detallar "how scholars can work with epigraphic sources" que los editores del volumen reseñan como fundamental en el Prefacio de la obra (p. IX). Con un enfoque acaso más histórico, político y social, ese tipo de caracterizaciones prácticas no faltan tampoco en el capítulo -que hace el decimoctavo de los treinta y cinco que integran el repertorio (pp. 366-374)- dedicado a la tardoantigüedad y que puede -y debe- complementarse con el igualmente útil y elocuente capítulo de D. Mazzoleni sobre la cristianización del hábito epigráfico (pp. 445-468). Precisamente, una de las virtudes del volumen de Oxford es la de permitir, a partir de la lectura de varios capítulos relacionados -como, de hecho, advierten los coordinadores en el preámbulo a su obra (p. XI, especialmente)- obtener una visión general sobre algún tema concreto. Sucede así en el caso de la documentación epigráfica tardoantigua y cristiana primitiva pero, también, entre la clasificación de tipos de inscripciones que, dijimos, realizaba F. Beltrán Lloris en la primera de sus dos contribuciones a este handbook y la que, para la documentación de carácter oficial, desarrolla G. Rowe en el capítulo decimoquinto, "The Roman State: Laws, Lawmaking and Legal Documents", del trabajo (pp. 299-318). 

[5] "Urban Infraestructure and Euergetism outside the City of Rome", por M. Horster, ubicado en el bloque segundo ("Inscriptions and Roman Social and Economic Life") de la parte III del trabajo constituye -acaso nos lo parece también por nuestra antigua dedicación al asunto de la munificencia pública- otro capítulo estándar del trabajo que aquí valoramos. En él, M. Horster (pp. 515-536) realiza una excelente síntesis del modo como el evergetismo de la elite soportó la vida cívica en provincias comparando, además, esa situación, con la de la capital, Roma. Ese cruce comparativo entre lo que sucede en los territorios provinciales -y periféricos- del Occidente -e incluso, del Oriente- Romano y lo que sucede en Roma, en la capital, constituye otro de los aciertos del trabajo una vez que respecto de algunas cuestiones -las elites locales (pp. 227-272), la organización social (pp. 471-512), la lengua y la cultura (pp. 699-742), etcétera- se va alternando el status quo de ambos ámbitos geográficos en una práctica lógica pero, quizás, hasta ahora, no siempre bien ensayada en los volúmenes académicos sobre Epigrafía Romana a que estábamos acostumbrados y que adolecían de un enfoque especialmente provincial y, también, de un sesgo marcadamente occidental. 

En uno de esos capítulos, F. Beltrán Lloris alude a la expresión pliniana (Plin. Nat. 34, 17) humanissima ambitio -que encabeza este post- para explicar los afanes de existimatio, de memoria y de celebritas que iban unidos a la realización de un titulus en época romana, valores que se destilan y analizan en muchas de las contribuciones de este volumen que, como decíamos más arriba, tiene un enfoque extraordinariamente sociológico y ahonda también en el papel que las inscripciones desempeñaron en una civilización como la romana. Qué duda cabe que, con publicaciones como ésta, esas loquuntur saxa -como las llamamos hace algún tiempo en un trabajo de evaluación de lo que aportaban a nuestro conocimiento de la Historia de las Hispaniae romanas (pincha aquí)- que desempeñaron tan importante papel como medios de comunicación durante la Antigüedad Romana, vuelven a convertirse en importantes -esenciales, podría decirse- fuentes para, desde el presente, iluminar ese pasado que, a tantos, nos resulta apasionante.

¡Un libro recomendabilísimo y que no debe faltar en la biblioteca de cualquier estudioso del mundo romano!