LOS BAÑALES: DE AGRI CVLTVRA


[Cubierta del cuaderno pedagógico De Agri Cultura: el campo en las Cinco Villas en época romana, segunda entrega -para la primera, pincha aquí- de la serie de cuadernos para escolares y familias promovidos por ADEFO Cinco Villas y la Fundación Uncastillo en relación con la intensa actividad pedagógica que se desarrolla en el yacimiento arqueológico de Los Bañales. En este caso, la edición es posible gracias a la Comarca de las Cinco Villas y a los Ayuntamientos de Biota, Layana, Sofuentes, Uncastillo y Sádaba. Pincha aquí para descargar el cuadernillo completo]

No es la primera vez (pincha aquí) que la expresión De Agri Cultura aparece encabezando un post de Oppida Imperii Romani. Tampoco es la primera vez que Teo, este simpático arqueólogo dibujado por la genial ilustradora Marta Guijarro, aparece en el encabezamiento de un post de este blog (pincha aquí). Esa expresión latina -tomada de los textos clásicos de Columela, Catón o Varrón- alude también al singular Centro de Interpretación que, con ese mismo nombre, explica en la localidad de Layana el paisaje rural que circundó la ciudad romana de Los Bañales y sobre cuyo audiovisual -sencillamente cautivador (puedes verlo aquí)- ya escribimos un post, también, hace algún tiempo (pincha aquí). 

Pero, lo cierto es que desde hace algunos meses -aunque para la presentación haya habido que esperar un poco- esa expresión latina es, también, la que da título al segundo cuadernillo -ojalá que no el último, de hecho, hay planes ya en marcha para que no lo sea- que, con una finalidad claramente pedagógica, pretende acercar a los escolares y a sus familias la huella romana -esta vez no tanto la que dejaron las ciudades de Campo Real/Fillera (Sos del Rey Católico), Cabezo Ladrero (Sofuentes) o Los Bañales (Uncastillo) sino la que nos ha quedado de las unidades de explotación, puesta en valor y disfrute de los recursos de los territoria rurales de aquéllas- tan presente en la Comarca de las Cinco Villas un acercamiento que, sin duda, es preceptivo porque, como hemos escrito otras veces, estamos convencidos de que donde van los niños acaban, también, yendo sus padres. Ese espacio, que en las Cinco Villas aparece salpicado de restos monumentales de antiguos conjuntos funerarios pero, también, de otros mucho menos espectaculares pero acaso igual de elocuentes lo conocemos muy bien pues, desde 2009, quien escribe estas líneas se lo ha "pateado" -siempre con la colaboración de tantos buenos cincovilleses y en compañía de Ángel A. Jordán- y, de hecho, gracias a ese trabajo pocos yacimientos arqueológicos peninsulares cuentan con una serie tan larga de hallazgos de unidades de poblamiento fruto de campañas continuadas de prospección arqueológica tanto en áreas inmediatas a la ciudad (Trabajos de Arqueología Navarra, 21, 2009 y 22, 2010) como en otras más periféricas (Espacio, Tiempo y Forma. Serie 1, 4, 2011), trabajos todos que han permitido trazar un -cada vez más claro (Cuadernos del Marqués de San Adrián, Número Extraordinario, 2009-2010)- modelo del que fuera el patrón de ocupación del territorio rural, del ager, en época romana en torno a Los Bañales y que, como es obvio, sigue muy de cerca el típico patrón del poblamiento rural hispanorromano (fundamental, a este respecto, al menos MANGAS, J., y NOVILLO, M. Á.: El territorio de las ciudades romanas, Madrid, 2008). 

Eso es, básicamente, pero adaptado al lenguaje de estudiantes de Primaria y, acaso, primeros cursos de Secundaria, lo que se transfiere en este cuadernillo. En él un simpático y joven Lucio Atilio, inspirado en las conocidas inscripciones del acotado funerario de los Atilii de Sádaba (CIL, II, 2973) se ocupa de ir introduciendo a los lectores en cuál era la relación entre campo y ciudad en el mundo antiguo, en cómo -y con qué formas concretas de poblamiento- se articuló ésta en el mundo romano y, también, en qué cultivos fueron los más atestiguados en el entorno del Valle Medio del Ebro en particular -y en las Hispanias en general- entre los siglos I a. C. y V d. C., los correspondientes a la fase de mayor intensidad del proceso de aculturación que denominamos, aun, Romanización. Además, se recomiendo al lector visitar algunos de los monumentales restos de esas potentes oligarquías hispanorromanas que pusieron en explotación las vegas de los ríos Riguel y Arba de Luesia. Ahora, sólo le toca al lector de Oppida Imperii Romani acceder a esta publicación y juzgarla él mismo. Si, además, sirve para que el lector descubra el potencial arqueológico de las Cinco Villas y nos visite en el marco del próximo Fin de Semana Familiar Romano que hemos preparado en Los Bañales para los días 17-19 de Abril próximos ya habrá poco más que pedir...

¡Ojalá os guste, nos ayudéis a difundirlo y aprendáis con él!