AEMINIVM (Coimbra)













[Criptopórtico romano, en el Museo Machado de Castro y
CIL, II, 368, cupa funeraria expuesta en el citado Museo]
[Pincha aquí para ver una recreación 3D del foro romano de la ciudad]

Situación: La portuguesa ciudad de Coimbra, capital histórica de la Beira Litoral y, hoy, de la Regiao Centro de Portugal y del Distrito de Coimbra, es una ciudad eminentemente universitaria que vive por y para los estudiantes y en la que, en apenas unas horas, el visitante puede aprehender los episodios más representativos de la historia de Portugal desde la presencia romana -que da sentido a este post: Coimbra, contra lo que podría pensarse por el topónimo, fue el solar no de Conimbriga (unos pocos kilómetros hacia el Sur, en Condeixa-a-Velha: ver antiguo post de este blog aquí) sino de Aeminium- hasta la revolución de los claveles (para ponerle música, me quedo con estas "Brumas do Futuro" del grupo portugués Madredeus). Es, por tanto, una visita obligada para quien quiera descubrir Portugal, un país que aguarda, siempre, muchas sorpresas.
Acceso: Ciertamente, a Coimbra puede -y debe- llegarse desde cualquier parte de Portugal y, por tanto, desde cualquier rincón de España. Una advertencia, en cualquier caso, para los que accedan al país vecino, en coche, y a través de la frontera salmantina, por Fuentes de Oñoro/Vilar Formoso: la dirección más adecuada para alcanzar Coimbra -por carreteras cómodas, mayoritariamente autovías- es tomar dirección Aveiro y, después, por Viseu, acceder a Coimbra. Fuera de las autopistas y de los itinerarios principales (IPs), las carreteras portuguesas -al menos algunas- dejan bastante que desear. Además, Coimbra tiene la virtud estratégica de estar en mitad de la ruta que -a través de la A-1- comunica Porto con Lisboa, dos de las ciudades de visita también inexcusable para quien acuda a Portugal.
Tipología: Las fuentes antiguas aluden a Aeminium en, al menos, tres lugares. Por una parte, es citada como mansio en la vía que unía Olisipo (la actual Lisboa) con Bracara Augusta (Braga) por el Itinerario de Antonino (It. Ant. 421, 5). Por su parte, Plinio alude a ella en dos ocasiones en su monumental Naturalis Historia. Al hablar del Aeminius flumen (sin duda, el moderno río Mondego: Plin. Nat. 4, 113) y al citar -dentro del conuentus Scallabitanus- a los Aeminienses como habitantes de una ciuitas stipendiaria, seguramente convertida en municipio en época flavia. La tercera mención es igualmente ilustre, el arquitecto al que se atribuye el faro romano de La Coruña (la popular "Torre de Hércules") hace constar su origo Aeminiensis en una conocida inscripción (CIL, II, 2559) aunque la mención se da también en otros epígrafes de Augusta Emerita (AE, 1962, 65) e incluso de Ostia (CIL, XIV, 4822) (por cierto que Ostia, muy poco conocida, es una visita obligada -casi al nivel de Pompeya- para quien se acerque a Italia y, especialmente, a Roma pues está muy cerca de la ciudad Eterna: ver información aquí) así como en uno hallado en la propia Coimbra, sobre el que pronto volveremos.
Descripción: Todo lo que queda de la antigua Aeminium puede visitarse a partir del Museu Machado de Castro (ahora, también, con página en Facebook: pincha aquí) ubicado en plena área universitaria de la ciudad de Coimbra, a pocos metros de la Faculdade de Letras y prácticamente al lado de la Catedral nueva de la ciudad (la Sé Nova). Actualmente en proceso de remodelación el visitante sólo puede ver -precisamente- el criptopórtico romano, una espectacular estructura arquitectónica construida en época de Claudio para sustentar el monumental foro y basílica con que contó la ciuitas de Aeminium (ver apartado de Recursos, más abajo). Las galerías del citado criptopórtico han sido empleadas para exponer algunas piezas arqueológicas -fundamentalmente estatuarias y epigráficas- que proceden de la antigua área forense. Entre ellas destacan un busto de Livia, otro de Vespasiano y otro, monumental, de Trajano. La colección epigráfica es también reseñable no sólo con piezas procedentes del área forense de Aeminium -como la dedicatoria gratulatoria a Constantino II, tal vez por la dotación a Aeminium de una muralla, y que ha permitido confirmar el nombre de la ciudad romana que ocupó el solar de la universitaria Coimbra (CIL, II, 5239)- sino también con otras traídas de las necrópolis del entorno entre las que destacan CIL, II, 378, 5242, AE, 1972, 241, 240 y, especialmente, CIL, II, 368, una singular cupa (ver foto en la parte superior de este post) de un tipo especialmente bien representado en el entorno de esta singular ciudad romana (por cierto que en muchos de los "bancos de datos" epigráficos a los que solemos vincular normalmente cuando aludimos a documentos epigráficos, estas piezas siguen siendo dadas como procedentes de la vecina Conimbriga: ver, por ejemplo, el excelente Hispania Epigraphica OnLine).
Bibliografía: Además del recurrente -y siempre útil- trabajo de ROLDÁN, J. M. (dir.): Diccionario Akal de la Antigüedad Hispana, Madrid, 2006, p. 38, existen, al menos, dos trabajos clásicos en la investigación sobre el Portugal romano que el viajero interesado debe, cuando menos, conocer. Los dos se deben a la insigne pluma de uno de los grandes arqueólogos -sino el más ilustre- de cuántos ha dado en el último siglo el país vecino gracias, en buena parte, al empuje del Instituto de Arqueologia de la Universidade de Coimbra de la que él mismo fue, en buena medida, impulsor: Jorge de Alarçao. Se trata de ALARCAO, J.: Portugal Romano, Lisboa, 1974 -que alude a Aeminium en pp. 37-42- y, de modo especial, la versión inglesa mejorada de dicho trabajo: ALARCAO, J.: Roman Portugal, Warminster, 1988, pp. 95-96 del volumen I. Dos obras que, por otra parte, son todavía de referencia para quien quiera conocer la presencia romana en el país vecino. Sobre el foro de Aeminium -que es, en realidad, como se verá más adelante, el único vestigio arquitectónico conservado de la ciudad que ocupó el solar de la universitaria Coimbra- elaboró un meritorio trabajo CARVALHO, P.: O forum de Aenimium, Coimbra, 1998, también recomendable. En cualquier caso, para saber más sobre la vida urbana en la Lusitania romana -con especial atención al territorio actualmente portugués- existe un volumen ya clásico forjado en una de las iniciativas de investigación más consolidadas de Europa: las Mesas Redondas sobre Lusitania Romana. La segunda de ellas versó, precisamente, sobre las ciudades y sus actas (Les villes de Lusitanie romaine: hiérarchies et territoires, París, 1990) siguen siendo de referencia.
Recursos en internet: La propia página del Museu Machado de Castro ofrece un documentadísimo enlace sobre todos los aspectos que se conocen de la Aeminium romana (pincha aquí) cuya lectura es inexcusable (aunque tal vez redundante, en algunos aspectos, para quien haya tenido la paciencia de llegar hasta aquí en este post). Por su parte, como se hizo notar en la parte superior de este post, YouTube ofrece un vídeo mudo con la recreación 3D del criptopórtico del foro de Aeminium (pincha aquí) al tiempo que, gracias a la televisión de Coimbra, el mismo servidor de vídeos nos ofrece una visita real por el citado monumento (pincha aquí).
Recomendaciones: Como algo ya se dijo respecto de Coimbra al abordar la vecina ciudad romana de Conimbriga -de la que Coimbra ha tomado el nombre en un sugerente caso de traslado del topónimo antiguo- seremos aquí escuetos respecto de las recomendaciones para el viajero remitiendo al capítulo de recomendaciones de dicho post. De Coimbra, se dice -con el célebre fado- que "chega a ter saudades dela quem nela nunca viveu", es decir, que llega a echarla de menos quien, ni siquiera, ha tenido el privilegio de vivir en ella. Y es que pocas ciudades transmiten una atmósfera tan académica, nostálgica, romántica y, a la vez, misteriosa, como la ciudad del Mondego. Destino habitual de viajes de apenas un día, son muchos los que pasan por ella con poco tiempo para descubrir sus múltiples atractivos. Para ellos -pero, sobre todo, para los que puedan quedarse más días- van dirigidas estas recomendaciones. Para alojarse, resulta muy práctico el Hotel Tryp Coimbra que, aunque está ubicado en el distrito de Celas, algo alejado del centro -apenas diez minutos andando aunque por las "quebra costas" rúas conimbricenses- dispone de todas las comodidades propias de un hotel moderno y, además, cuenta con amplios espacios de aparcamiento en los alrededores (muy cerca, está la Pizzería Eurotrópico muy frecuentada por los numerosos estudiantes de la Universidade de Coimbra que se alojan en Celas y que pese a su aspecto decadente, ofrece unas excelentes pastas italianas: una opción a considerar y asequible a cualquier bolsillo, especialmente la pasta "académica", sencillamente excelentes). Lógicamente, quien pueda permitírselo no puede dejar de contemplar la posibilidad de alojarse en el Hotel Quinta das Lágrimas, al pie de Santa Clara, al otro lado del río Mondego (establecimiento que bien vale una visita aunque sólo sea por sus jardines, su cafetería y, por supuesto, por la Fonte dos Amores). El viajero apresurado, ha de encontrar momento para el reposo en el Café de Santa Cruz (los croissants con jamón de york y queso son deliciosos) instalado en la antigua sacristía de una de las más hermosas iglesias de Coimbra, en plena "baixa" de la ciudad: la Igreja de Santa Cruz. Para comer, aunque quien escribe estas líneas -que tuvo la suerte de vivir en Coimbra durante casi un año- prefiere siempre degustar el tradicional lechón asado ("leitao" en portugués) en Meilhada, a pocos kilómetros de Coimbra o en el célebre Rui dos Leitoes, a la salida de la ciudad del Mondego en dirección a Viseu- resulta especialmente representativo de la cocina tradicional portuguesa el restaurante O Trovador, enfrente de la vieja Catedral de Coimbra (la románica Sé Velha) y no lejos de la casa en la que vivió el célebre músico Zeca Afonso cuya música, lógicamente, está inseparablemente unida a la fama de Coimbra (ver vídeo aquí con uno de los más célebres fados conimbricenses: la "saudade" hecha música). Y, desde luego, quien escribe estas líneas, cada vez que se acerque a Coimbra no dejará nunca de pasar por la Residência de Estudantes da Beira, en el ya citado barrio de Celas en la que quien sustenta este blog pasó algunos de sus mejores -y más decisivos- años de estudiante (ver testimonio aquí): tan buenos recuerdos merecían un homenaje, si quiera de dos líneas.En fin..."Coimbra... tem mais encanto... (seguir aquí)".

1 comentario:

Lucius Quintus Rusticus dijo...

Perfectamente escrito; magníficamente vivido.
Enhorabuena.
Mi nuevo viaje a Coímbra, que cada uno de los nuevos supera los anteriores, se quedará para cuando averigüe como se paga el peaje en las autopistas ex-públicas. Han resultado inútiles mis pesquisas de como pagar en ellas y si el abono o registro que se obtiene para éstas últimas sirve también para los carriles fast-track de las concesionadas, sin aparato alguno alquilado.
De lo que valen, prescindo saberlo pues supongo que será parecido a lo que cuestan en España.
¡Menudo lío!