DIANIVM (Denia)





[Vista del Hort del Morand y detalle de las inscripciones latinas de CIL, II, 3538 y 5962]

Situación: Denia -hermosa localidad litoral de la Costa Blanca- está ubicada casi equidistante respecto de Valencia -de la que la separan apenas 100 kilómetros- y respecto de Alicante -ciudad que se encuentra también a idéntica distancia- lo que, desde luego, la convierte en un punto neurálgico clave -todavía hoy (aunque ya lo fue en la Antigüedad: Rav. Cosm. 304, 13)- para conocer el Levante Peninsular, tan rico en enclaves arqueológicos (Saguntum, por ejemplo, en la actual Sagunto; Lucentum, en el Tossal de Manises de Alicante; o Ilici, en La Alcudia de Elche, por citar los más representativos).
Acceso: Desde luego, como toda la costa levantina, Denia está excelentemente bien comunicada. Puede accederse a ella tanto si se viene desde el Norte (a través de la excelente Autovía Mudéjar) como si se pretende llegar desde Madrid (a través de la A-3) o desde cualquier otro punto de la costa mediterránea (por la Autopista del Mediterráneo, la auténtica Via Augusta de la actualidad). Por cierto, sobre la Via Augusta son sensacionales los trabajos publicados últimamente por nuestro colega F. Arasa i Gil, algunos disponibles aquí.
Tipología: La antigua Dianium -sin que se haya cerrado aun el debate sobre si corresponde o no a la Hemeroskopeion griega citada por Avieno como colonia focense en el Levante peninsular (Avien. Or. 476)- ya aparece mencionada en las fuentes como base de operaciones marítimas de Sertorio (Str. 3, 4, 6) en un momento en que, como nos revela Plinio (Plin. Nat. 3, 20 y 25) era sólo una ciuitas stipendiaria vinculada a los Edetanos (Ptol. 2, 6, 15). Sin embargo, la adscripción a la Galeria tribus de varios de sus ilustres ciues (AE, 1986, 439 o CIL, II, 3582, 3584, 3585, 3592, 5962 o, especialmente, 3583, donde el homenajeado es un T. Iunius Seuerus, con origo Dianensis: ver foto en la parte superior de este post) y, también, la constatación de magistraturas y ordenamiento municipal (CIL, II, 3580 y algunas de las citadas más arriba a propósito de la Galeria tribus) permiten pensar que la comunidad promocionó al estatuto municipal en algún momento indeterminado anterior a los Flavios, probablemente, en época de Augusto (para este tipo de promociones, se recomienda la bibliografía sugerida en este mismo blog en el post sobre Segobriga). Aunque alcanzó rango de sede episcopal, ya hacia el siglo III d. C. debió sufrir las incursiones de los pueblos germánicos de igual modo que la conocida inscripción rupestre de la Cova del Aigua (CIL, II, 3588) -alusiva a un tal C. Iul(ius) Vrbanus, uet(eranus) y princeps uexillationis- nos documenta la inestabilidad vivida en la zona en torno al 290 d. C. (sobre dicho periodo tardoantiguo en la zona sigue siendo válido el estudio de PÉREZ CENTENO, Mª R.: “Las ciudades costeras del conuentus Carthaginensis durante el siglo III d. C.: Saetabis, Dianium, Ilici y Lucentum”, Lucentum, 17-18, 1998-1999, pp. 211-217 (disponible aquí).
Descripción: Contra lo que cabría esperar por su importancia histórica, la Dianium romana todavía no ha arrojado todo su esplendor y es poco lo que hoy -al margen de la constatación de una situación geográfica y geoestratégica envidiable que permitía ya en la Antigüedad casi controlar desde el golfo de Valencia hasta la costa de Alicante a través del peñón del Mongó- el viajero puede contemplar de ella. Sin embargo, el destacado y loable empeño de un equipo de arqueólogos locales (encabezados por Pep Gisbert y por Massu Sentí, del Museu Arqueològic de la Ciutat de Dénia y del Ajuntament de Dénia) está dotando a Denia de una serie de infraestructuras arqueológicas de notable valor y, además, está dinamizando actuaciones arqueológicas en la zona (especialmente en la que debió ser una de las necrópolis de la ciuitas). El visitante puede -y debe- acudir como punto de partida al citado Museu Arqueològic, ubicado en el denominado Palau del Governador, un complejo palacial del siglo XVII en el mismo corazón del Castell de Dénia. En él puede observar una sencilla pero muy elocuente colección de piezas arqueológicas que -por centrarnos en las que afectan a la época romana- remiten al esplendor de esta comunidad como municipio de derecho latino (ver, sobre todo, las inscripciones que se guardan en la Sala II del Museo) y como puerto comercial (con notable colección de ánforas de diversas procedencias) desde época de Augusto. En el recinto del Castell, hacia el Norte, puede contemplarse una excelente panorámica del denominado Hort de Morand (del que ofrecemos fotografía en la cabecera de este post), área aun virgen arqueológicamente y en la que debió tal vez ubicarse el foro municipal.
Bibliografía: Desde luego, sigue siendo meritoria referencia sobre la Denia romana el trabajo de MARTÍN, G.: Dianium, arqueología romana de Denia, Valencia, 1970. Últimamente, una atualización de nuestros conocimientos sobre Dianium puede verse en GISBERT, J. A.: "Denia", en MAYER, M., y RODÀ, I. (eds.): Ciudades antiguas del Mediterráneo, Barcelona, 1998, pp. 363. En los últimos años, el empuje de un nutrido grupo de colegas (J. M. Abascal, incluso G. Alföldy, S. Ramallo, J. M. Noguera, F. Arasa, I. Rodà, V. Escrivá, J. Corell o el citado P. Gisbert) han convertido la zona levantina -el sur del antiguo conuentus Tarraconensis y todo el conuentus Carthaginiensis- en una de las mejor estudiadas y documentadas de la Hispania Citerior. De ello dan prueba, por ejemplo, el fascículo 14 del volumen segundo del Corpus Inscriptionum Latinarum (ALFÖLDY, G., MAYER, M., y STYLOW, A. U. (coords.): Corpus Inscriptionum Latinarum. Inscriptiones Hispaniae Latinae. Pars XIV. Conventus Tarraconensis. Fasc. 1. Pars Meridionalis conventus Tarraconensis, Berlín, 1995) o la meritoria serie de corpora epigráficos publicados por CORELL, J.: Inscripcions romanes de Saetabis i el seu territori, Valencia, 1994, Inscripcions romanes d'Edeta i el seu territori, Valencia, 1996, Inscripcions romanes de Valentia i el seu territori, Valencia, 1997, Inscripcions romanes d'Ilici, Lucentum, Allon, Dianium i els seus respectius territoris, Valencia, 1999 o, desde luego, Inscripcions romanes del País Valencià, Valencia, 1999-2006 todos ya de referencia y con útiles introducciones sobre cada uno de los enclaves de poblamiento romano en la zona (también sobre Dianium, como puede verse). Una buena panorámica a modo de síntesis de las ciudades de la zona puede leerse en GISBERT, J. A., y SENTÍ, Mª A.: “La romanización de las tierras valencianas” o en ABASCAL, J. M.: “Las ciudades, base de la organización política”, en MARTÍNEZ, F. A., y LAGUNA, A. (dirs.): La Gran Historia de la Comunitat Valenciana, Valencia, 2007, pp. 6-24 y pp. 90-108, respectivamente.
Recursos en internet: Aunque el Castell de Dénia pronto contará con un audiovisual de referencia que complementará la información que hoy ofrece sobre Dianium la web del Museu Arqueològic local (ver aquí) sigue faltando en la red algún estudio monográfico sobre este interesante municipio romano. Lo más que pueden localizarse son siempre interesantes noticias de prensa relacionadas con algunos hallazgos en su foro (pincha aquí), con sugerentes proyectos de intervención en el citado Hort del Morand (pincha aquí), con hallazgos de la red viaria (ver aquí) o, en otro orden de cosas, bancos de depósito de interesantes manuscritos antiguos digitalizados por la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y alusivos a antiguos hallazgos arqueológicos romanos en la ciudad (ver aquí). Desde luego, esa ausencia de datos no está en consonancia con el extraordinario interés arqueológico del enclave que, a buen seguro, nos habrá de deparar agradables sorpresas en el futuro. Nos consta está en preparación una guía arqueológica sobre Dianium (ver aquí) que, desde luego, será una herramienta de extraordinaria utilidad para acercarnos a tan sugerente enclave.
Recomendaciones: Denia es, con diferencia, uno de los más tranquilos destinos estivales que puede ofrecer el Levante Mediterráneo español. Especialmente, la denominada Playa de Las Marinas se antoja como un destino familiar, apacible, de grandes arenales y limpias aguas. Y en Las Marinas, desde luego, la referencia ha de ser el Hotel Los Ángeles, en primera línea de playa y con unas instalaciones más que excelentes. En los alrededores de dicho Hotel el viajero tal vez sí echa en falta algunos restaurantes típicos de la zona (en cambio, abundan los italianos, como la Pizzería Sorrento, muy agradable, o el excelente y muy económico restaurante griego Parthenon) que, sin embargo, sí puede encontrar en la denominada Explanada de Cervantes y en la populosa C/Marqués de Campo, ya junto al puerto de Denia. Allí, nos quedaremos con el Restaurant Gavilá, en el cruce, precisamente, entre la citada explanada y la Marqués de Campo. Los arroces abanda que allí se sirven y, en general, las raciones típicas de los enclaves playeros son, sencillamente, deliciosas. En este último año, y como se informó en un post anterior de este blog, la UNED de Denia ha tenido el acierto de celebrar un Curso de Verano sobre las ciudades del Sur de la Hispania Citerior, iniciativa que, desde luego, si tiene continuidad, se convertirá en una excelente excusa para visitar Denia.