QVI VIXIT DIES CCCLXV


[Dedicatoria a Lucio César en el Foro de Roma: AE, 2000, 152]

Siguiendo la fórmula epigráfica habitual en los epitafios latinos para la indicación de la edad a veces en extremo detallada en años, días y meses (por ejemplo AE, 1904, 33 de Roma) este blog ha celebrado en estos días –exactamente el pasado diecisiete de agosto– su primer cumpleaños. Un año y más de diecisiete mil visitas que, quien escribe estas líneas, ignora si, en realidad, son muchas o pocas porque lo que ciertamente importa es que –como anunciábamos en el auete uos uiatores et bene ualete de la entrada inicial– cada visitante de este blog de ciudades del Imperio Romano –que no otra cosa, sino, “ciudades”, y no necesariamente “fortificadas” son los oppida, al menos en el léxico del genial Plinio el Viejo, que ha inspirado el nombre del blog– se haya acercado más al apasionante mundo clásico a partir de la visita –virtual unas veces, real otras– a las ciuitates que se han ido proponiendo en él mes a mes. Y más aun, porque transcurrido un año de andadura, y al margen del referido número de visitas este blogero sabe de sobra cuáles son las fortalezas y cuales las áreas de mejora de este espacio y, desde luego, no tiene ningún reparo en hacer aquí "propósito de enmienda" para que en este segundo año de actividad –y, ojalá, en adelante–, las primeras se conserven y las segundas pasen, al menos, a un segundo plano cuando no sean totalmente superadas.

Somos conscientes de que el blog tiene un carácter principalmente hispano y, si se nos permite, tal vez demasiado “regional” lo que, tal vez, pueda no agradar -o, al menos, no satisfacer plenamente- a muchos. Aun habiendo entradas consagradas a ciuitates de prouinciae no hispanas (Augusta Treuerorum, por ejemplo), entre las hispanas hay una cierta orientación hacia las de la Citerior (sólo Conimbriga y Augusta Emerita pertenecieron a la antigua Lusitania y no hay, todavía, ejemplos de comunidades béticas) y, más aun, hacia las que constituyen el área de estudio de quien escribe estas líneas: el territorio y las ciudades atribuidas a los antiguos Vascones (la probable -pero no segura- Tarraca, Andelo, Cara, Pompelo…) y hacia los municipia y coloniae del Ebro Medio (Caesaraugusta, Bilbilis, Labitolosa… de la que, por cierto, empiezo a estar convencido de su condición municipal augústea y no flavia). Esta deriva es, en cierto modo, lógica y nos parece, además, justificada pues resulta más fácil -y, además, es más honesto- transmitir conocimientos solventes de aquello que uno conoce mejor... En alguna respuesta a amables comentarios de los seguidores de este blog –sin los que nada de lo que aquí se escribe tendría sentido alguno– hemos reafirmado que –como se dejó entrever en el post inicial– en él sólo traemos a colación comunidades antiguas de carácter urbano que hayamos visitado a partir del momento de inicio de esta andadura que ahora celebra su primer aniversario. Subrayamos nuestro firme propósito de seguir con dicho planteamiento: non multa sed multum, decía el adagio latino: “no muchas (ciudades, en este caso) sino mucho (de información actualizada, contrastada y de calidad)”. El tiempo y nuestro empeño dictarán hasta donde podremos llegar.

Y, desde luego, porque así nos lo han recordado amablemente nuestros lectores (muchos de ellos blogeros reconocidos y, desde luego, con blogs mucho más meritorios que el nuestro y que bien valen un homenaje en forma de visita periódica) como la siempre optimista Marta, los excelentes y positivamente polemistas Jabier, Manuel o Neville, o los discretos pero agudos Juan Carlos, Luis, David o Roberto pero también, con seguridad, intuimos que muchos otros que se han acercado a estas páginas sigilosamente, sin dejar comentario alguno y tantos que se acercarán en los próximos días, meses y, ojalá, años– somos conscientes de que algunos meses –por ejemplo los veraniegos agosto y julio de 2009 o el invernal noviembre de 2008– nuestra actividad docente e investigadora nos ha impedido cumplir con ellos y obsequiarles con, al menos, tres entradas mensuales. Con permiso de dichas actividades –que, en esencia, también destilan el espíritu de delectatio y de utilitas que predican estas páginas (prometemos, en cualquier caso, antes de finales de Octubre, un post monográfico y actualizadísimo sobre el proyecto de Los Bañales, culpable en buena medida de estos “silencios digitales”)– hacemos aquí votos de una mayor frecuencia de las entradas de oppida Imperii Romani, votos ante los que este blogero, en el caso de no poder cumplirlos, espera contar con la benevolencia de sus ilusionantes seguidores, sin duda, lo mejor de este blog.

Oppida Imperii Romani, qui uiuit dies CCCLXV: “Oppida Imperii Romani, que vive (pues sigue su andadura trás um año de actividad) 365 días” : Magnam felicitatem!

2 comentarios:

David dijo...

Felicidades a todos!!

Ojalá este espacio de encuentro y disfrute siga cumpliendo muchos años ;)
Un abrazo,
David E.

Javier ANDREU PINTADO dijo...

Gracias, David, siempre tan optimista,