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LAPIDES CLAMANTES

Corría el año 1996 y, con nuestro maestro, el Prof. Dr. D. Francisco Beltrán Lloris, Catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Zaragoza, tratábamos de esbozar un tema de investigación de interés hacia el que encaminar nuestra todavía incipiente vocación por la investigación en Antigüedad. En el último curso de nuestra Licenciatura en Historia, en la Universidad de Zaragoza, además, habíamos realizado, en el marco de la asignatura "Historia de las Religiones", que impartía el Prof. Dr. D. Francisco Marco Simón, un trabajo de síntesis sobre los flamines, los sacerdotes romanos del culto imperial, uno de cuyos capítulos se había detenido en la cuestión de los comportamientos evergéticos de estos sacerdotes en Hispania. Apenas hacía un par de años que se había publicado el volumen El mecenazgo cívico en la Bética. La contribución de los evergetas a la vida municipal (Córdoba, 1994), de Enrique Melchor Gil y dicho volumen y un artículo de Milagros Navarro sobre el asunto para la Tarraconense -que acabaría por ver la luz en 1997 en la Revue des Études Anciennes (REA, 99-1, 1997, pp. 109-140)- ponían el foco sobre la cuestión del evergetismo cívico que había ocupado, también, cierto protagonismo en el X Coloquio Internacional de Epigrafía Griega y Latina celebrado en Nîmes, en Francia, en 1992 (ver aquí) y, para el ámbito hispano, en el encuentro internacional de Arqueología Clásica que, en 1994, se había celebrado en Tarragona donde lo había hecho, en concreto, a partir de una histórica síntesis sobre el tema firmada por Géza Alföldy (ver aquí). La cuestión de la munificencia cívica se antojaba, por tanto, como una orientación investigadora plausible: estaba de moda, contaba como material de base, especialmente con la documentación epigráfica -que nos apasionaba y a la que ya nos habíamos aproximado en el trabajo sobre los flamines-, y, además, estaba dando lugar a nuevas y oportunas reflexiones de carácter territorial. Además, desde un primer momento se vio claro que si ya disponíamos de datos sobre el comportamiento munificente de las elites en la Bética -por el trabajo de Enrique Melchor- y en la Tarraconense -por el de Milagros Navarro-, Lusitania se antojaba como un buen escenario investigador.

Aunque lo ignoramos con certeza, es bastante posible que, antes de encomendarnos ese tema como tema de fondo para la solicitud de beca de investigación que cursamos al Gobierno de Aragón bajo el título "Munificencia cívica y elites en la Lusitania romana", el Prof. Beltrán Lloris debió escribir al Prof. José d'Encarnação, Catedrático de Historia Antigua en la Universidade de Coimbra, en Portugal, para consultarle si alguno de sus numerosos discípulos estaría, acaso, trabajando sobre la cuestión del evergetismo en las tierras de la provincia Lusitania. Como la respuesta resultó negativa, entre septiembre y diciembre de 1996 y, de modo muy especial, en una estancia Erasmus en el Instituto de Arqueología de la Facultad de Letras de la Universidad de Coimbra desarrollada durante los cinco primeros meses de 1997, comenzamos nuestro trabajo sobre la cuestión que, después, merecería la citada beca de investigación autonómica, devendría en nuestra memoria de Licenciatura, defendida en 1998, y vería más tarde la luz como monografía en la prestigiosa serie de trabajos que, sobre Antigüedad, publicó en esos años la Institución Fernando el Católico entonces dirigida por el también Catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Zaragoza Guillermo Fatás. El libro en cuestión, Munificencia pública en la provincia Lusitania (siglos I-IV d. C.) (Zaragoza, 2004), sigue siendo profusamente citado por los colegas lusitanistas -portugueses o no- cada vez que se acercan a la caracterización de los comportamientos propios de las elites de Lusitania y, nos parece, es una de nuestras más singulares aportaciones al conocimiento de la sociedad hispanorromana como glosábamos hace algún tiempo en la entrada "Aurea scripta decem").

Pues bien, como el primer reto para afrontar el citado tema era sondear la documentación epigráfica disponible y configurar un repertorio de actos munificentes atestiguados en el territorio de Lusitania, uno de nuestros primeros recuerdos de aquella época de inicio de nuestra profesión investigadora es el del escrutinio permanente del libro de José d'Encarnação Inscrições romanas do conventus Pacensis (Coimbra, 1984), desde su edición abreviado como IRCP, en las bibliotecas del Departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Zaragoza -no existía todavía la Biblioteca María Moliner- y, a partir de enero de 1997, en la del Instituto de Arqueología de Coimbra, antes citado. El libro en cuestión era -y es- un sensacional e imponente trabajo en dos volúmenes -de 736 páginas el primero y de 205 el segundo, un total de 941 páginas sin contar las láminas y el correspondiente, y entonces muy usual, sobre de microfichas con fotografías-, de cuidada encuadernación, destacado y atractivo color rojo y una prosa, en portugués, ciertamente tan extraordinaria como exacta y respondía a la Tesis de Doctorado del Prof. Encarnação orientada por Jorge de Alarcão y por Robert Étienne, que, como se declara en la sabrosa Introducción al texto, dieron al trabajo la "perspectivação de Epigrafia entrecruzada de Historia" (p. 11). A lo largo del primero de los volúmenes se iban recogiendo, editando y comentando un total de 680 inscripciones, gran parte de ellas inéditas o escasamente atendidas por la investigación y todas, además, tratadas con un extraordinario primor. Acaso porque los otros territorios de Lusitania, el conuentus Scallabitanus y el conuentus Emeritensis adolecían entonces -y todavía hoy- de un volumen que recogiera su también notable -aunque menor- repertorio epigráfico lo cierto es que para quien era entonces un recién licenciado, el libro resultaba ciertamente admirable y útil facilitando sobremanera la labor de elaboración del catálogo epigráfico de partida para la investigación que nos ocupaba en esos meses. Sin embargo, pasadas varias décadas de aquellos primeros contactos con dicho libro, muchos de esos motivos de admiración siguen contándose entre los haberes más notables del volumen de cuya publicación ahora, precisamente, se cumplen cuarenta años y que desde hace varios está disponible para descarga completa -casi toda la producción de su autor, José d'Encarnação, auténtico pionero en materia de difusión de la producción científica en open access, lo está- en el repositorio general de publicaciones digitales de la Universidad de Coimbra. Se trata, sin duda, de un libro que ha envejecido extraordinariamente bien lo que es buena prueba de su modernidad y lo convierte en uno de esos corpora epigráficos que hay que tener siempre en mente cuando uno se inicia en la ciencia de las inscripciones, como otros a los que hemos prestado atención en Oppida Imperii Romani (ver "Tituli ad res Romanas pertinentes").

El contexto de la publicación también debe ser tenido en cuenta una vez que unos años antes, su autor, había editado un sensacional manual de Epigrafía Romana, Epigrafia: as pedras que falam (Coimbra, 1980) -luego varias veces reeditadoy del que, en cierto modo, parafraseando la cita evangélica (Lc. 19, 40), hemos tomado el título para esta entrada- en el que glosaba los rasgos básicos del quehacer del epigrafista rasgos y retos que, como citaba en Inscrições romanas do conventus Pacensis, (p. 9, nota 5) habían, en cierta medida preparado la estructura del catálogo y de cada una de las más de 700 fichas epigráficas que integraban IRCP. Todas esas fichas, además, habían sido concebidas con un convencimiento que José d'Encarnação deja nítidamente claro en la primera página de la 2ª edición de su tratado de Epigrafía Romana, cuando afirma: "Para um período como o da História Romana ou Grega, para que apenas a Arqueologia podia trazer informações concretas e se tinha a consciência clara de que a literatura era 'fonte' mas de um valor decerto relativo, erudito, elitista (quem lia? quem escrevia? quem nos garantia a fidalidade das versões chegadas até nós?...) - a Epigrafia representava, assim, manantial insubstituível. Que se saberia dos Lusitanos ou da organização romana na Península Ibérica sem os documentos epigráficos?" (p. 13). Para entonces, este investigador, que acumula en su historial académico más de 800 publicaciones, ya había editado Divindades indígenas sob o domínio romano en Portugal: subsídios para o seu estudo (Lisboa, 1975) y ya había coordinado varios números de Ficheiro Epigráfico, una de las revistas de actualización en materia epigráfica de referencia en la Europa Latina y, en particular, para la Península Ibérica que, cuando se escriben estas líneas supera ya las 250 entregas. Y lo cierto es que ese convencimiento en el poder documental de las inscripciones ha estado en el centro de la labor investigadora de José d'Encarnação como con acierto se recordaba hace algunos años en un sensacional trabajo de Amílcar Guerra, del Centro de Arqueologia de la Universidade de Lisboa, a propósito del "percurso de investigação em Epigrafia" del autor de IRCP (Conimbriga, 55, 2016, pp. 29-49).

Así, el volumen Inscrições romanas do conventus Pacensis pretendía "pôr à disposição dos historiadores e dos arqueólogos, com o maior rigor possível, o material epigráfico existente" (p. 8) algo que, desde luego, cumplió con creces para nuestro interés en el estudio de la munificencia cívica en Lusitania. Ese rigor, además, se concretaba en una intensa labor de archivo y de autopsia en campo y en el deseo de su autor (p. 8) de solucionar algunos de los problemas que acuciaban al repertorio epigráfico de la zona en los años 80 del siglo XX y que han sido generales para muchas regiones sobre las que, con el paso de los años, se ha detenido la investigación epigráfica peninsular. A saber "a inexistência de bons catálogos; a referida dispersão dos monumentos; a escasez ou incorreção das fontes aliadas à sua indiscriminada utilização desprovista de espíritu crítico; o sistemático desinteresse dos investigadores pelos fragmentos e pelo monumento epigráfico total...", solución que, sin desdeñar nada de lo que sobre cada inscripción se había publicado con anterioridad, se basó, en atinada expresión de José d'Encarnação, en un "retorno total à pedra" que, de hecho, ha sido nota característica de los trabajos en Epigrafía Romana hasta nuestros días y en elemento característico de la extensísima producción bibliográfica de este investigador. Ese primoroso tratamiento de cada documento epigráfico se plasma en el modelo de ficha que el autor siguió para cada una de las inscripciones que se recogían en el repertorio y que, en cierta medida, planteado como estaba el trabajo como "actualização do CIL" (p. 8) era heredera de la ficha del Corpus Inscriptionum Latinarum pero preconizaba ya los rasgos que ésta acabaría por adoptar sólo a finales de los años noventa cuando empezasen a ver la luz las editiones alterae, de actualización, de la obra-madre de todos los repertorios epigráficos. Así, y sirva como ejemplo la ficha de IRCP 78 de Balsa (Tavira, Portugal), una de las inscripciones de temática munificente que recogeríamos luego en nuestro estudio sobre el evergetismo en Lusitania (pp. 124-126, que capturamos más abajo, si bien el lector puede acceder a la edición completa del volumen, en PDF, en el enlace que se incluyó en la primera alusión a la obra en este post), la ficha deja claro, desde el primer momento y respecto de cada una de las inscripciones inventariadas [1] lugar de hallazgo y [2] paradero actual de la pieza; le sigue [3] una descripción muy detallada de los aspectos monumentales del soporte incorporando [4] las dimensiones, aspectos que preceden a la [5] lectio del texto a la que sigue, además, [6] su traducción y la indicación -pues, efectivamente, tiene que ver más con el texto que con el soporte- de las [7] dimensiones de las letras y de los espacios que las separan y que condicionan la ordinatio, la paginación del texto y que muestran, por tanto, rasgos singulares de la acción del scriptor como glosamos en la entrada "De quadratario titulorum" de este mismo blog. Terminado ese primer bloque propiamente monumental y textual, y antes del [11] apartado de comentario -generoso en esta pieza por las instituciones que en su texto comparecen pero siempre extenso con, al menos, consideraciones onomásticas y cronológicas- se incorpora [8] la traditio completa de la pieza y [9] la indicación de las variantes de lectura propuestas por los responsables de dicha traditio a las que sigue, como singularidad, [10] una observación detenida de cuantos rasgos formales llamasen la atención del editor respecto del tratamiento del texto. Esa exhaustividad que no deja nada sin analizar y que nace, además, del hecho y de la voluntad decidida del autor de preferir ser, en la composición de su trabajo, "sobretudo epigrafista para, mas tarde, sermos nós, ou otros, historiadores mais ilustrados" (p. 8) constituye, sin duda, uno de los aciertos del particular approach de José d'Encarnação a esas lapides clamantes, a esas "piedras que hablan" a las que ha dedicado tantos desvelos. Y lo cierto es que, efectivamente, esa exhaustividad y pormenor nos consta que ha estimulado no pocas visiones complementarias a las propuestas por el autor para cada uno de los monumentos. 





Con ser, sin embargo, meritoria la aproximación a los documentos epigráficos realizada en el primer volumen de IRCP -absolutamente ejemplar, y más para el momento en que el volumen veía la luz pocos años después de que empezase a tomarse en cuenta, en la ciencia epigráfica, el monumento como documento de valor histórico y arqueológico integrales- no debe pasarse por alto lo innovador del segundo. En él, el autor desgranaba lo que denominaba "capítulos de síntese" como "panorâmica general da epigrafia do conventus" (p. 10) tratando en ellos, con rigor pero también con brevedad descriptiva y sintética, "dos aspectos político-administrativos (...), das componentes sociais detectadas (...) dos elementos de índole demográfica e vida quotidiana (...); os dados relativos às divindades clásiccas, indígenas e orientais, bem como ao culto dos mortos (...) as questões propiamente epigráficas" (p. 10) trazando con ese índice el rumbo que, en estructura, han ido teniendo los corpora epigráficos que desde mediados de los años 80, en España y en Portugal, han ido viendo la luz y sistematizando -y esto será especialmente útil para cualquier estudiante que se acerque al estudio de la Epigrafía Romana- los prismas desde los que cualquier repertorio epigráfico puede y debe ser escudriñado.



Para los días 25 y 26 de mayo, en la que fuera la capital del conventus Pacensis, Pax Iulia (Beja, Portugal), como puede verse en las imágenes que figuran sobre estas líneas, se ha programado un sensacional coloquio-homenaje a los 40 años, que se cumplen en este 2024, de la publicación del libro cuya portada encabezaba esta entrada y algunos de cuyos méritos se han glosado aquí. El encuentro lo promueve el CEAACP - Centro de Estudos en Arqueologia, Artes e Ciências do Património de la Universidad de Coimbra y tendremos el honor de participar en él. El título que para esta reunión científica celebrativa se ha escogido "Escritas e leituras do passado romano" no puede resultar más apropiado un vez que, esencialmente, las Inscrições romanas do conventus Pacensis son, precisamente, eso, una colección de textos, de documentos históricos que sirven a la lectura de un proceso de Romanización que, en el distrito de Pax Iulia, "faz-se sem conflitos" (p. 845) y que, además, como se afirma en la Introducción del libro -ya varias veces citada-, "fornece necessariamente infinidas pistas de análise" (p. 12). 

Resulta evidente que, mirando a la carrera del autor de este repertorio cuya vigencia es indiscutible pese a las cuatro décadas transcurridas, su ingente producción investigadora -muy centrada en aspectos sociales, culturales y espirituales del mundo romano a partir de la evidencia epigráfica- ha dado razón de ser a lo que afirmaba el propio José d'Encarnação al cerrar la Introducción (pp. 7-12) de IRCP: "a sensação que temos, ao dar por concluido este trabalho, é que, em boa verdade, agore é que ele devia começar. Ou, dizendo doutra forma: agora é que ele vai começar" (p. 12) en clara alusión al constante incrementeo de conclusiones propio de la disciplina epigráfica que, efectivamente, ha llevado a su autor a abordar muchas de las cuestiones que, en el volumen, "nem sequer foram abordadas". Comprobar cómo, en cierta medida, una carrera investigadora como la de José d'Encarnação, se ha edificado sobre los buenos cimientos del libro cuya edición ahora se ha conmemorado, sobre su singular concepción de la ciencia epigráfica -de la que dio buena cuenta en la entrevista que una buena estudiante del Grado en Historia con Diploma en Arqueología que ofrecemos en la Universidad de Navarra en la serie documental "Valete vos viatores", en el capítulo sobre Portugal que enlazamos más abajo, al final de este post (a partir del minuto 8:22)- y sobre una siempre constructiva y afable relación con colegas y discípulos no puede ser sino motivo de extraordinaria satisfacción y, también, de notable celebración a la que no podía ser ajena la sección "Epigraphica" de Oppida Imperii Romani. Puede decirse aquí, como recordaremos en el Museu Rainha Dona Leonor de Beja, donde van a tener lugar las sesiones del encuentro científico de celebración, que siempre será de justicia rendir homenaje magistro optimo ob amorem et merita eius, como reza una conocida inscripción de Ostia (CIL XIV, 374).En 2014, en la revista Antrope (1, 2014, pp. 145-170), en un artículo titulado "Da Epigrafia como ciência", José d'Encarnação tuvo a bien valorar nuestro manual de Epigrafía Fundamentos de Epigrafía Latina (Madrid, 2009). En su valoración afirmaba "agrada-me naturalmente saber que posso ter incentivado, com o meu magistério conimbricense, o despertar de Javier Andreu para o importante papel que os estudos epigráficos desempenham no âmbito do estudo da História em geral e, designadamente, da História Antiga" (p. 155). Es de justicia decir que ese magisterio Conimbricense no sólo incentivó sino que motivó profundamente, la dedicación del autor de estas líneas a la Historia Antigua y, en particular a la que puede escribirse y contarse a partir de los textos escritos sobre soportes duraderos.

AVREA SCRIPTA DECEM

Con la Loba Capitolina, en el Passeig Arqueològic de la colonia Tarraco

No es infrecuente que, entre quienes critican el sistema universitario actual -especialmente quienes están dentro de él aunque no faltan, tampoco, quienes consideran que el mundo ha conspirado contra ellos para que se encuentren fuera de la academia- cunda la reflexión de la incesante evaluación a la que los investigadores y docentes universitarios somos sometidos más si cabe desde la incorporación al sistema, como evaluador externo, de las agencias nacionales o regionales de acreditación y calidad. A quien escribe estas líneas, que existan organismos que -siendo transparentes- establezcan, desde el conocimiento del sistema universitario y de las exigencias investigadoras de las distintas áreas de conocimiento, cuáles son los estándares para la calidad docente y para el reconocimiento investigador nunca nos ha parecido negativo. Puede, eso sí, resultar tedioso. Y, la mayor parte de las veces, resulta. El problema, no es, por tanto, la evaluación en sí misma sino la separación de esa evaluación en agencias diferentes y la inexistencia de una plataforma común en la que podamos, quienes nos dedicamos a la investigación académica, volcar nuestro historial académico y de investigación y que éste pueda ser objeto de estudio tanto por nuestra propia Universidad como por el Ministerio correspondiente como por la agencia de evaluación pertinente. Algo se intentó con el Curriculum Vitae normalizado, el célebre CVN, pero, parece, su utilidad quedó en entredicho al ser sustituido, poco después, por otros formatos. Es, por tanto, hacia la simplificación de los procesos y hacia la eliminación de trabas burocráticas hacia la que deberíamos caminar en el mundo universitario para que no tengamos que elaborar historiales diferentes para alojarlos, a su vez, en plataformas diferentes, ante cada convocatoria de tramos de investigación, ante cada convocatoria de proyectos o ante cada validación curricular por parte de las agencias pertinentes. El mundo académico ha parodiado con gracia y resignación -pero con notable realismo- estas un tanto incoherentes y cambiantes exigencias formales a partir de la tuneadísima escena final de la película "El hundimiento" (Oliver Hirschbiegel, 2004) que, tristemente, esconde una amplia matriz de realidad.

En estas últimas semanas hemos tenido que rendir cuentas ante una de esas instancias. En uno de los puntos del formulario a rellenar se solicitaba que se indicasen las diez aportaciones que, del historial investigador, se considerasen más importantes justificándolo. Nos ha parecido que parte de ese trabajo, adaptado al formato pedagógico e instrumental de Oppida Imperii Romani, podría interesar a nuestros lectores. Ése es, por tanto, el espíritu de esta entrada, recoger las que han sido nuestras grandes preocupaciones investigadoras -que, en parte, han ido desfilando, sobre todo en los últimos años, por este espacio- y ofrecer muchas de ellas en acceso abierto, o en posibilidad de compra, para aquellos lectores de este blog que, a través de ellas, quieran pulsar cómo ha ido avanzando la investigación en cuestiones concretas de Historia Antigua, Epigrafía y Arqueología hispanorromanas. Nos hacemos mayores, sin duda, tras comprobar los frutos de casi dos décadas de investigación en Ciencias de la Antigüedad que ofrecemos aquí, parafraseando a Lucrecio (3, 11-12), como aurea scripta. 

[1.] (2004) Autor de Munificencia pública en la prouincia Lusitania (siglos I-IV d. C.), Institución Fernando el Católico, Zaragoza (299 pp.). Gracias, fundamentalmente, a los trabajos de Milagros Navarro y de Enrique Melchor, los estudios sobre el evergetismo en la Hispania Romana habían alcanzado un notable desarrollo en los últimos años 90 del siglo pasado. Sin embargo, como nos sugirió nuestro maestro, Francisco Beltrán Lloris, que consensuó el tema con José d'Encarnaçao, estaba pendiente la realización de un análisis de este fenómeno para la provincia Lusitania, que se abordó en ese trabajo que ha tenido una notable repercusión, especialmente en la historiografía portuguesa. El tema, de hecho, ha sido también objeto de otras publicaciones nuestras en destacados órganos editoriales (Conimbriga, 38, 1999, pp. 31-64) o en volúmenes de miscelánea sobre la cuestión (Économie et territoire en Lusitanie Romaine, Casa de Velázquez, Madrid, 1991, pp. 453-471 o Culto imperial: política y poder/Imperial Cult: polítics and power, L’Erma di Bretschneider, Roma, 2006, pp. 613-637) y nos han permitido ser invitados a participar en trabajos de puesta al día sobre procesos de monumentalización urbana en los que el evergetismo de las elites desempeñó un papel importante (Poder central y autonomía municipal: la proyección pública de las elites romanas de Occidente, Universidad de Córdoba, Córdoba, 2006, pp. 385-415) o en otros sobre la propia acción política de esas elites locales, algunos de ellos muy recientemente (La glòria del circ, ICAC, Tarragona, 2017, pp. 37-42 o Termas públicas en Hispania, Universidad de Sevilla/Universidad de Murcia, Murcia, 2020, pp. 119-129). Aunque el tema ha estado siempre presente en los posts 'urbanos' de Oppida Imperii Romani no hace mucho hablamos sobre él en este espacio a propósito de un nuevo hallazgo epigráfico en la provincia de Málaga, con más bibliografía. 

[2.] (2004) Autor de Edictum, Municipium y Lex: Hispania en época Flavia (69-96 d. C.), BAR International Series, Oxford (300 pp.). Este volumen -que ya mereció un post monográfico en su día en este blog- supuso un análisis de conjunto sobre la municipalización flavia en Hispania y sobre la extensión del ius Latii por Vespasiano -tema que fue el central de nuestra Tesis de Doctorado- así como sobre el propio concepto de Latinidad que había ocupado un lugar importante en el debate historiográfico sobre la Historia Antigua Peninsular en los años 80 y 90 del siglo XX. El trabajo ha sido, desde entonces, abundantemente citado y ha estimulado, también, interesantes discusiones científicas, en particular, con la escuela francesa (Faventia, 29-2, 2007, pp. 37-46) convirtiéndose en trabajo de referencia para autores como Julián González, Antonio Caballos, Estela García Fernández o David Espinosa, que lo han citado en algunos de sus estudios sobre la Latinidad, entre 2004 y la actualidad. Además, la aproximación a la cuestión nos ha habilitado para estudios de carácter local sobre la incidencia del Derecho Latino en determinadas provincias del Imperio (Latomus, 69-3, 2010, pp. 745-757) o en concretos territorios de Hispania (Salduie, 3, 2003, pp. 163-185 o Conimbriga, 44, 2005, pp. 69-146).

[3.] (2009) Editor de Los Vascones de las fuentes antiguas. En torno a una etnia de la Antigüedad Peninsular, Instrumenta, Barcelona (569 pp.) volumen también celebrado con un post monográfico en este espacio. Como explicábamos hace algunos meses, desde nuestro trabajo “Ciudad y territorio en el solar de los vascones en época romana”, en Navarra en la Antigüedad. Propuesta de actualización, Gobierno de Navarra, Pamplona, 2006, pp. 179-228, incluido en un volumen que nosotros mismos promovimos, algo hemos tenido que ver en la dinamización de los estudios sobre Vascones antiguos siguiendo la línea abierta por los investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Juan José Sayas y María J. Peréx, Universidad en que entonces profesábamos pero, en cualquier caso, aportando una visión renovadora y conectada con los estudios de paleohispanística e identidades antiguas en boga en las últimas décadas. El volumen ha sido profusamente citado y dio pie a una tercera entrega sobre la cuestión publicada como número monográfico de Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra, 21, 2013 dedicado a Entre Vascones y Romanos: sobre las tierras de Navarra en la Antigüedad que está en open access desde su publicación y sobre cuya importancia ya advertimos hace algunos años en Oppida Imperii Romani. Como sabrá el lector de este blog -que, de hecho, cuenta con una etiqueta específica sobre Vascones-, la cuestión vascónica, por su alcance social, ha motivado también nuestra constante participación en conferencias sobre el tema, nuestra recentísima colaboración en el rediseño del proyecto museográfico de las salas de Romanización del Museo de Navarra y, también, nuestra moderación de una mesa redonda temática en el IX Congreso General de Historia de Navarra, celebrado en Pamplona en septiembre de 2018 y promovido por la Sociedad de Estudios Históricos de Navarra.

[4.] (2011) Autor principal y coordinador de La ciudad romana de Los Bañales (Uncastillo, Zaragoza): entre la historia, la arqueología y la historiografía, Institución Fernando el Católico, Zaragoza (438 pp.). Más allá del volumen -accesible completo a partir del enlace-, publicado como monográfico de la revista Caesaragugusta, de la Cátedra Galiay de la Institución Fernando el Católico, y que ponía orden en el estudio de una ciudad romana que era, por entonces, sólo una promesa de la Arqueología hispanorromana, uno de nuestros grandes logros, quizás de los más perennes, ha sido el impulso dado, en materia de investigación y en materia, también, de gestión, a la ciudad romana de Los Bañales de Uncastillo cuyo modelo de trabajo -liderado por la Fundación Uncastillo- mereció en 2016 el Premio Sísifo a la Investigación y Promoción del Patrimonio Arqueológico en los premios del mismo nombre que, cada año, concede la Universidad de Córdoba y que, como proyecto arqueológico, ha estado presente en foros internacionales de diverso signo como referente y benchmark en buenas prácticas en materia de investigación arqueológica. La excelencia de los materiales arqueológicos y epigráficos recuperados ha hecho que el yacimiento circule por algunas de las más prestigiosas revistas científicas (Archivo Español de Arqueología, 87, 2014, pp. 243-255; Epigraphica, 80, 2018, pp. 201-208 y 78, 2016, pp. 510-515; Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik, 200, 2016, pp. 553-556 y 196, 2015, pp. 296-402 o Gladius, 38, 2018, pp. 35-45 por citar sólo algunos casos recientes) y esté presente en misceláneas sobre procesos de monumentalización urbana en Hispania bien diversas y de referencia (Escultura Romana de Hispania. VIII, Universidad de Córdoba, Córdoba, 2018, pp. 366-388; Monumenta et memoriae: estudios de epigrafia romana, Universidad de Cantabria, Santander, 2017, pp. 223-242, entre otros). También el yacimiento ha protagonizado, con sus constantes novedades arqueológicas e históricas, el contenido de un buen número de conferencias impartidas por quien escribe estas líneas, algunas disponibles en la sección específica de nuestro canal de YouTube de igual modo que el canal específico sobre Los Bañales ofrece acceso a videotutoriales sobre algunos de estos destacados materiales que han contribuido a poner Los Bañales en el mapa a nivel mundial.

[5.] (2019) Autor (con P. Ozcáriz y Tx. Mateo) de Epigrafía romana de Santa Criz de Eslava (Eslava, Navarra), Fratelli Lega Editori, Faenza (187 pp.). En un intento, liderado por el Ayuntamiento de Eslava, de reproducir el modelo de gestión de la investigación llevado a cabo en Los Bañales de Uncastillo, fuimos llamados en 2017 por dicho consistorio para, de la mano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra, dar impulso -en materia de investigación y de socialización- a los trabajos arqueológicos desarrollados en Santa Criz de Eslava durante los años 90 y cuyos resultados permanecían prácticamente inéditos. Además de coordinar varios proyectos de investigación -fundamentalmente resultado del convenio UNED de Pamplona y UNED de Tudela/Fundación Caja Navarra/Fundación La Caixa y de ayudas competitivas del Departamento de de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra y del Parlamento de Navarra- los resultados investigadores han tomado forma en este volumen de actualización, como corpus, de las inscripciones romanas de la ciudad que ha sido, además, el primer volumen en la Epigrafía Latina europea en incorporar acceso a los modelos 3D de las inscripciones incluidas en el catálogo lo que, como se verá más adelante, se inscribe en otras de las líneas de trabajo desarrolladas por nosotros en materia epigráfica. Santa Criz, tanto por su modelo de gestión (Journal of Tourism and Heritage Research, 3-3, 2020, pp. 34-50) como por sus materiales (Santa Criz de Eslava, reflejos de Roma en territorio vascón, Gobierno de Navarra, Pamplona, 2019 o Príncipe de Viana, 272, 2018, pp. 1007-1026) o por sus conjuntos arquitectónicos (SPAL, 29-1, 2020, pp. 213-242) ha pasado en estos años de ser un perfecto desconocido, como enclave arqueológico, en la Arqueología hispanorromana, a ser una de las ciudades antiguas más prometedoras de la investigación en el norte peninsular, baste ver las valoraciones que, sobre la marcha de los trabajos, hemos ido haciendo en este mismo espacio. 

[6.] (2018) Autor de “La sacralización del agua en la Hispania Romana”, en Peréx, Mª J., y Miró, C. (eds.), Vbi Aquae ibi Salus. Aguas mineromedicinales, termas curativas, y culto a las aguas en la península ibérica (desde la Protohistoria a la Tardoantigüedad, Universidad Nacional de Educación a Distancia/Fundación Aquae, Madrid, pp. 91-121 (libro disponible, completo, aquí). Desde la presentación de un trabajo sobre la cuestión en el XVIII AIAC Congress celebrado en Roma en 2008, el autor fue analizando, en foros diversos, todos de notable impacto internacional (L’eau: risques et représentations dans le Soud-Ouest de la Gaule et le Nord de la péninsule ibérique, Fédération Aquitanie, Burdeos, 2012, pp. 333-347 o SPA. Sanitas per aquam. Tagusband des Internationalen Frontinus Symposiums zur Technik und Kulturgeschichte der antiken Thermen, Frontinus Gesselschfat, Viena, 2012, pp. 71-78) el asunto de la dimensión epigráfica del culto a las aguas en la Hispania Romana. La muy extensa contribución que aquí se reseña viene a culminar esa dedicación pues no sólo realiza una puesta al día del perfil social de los cultores y de las divinidades en que tomaron forma las propiedades curativas de las aguas sino también porque ese mismo volumen incluye una larga relación de capítulos -más de un centenar de páginas- que se elaboró para el Atlas que incluía la citada miscelánea y que son ya una herramienta de referencia para el estudio de la historia de esta manifestación de la religiosidad romana a escala hispana. 

[7.] (2019) Editor (con Aitor Blanco-Pérez) de Signs of weakness and crisis in the Western cities of the Roman Empire (c. II-III), Franz Steiner Verlag, Stuttgart (223 pp.). A partir de lo atestiguado desde la primera campaña de trabajo arqueológico en Los Bañales ("New findings on Late Antiquity in a town of the Vascones’ area. Los Bañales de Uncastillo, Zaragoza", en New Perspectives on Late Antiquity, Cambridge University Press, Cambridge, 2011, pp. 119-123) la constatación de una intensa crisis urbana en el siglo II d. C. en algunas comunidades privilegiadas por el Derecho Latino en época flavia ha abierto, por parte del autor, la línea de trabajo sobre la crisis urbana en época medio-imperial que ha sido central, de hecho, en el proyecto MINECO/MICINN que entre 2016 y 2019 hemos liderado y que ha llevado por título el mismo que el volumen Oppida labentia. Transformaciones, cambios y alteración en las ciudades hispanas entre el siglo II y la tardoantigüedad, Fundación Uncastillo, Uncastillo, 2017 también importante contribución sobre la cuestión y con cuya compra, como la de los otros volúmenes de la Serie de Monografías Los Bañales, se contribuye a sostener la investigación en el yacimiento. Como se reflejó más arriba el tema ha sido también objeto de una segunda monografía, derivada de un panel de trabajo en el XIX Congreso AIAC celebrado en Bonn/Colonia en 2018 y que ha visto la luz en la serie Propylaeum de la Universidad de Heidelberg, así como de algunas contribuciones recientes a misceláneas sobre el tema y sobre el urbanismo romano de la etapa medio-imperial (por ejemplo Roman Settlements and the Crisis of the 3rd century AD, Haramowitz Verlag, Wiesbaden, 2021, pp. 123-133, publicado bajo los auspicios del Instituto Arqueológico de Austria, o Ruptura y continuidad en el callejero de la ciudad clásica, Museo Arqueológico de Alicante, Alicante, 2020, pp. 189-196, liderado por el Museo Arqueológico de Alicante). Las etiquetas consagradas a los oppida labentia y a los parua oppida en este espacio ofrecen más información, y recursos, sobre esta línea de trabajo que aun habrá de tener nuevos hitos en el futuro.

[8.] (en prensa) Autor de Liberalitas Flavia: obras públicas, monumentalización urbana y exaltación dinástica en las ciudades romanas del Mediterráneo en el Principado de los Flavios (69-96 d. C.), Universidad de Sevilla, Sevilla. A raíz de nuestro trabajo sobre las transformaciones de la Hispania flavia y nuestra atención (aportación nº 2 de las aquí destacadas) en él a los procesos de monumentalización que siguieron a la extensión del Latium por Vespasiano (Iberia, 7, 2004, pp. 39-76), desde el año 2008 el autor se ha ido dedicando al estudio de la imagen que las fuentes literarias (Florentia Iliberritana, 20, 2009, pp. 7-37) y, también, las epigráficas (Dialogues d’Histoire Ancienne, 34-2, 2008, pp. 115-143) ofrecen respecto de la acción urbanizadora de los monarcas flavios en las provincias de Oriente y de Occidente presentando algunos avances al tema en coloquios y misceláneas diversas (L’Africa Romana/18-1, Roma, 2010, pp. 703-712 y L’Africa Romana/17-1, Roma, 2008, pp. 253-260 o Tradition und Erneuerung. Mediale Strategien in der Zeit der Flavier, Walter De Gruyter, Berlín, 2018, pp. 185-219) que han culminado con la preparación de esta monografia que ha sido aceptada para publicación, tras evaluación, en la colección SPAL Monografías de la Universidad de Sevilla y que aborda un estudio completo de las obras públicas atestiguadas epigráficamente en todo el Mediterráneo para la época flavia, trabajo compuesto al abrigo de una beca del Programa Salvador de Madariaga del Gobierno de España, disfrutada en la forma de una estancia de investigación en el Seminar für Alte Geschichte und Epigraphik de la Universität Heidelberg en el año 2020 que, con recursos, también, sobre esta cuestión, fue objeto, también, de atención en un post anterior de Oppida Imperii Romani, de hace algo más de un año.

[9.] (2009) Editor de Las cupae hispanas. Origen, difusión, uso, tipología, Fundación Uncastillo, Uncastillo (567 pp.). A raíz de la notable constatación de cupae en las necrópolis del paisaje rural del entorno de la ciudad romana de Los Bañales (Aquitania, 24, 2008, pp. 123-138) y de la atención al conjunto de las atestiguadas en el territorio de los antiguos Vascones (Polis, 20, 2008, pp. 7-42) nos hemos interesado por este tipo singular de enterramiento promoviendo una reunión científica, el I Coloquio de Arqueología e Historia Antigua de Los Bañales (2010), que ha celebrado ya tres ediciones sobre otras cuestiones, centrada, en ese año, en las cupae. El volumen permitió poner orden en un material más general y disperso de lo que se pensaba y, de hecho, valió que fuéramos invitados a participar, tras una reunión científica en Oristano (Cerdeña), en 2016, en el que, hasta la fecha es el volumen de actualización sobre la cuestión más reciente, articulado por Ángela Donati y por Giulia Baratta: Cupae: riletture e novitá, Fratelli Lega, Faenza, 2018, pp. 261-283 donde al autor abordó la problemática de las cupae de la Tarraconense.

[10.] (2019) Autor, con Pablo Serrano Basterra, de “Contributions of digital photogrammetry and 3D modelling of Roman inscriptions to the reading of damaged tituli: an example from the Hispania Tarraconensis (Castiliscar, Saragosa)”, Digital Applications in Archaeology and Cultural Heritage, 91, pp. 1-7. En el contexto de los trabajos de dinamización y gestión cultural e investigadora de los yacimientos arqueológicos de Los Bañales de Uncastillo y de Santa Criz de Eslava (citados en las aportaciones nºs 4 y 5 de este post) hemos promovido el uso de fotogrametría 3D para la documentación digital del patrimonio arqueológico con atención especial al epigráfico constituyendo sendos Museos Virtuales, en acceso abierto, y muy consultados, enlazados unas líneas más arriba. A partir de ahí se han constatado las posibilidades que, también para la lectura de textos epigráficos en mal estado de conservación, tiene esta tecnología lo que ha abierto una nueva vía de trabajo de la que da cuenta este artículo que aquí se reseña pero que, también, se ha vertido en otros trabajos en los que se han apuntado otras técnicas semejantes que habrán de dar nuevas sorpresas en el futuro (Ex Baetica Romam. Homenaje al Profesor José Remesal, Universitat de Barcelona, Barcelona, 2020, pp. 975-1011), aportaciones de las que también se hizo balance, con más recursos, en un post reciente de este blog. Esta combinación entre fotogrametría digital y Epigrafía para la mejor documentación del patrimonio epigráfico y para su adecuada puesta en valor es el eje central, también, del proyecto europeo “Valete vos viatores: travelling through Roman inscriptions across the Roman Empire” que, en la modalidad de Europa Creativa, lideramos actualmente. En esta categoría quizás convendría señalar, no sin rubor, que quien escribe estas líneas ha sido el primero, en la ciencia epigráfica a nivel mundial, en incluir un modelo 3D móvil, sustituyendo a la fotografía tradicional, en una publicación epigráfica (Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra, 27, 2019, pp. 153-161).

 



VALETE VIATORES

Quienes son asiduos lectores de este blog y siguen sus posts bien por estar suscritos a ellos bien por la difusión que alcanzan cuando son compartidos en nuestros perfiles sociales -y, también, en los de tantos lectores que se animan  a difundirlos-, recordarán que un post de Oppida Imperii Romani del pasado mes de mayo fue compuesto en torno a la preparación del proyecto "Valete uos uiatores: travelling through Latin inscriptions across the Roman Empire" que fue entonces presentado por la Universidad de Navarra a la convocatoria de ayudas europeas a proyectos de investigación vinculados a la cultura y a la creación audiovisual, los proyectos de Europa Creativa, de la Unión Europea (sección "Tender puentes entre contenidos culturales y audiovisuales a través de la tecnología digital") proyecto que ha resultado seleccionado tal como, en otro post del mes de noviembre, dábamos cuenta en primicia. De casi un centenar de proyectos presentados a la convocatoria sólo han sido seleccionados quince y, de ellos, sólo dos liderados por instituciones españolas.   

En estas últimas semanas, cuando apenas hemos echado a andar el proyecto -que tendrá su primera reunión de coordinación, en línea, a mediados del mes de febrero- hemos verificado con notable agrado y sorpresa que la idea del mismo ha tenido una sensacional repercusión mediática que, incluso, ha superado nuestras expectativas y que ha puesto de manifiesto que hay espacio informativo para iniciativas innovadoras como, nos parece -y así lo ha considerado también el comité de selección que ha juzgado los proyectos presentados a la convocatoria- es ésta incluso cuando se trata de proyectos que actúan sobre el patrimonio arqueológico y sobre algo tan aparentemente distante de nuestro tiempo como son las inscripciones romanas. Así la noticia de la concesión fue compartida en las redes sociales de la propia Europa Creativa poco antes de la Navidad y, ya en este mes de enero, la nota elaborada por la Universidad de Navarra, que lidera el proyecto, ha sido profusamente compartida tanto en el perfil de la Universidad de Navarra como en el de la Facultad de Filosofía y Letras. A partir de ella se han hecho eco de la misma desde las redes sociales de algunas de las instituciones socias del proyecto (véase el perfil 2.0 de La Sapienza Università di Roma, con enlace a breve noticia, por ejemplo) hasta la prensa que la ha cubierto en estas últimas semanas de modo extraordinario, como han hecho, por ejemplo Diario de Navarra, Diario de Noticias -con el reportaje que cierra este post- El Periódico de Aragón y Heraldo de Aragón y, después, numerosos medios digitales tanto generalistas (Europa Press, 20Minutos, Noticiasde, Navarra.com o Gentedigital) como especializados (3dPrintingDesign).

El corazón del proyecto es claro y se refleja con nitidez en su título: se trata de articular un viaje por el Imperio Romano, desde su extremo occidental -la ciudad romana de la ciuitas Igaeditanorum, en Idanha-a-Velha, en el corazón del territorio actualmente portugués- hasta Roma pasando por ciudades de otras dos provincias más del Imperio -además de las regiones Italiae y Lusitania-, a saber, Hispania Citerior y Aquitania. Un viaje, además, con las inscripciones romanas y el paisaje epigráfico que éstas articularon como verdaderas protagonistas. Desde esa comunidad de la ciuitas Igaeditanorum pasando por Los Bañales de Uncastillo, Santa Criz de Eslava, Burdigala y Roma el viaje, en formatos diversos de carácter digital, virtual y audiovisual, pretende poner de relieve el carácter globalizador de la lengua latina en época romana, la función que en esa común alfabetización desempeñaron los textos grabados sobre soporte duro, las inscripciones, y, también, a través de éstas evidenciar cómo, pese a la unificación cultural que el medio epigráfico supuso, éste también dio cobertura, y visibilidad -entonces y ahora-, a rasgos vernáculos, locales, que hicieron de las tierras del Mediterráneo un crisol de culturas unificadas por la mano rectora de Roma. La idea, nos parece, esconde muchos de los que constituyen valores fundamentales de la denominada "construcción europea" que, además, con el Latín y una de sus más sugerentes e impactantes materializaciones, las inscripciones, nos apetecía reivindicar con toda la fuerza y visibilidad que puede ofrecer hoy la cultura de la imagen.

Pese a que sabíamos -y sabemos- que no es un proyecto fácil, creemos contar con dos elementos clave para que cualquier proyecto funcione: experiencia y conocimiento. Experiencia porque parte de la esencia del mismo se ha empleado en los proyectos arqueológicos de Los Bañales y de Santa Criz de Eslava donde, de hecho, la investigación epigráfica y el recurso a las nuevas tecnologías han ido de la mano generando, además, abundante material para la difusión (para consultar bibliografía en este sentido se recomienda visitar el reciente post "E-Pigraphia (y III)" de este blog donde recogimos algunos títulos). Y conocimiento porque los socios académicos del proyecto son de altísimo nivel no sólo en términos institucionales -la Universidade de Coimbra, en Portugal, la Université Montaigne de Bordeaux, en Francia, y La Sapienza Università di Roma, en Roma- sino, también, personales, científicos, participando en el proyecto como epigrafistas, además de quien firma estas líneas, Pedro C. Carvalho, Armando Redentor, Milagros Navarro, Antonella Ferraro y Silvia Orlandi que se cuentan entre los más prolíficos epigrafistas europeos expertos, además, en esos contactos centro-periferia que caracterizaron las relaciones culturales en época romana y que tanto se dejan ver, como decíamos, en las inscripciones romanas y en la peculiar cultura epigráfica de las distintas provincias del Imperio sobre las que ellos desarrollan su actividad investigadora. Se unen a dichos aliados científicos el Museo Nazionale Romano, que conserva uno de los grandes lapidarios del mundo romano -acaso el mayor de Europa y del que, de hecho, se está haciendo una excitante labor de difusión en sus redes sociales-, el Municipio de Idanha, en Portugal, que cuenta también con un respetable y sorprendente catálogo de inscripciones -al menos en comparación con el tamaño de la ciudad-, indirectamente, y de la mano de la Université de Bordeaux, el Musée d'Aquitanie y, finalmente, las aportaciones técnicas de la sociedad Trahelium, que nace de la colaboración entre el experto en virtualización de patrimonio Pablo Serrano y el gran genio de los efectos especiales 3D Iker Ibero, y de la empresa audiovisual Clau Creative Services que ha conseguido, con sus muchos documentales para muchos y variados clientes, emocionar a más de uno, también con sus singulares miradas al patrimonio arqueológico y a la investigación como tuvimos ocasión de comprobar en varios vídeos (pincha aquí y aquí para verlos) realizados en 2017 en Los Bañales al abrigo de un proyecto Fecyt, de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología. 

Los outputs del proyecto están muy claros. Desde un punto de vista tangible, se procederá a la digitalización de un notable repertorio de inscripciones romanas de las ciudades escogidas a las que se espera dar un tratamiento semejante al empleado en los Museos Virtuales de Santa Criz de Eslava o de Los Bañales de Uncastillo o al que, de modo pionero y sensacional, ha venido llevando a cabo la Université de Bordeaux con las inscripciones de Aquitania y que pueden verse en la sensacional homepage del programa PETRAE - Programme d'Enregistrement, Traitment et Reconnaissance Automatique en Épigraphie. En segundo lugar, se grabarán cinco audiovisuales sobre Epigrafía Romana que, conducidos por un estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra, ilustrarán ese viaje desde Lusitania a la capital del Imperio, Roma, poniendo el acento en cuestiones de actualidad en la investigación epigráfica (recurso a las nuevas tecnologías, gestión de bases de datos, Epigrafía 3D, etcétera...) pero, también, en aspectos religiosos, políticos, económicos, sociales y culturales que las peculiaridades de los distintos repertorios epigráficos de las ciudades objeto de análisis suscitan para no perder de vista el valor de las inscripciones como fuente histórica. El evergetismo de los benefactores de la ciuitas Igaeditanorum, la epigrafía pública forense a través del caso de Los Bañales, las inscripciones con retratos funerarios y los detalles de la vida municipal a través del repertorio burdigalense o el papel de los tituli sepulchrales y su evolución espiritual e ideológica a través del repertorio de la Vrbs son algunos de los temas que están ya en la mente del equipo de guionistas del proyecto y sobre los que se trabajará en los próximos meses. Por último, y de cara a fomentar la curiosidad propia del epigrafista -y, por tanto, del científico- entre el público más joven -con un target pensado para estudiantes de Bachillerato y de primeros años de Universidad- se programará un videojuego que, recreando los escenarios urbanos en que las inscripciones objeto de análisis obraron, dará a ese viaje a través del Imperio Romano y con las inscripciones como eje, un formato aun, si cabe, más innovador que busque hacer atractivo el legado epigráfico del mundo romano concebido como portador de valores propios del mundo clásico y de los que Europa nunca ha renegado. Además, en las acciones de trabajo de campo que, para la filmación de los audiovisuales y para la digitalización de las inscripciones, se llevarán a cabo éstas irán, en todo momento, acompañadas de talleres para estudiantes universitarios de las Universidades socias que permitirán formar a las nuevas generaciones en el futuro de la Epigrafía Latina, la ya tantas veces presentada en la etiqueta Epigraphica de este blog como Epigrafía Virtual. 

El proyecto, por tanto, orientado a traer a los medios de comunicación y difusión del siglo XXI los tituli que fueron los grandes mass-media de la época romana, buscará acercar el patrimonio epigráfico al gran público, conseguir que la sociedad entienda la posición material original de dichos documentos, familiarizar a éste con los retos de la moderna investigación epigráfica, dar vida a esos monumentos y, también, hacerlos visibles generando herramientas diversas que, después, las instituciones culturales socias del proyecto -y, con total seguridad, también otras- sabrán emplear y explotar para garantizar el acceso universal a monumentos que -parte importante del patrimonio arqueológico-, en ocasiones, dadas sus dimensiones o su estado de conservación, no pueden mostrarse al gran público pero que, sin embargo, gracias al proyecto se pondrán al alcance de la sociedad generando, como era objetivo básico y estratégico de la convocatoria, un puente entre los contenidos culturales y la creación audiovisual.

Aquí en Oppida Imperii Romani, en las redes sociales de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra y en la web del Laboratorio de Humanidades Digitales de dicho centro iremos dando avances antes de que, en junio de 2022, el proyecto esté culminado. Hasta la próxima actualización: ualete uos uiatores!

[Reportaje completo, abriendo las páginas de cultura de Diario de Noticias de Navarra, el 18 de enero de 2021, sobre el proyecto del que se da avance en este post]



CAPERA (Oliva de Plasencia)

















[Sobre estas líneas, termas de la ciudad romana y monumental arcus quadrifrons, visto desde el foro de la ciudad. Incluimos también fotografía de la inscripción CIL, II, 818 que puede verse reutilizada en Oliva de Plasencia. Pincha aquí para ver más imágenes de Capera, en uno de los enlaces inexcusables sobre el lugar al que se consagra este post, ciertamente fascinante]

Situación: En medio de una gran dehesa repleta de encinas, salpicada de rebaños de toros y de caballos -parte de las célebres riquezas de la antigua provincia romana de Lusitania (Trog. Pomp. 44, 3, 1)- y con un claro paisaje de bloques graníticos también típicamente "lusitano", las ruinas de la ciudad romana de Capera (normalmente aparecen como "Cáparra" en los navegadores al uso así como, muchas veces, en las guías turísticas) se encuentran en el espacio ubicado al norte de Oliva de Plasencia y al Sur de Guijo de Granadilla y de Ahigal, en la extremeña provincia de Cáceres. Regadas por el río Alagón y por el río Cáparra, las ruinas son perfectamente accesibles en coche y suponen, desde luego, un extraordinario complemento a la visita de otras ciudades romanas de Lusitania ubicadas en el antiguo conuentus Emeritensis controlado desde la entonces capital provincial y conventual, la sublime Augusta Emerita. Los restos están a tan sólo 104 kilómetros de Cáceres, 117 kilómetros de Salamanca y unos 171 kilómetros de Mérida, siempre por excelentes carreteras. El atractivo de las tres ciudades aquí citadas, desde luego, convierte la visita a las ruinas de Capera en un complemento extraordinario para cualquier escapada de turismo cultural y de interior.
Acceso: A las ruinas de la ciudad romana de Capera se accede bien desde Plasencia y, siguiendo la N-630, en dirección Salamanca, por Oliva de Plasencia -a la salida del pueblo, a la derecha, un cartel advierte del camino asfaltado que ha de tomarse para llegar a las ruinas- bien desde Guijo de Granadilla yendo a dar a la misma pista asfaltada que conduce hasta el recinto arqueológico (para accesos y rutas, con información, también, sobre las ruinas, acude a la sección dedicada a la ciudad romana por la la Guía Repsol; para los horarios, consultar, más abajo, los enlaces relativos al Centro de Interpretación).
Tipología: Capera es, quizás, uno de los más claros ejemplos que -en el catálogo hispano de ciudades romanas- podemos encontrar para caracterizar, explicar y entender qué era un municipio flavio, el tipo de estatuto jurídico más atestiguado en las Hispanias a partir de finales del siglo I d. C. Un municipio, como se ha señalado en muchas ocasiones a partir de la tratadística jurídica romana (echa un vistazo si no, a estos dos trabajos: RODRÍGUEZ NEILA, J. F.: "A propósito de la noción de municipio en el mundo romano", Hispania Antiqua, 6, 1976, pp. 147-168 y GARCÍA FERNÁNDEZ, E.: El municipio latino. Origen y desarrollo constitucional, Madrid, 2001) es, sencillamente, una comunidad promovida por Roma allí donde ya existía una indígena, precedente que, además, funcionaba con un ordenamiento jurídico semejante al exigido por el Derecho Romano, un ordenamiento que mezclase cargos y funciones que desempeñar (munera) e individuos, ciudadanos, capaces de asumir (capere) esos cargos (municipium se emparenta, pues, con munus capere: echa un vistazo, al respecto, a un viejo post de este blog: aquí). Capera -como muchas otras ciudades hispanas (echa un vistazo, si no, al último post de este blog: pincha aquí)- recibió ese título, ese refrendo constitucional en época flavia (entre el 69 y el 96 d. C., muy probablemente en la década de los setenta de ese periodo) no en vano una monumental inscripción -alusiva a la construcción del acueducto urbano y magistralmente dada a conocer en los años noventa por STYLOW, A. U.: "Apuntes sobre epigrafía de época flavia en Hispania", Gerión, 4, 1986, pp. 285-312: AE, 1986, 307, y que es una lástima que, como la siguiente, no pueda visitarse y siga en propiedad particular...- ha evidenciado su título de municipium flauium Caperense (¡que no Caperensis, como se lee burdamente en alguno de los paneles explicativos instalados en el yacimiento!). Más aun, una segunda -e igualmente monumental- inscripción (AE, 1967, 197) -sobre la que recientemente ha vuelto, con todos los datos GONZÁLEZ HERRERO, M.: "M. Fidius Fidi f. Quir(ina) Macer, benefactor en Capera", Gerión, 20-1, 2002, pp. 417-434 (un trabajo fundamental, también, sobre el arco que preside el acceso al foro de la ciudad, que fue construido por este notable local y que constituye, sin duda, el principal atractivo e icono de las ruinas de Capera)- atestigua como un tal M. Fidius Macer, adscrito a la Quirina tribus -la tribu de los ciudadanos de los municipios flavios como ha vuelto a señalar, con muchísima documentación, el trabajo recentísimo y recomendabilísimo de FASOLINI, D.: Le tribù romane della Hispania Tarraconensis. L'ascrizione tribale dei cittadini romani nelle testimonianze epigrafiche, Milán, 2002- fue, antes de duunviro -la responsabilidad máxima en la gestión de los municipios romanos y latinos- mag(istratus), es decir, magistrado "a la manera indígena", podríamos decir pues, lógicamente, alguien debía ocuparse de la gestión de los asuntos públicos en las ciudades que, antes de la recepción del estatuto municipal, eran estipendiarias (echa un vistazo, respecto de este apasionante tema a: MELCHOR, E.: "Sobre los magistrados de las comunidades hispanas no privilegiadas (siglos III a. C.-I d. C.)", en SARTORI, A., y VALVO, A. (dirs.): Identità e autonomie nel mondo romano occidentale, Faenza, 2011, pp. 151-171). Eso era, in essentia, un municipio latino, una comunidad que funcionaba "a la romana" pero cuyos magistrados, a partir del momento de la recepción del estatuto municipal y de su conversión en magistrados conforme al ordenamiento romano, se convertían, además, en ciues Romani, en ciudadanos de Roma sin perder, eso sí, su patria municipal, claro (sobre esta ambivalencia de "patrias" puedes leer un trabajo nuestro: ANDREU, J.: "Sentimiento y orgullo cívico en Hispania. En torno a las menciones de origo en la Hispania Citerior", Gerión, 26-1, 2008, pp. 349-378 y aseguramos que la insistencia en trabajos de Gerión en este apartado del post es, simplemente, casual). Inferir esta condición municipal, para el caso de Capera -como podrá ver el lector, extraordinariamente bien documentada y con todo tipo de pruebas: el título municipal, la tribu de adscripción de sus ciudadanos, la existencia de cargos previos al ordenamiento municipal latino...-, era, en cualquier caso, algo lógico, una vez que esta ciudad aparece referida por Plinio como ciuitas stipendiaria (Plin. Nat. 4, 118) y sigue vigente en los listados de Ptolomeo (Ptol. Geog. 2, 5, 9 -que la ubica entre los Vettones-) hacia el siglo II d. C., una fecha posterior a la incidencia de las medidas reformistas de los emperadores flavios que, como es sabido, fueron de alcance general y consumaron la definitiva municipalización de las comunidades hispanas. Pero es que, además, pasear por las ruinas de Capera es percibir la grandeza -pero también la ruina- de muchos de estos municipios. Efectivamente, al abrigo del nuevo estatuto jurídico, la campaña de obras públicas que debió desarrollarse -y que incluyó, al menos, la construcción del monumental arco y la reforma de parte del foro para que el arco hiciera de acceso monumental al mismo (sobre este monumento, debe verse, al menos, como síntesis, CERRILLO, E.: "El tetrapylon de Cáparra: visión histórica y gráfica", Zephyrus, 59, 2006, pp. 305-316, esp. pp. 313-316, donde se alude a su papel en el urbanismo local y a su simbolismo, además de las páginas dedicadas a él -pincha aquí- en el clásico trabajo de GARCÍA Y BELLIDO, A.: "Arcos honoríficos romanos en Hispania", en Colloquio italo-spagnolo sul tema Hispania Romana (Roma, 1972), Roma, 1974, pp. 7-24, muy semejante a "El tetrapylon de Capera (Cáparra, Cáceres)", Archivo Español de Arqueología, 45-47, 1972-1974, pp. 45-90)- resultó absolutamente imponente pero, también, parece que hacia el siglo III d. C. la ciudad ya estaba parcialmente abandonada y se vivían evidentes usurpaciones de antiguos espacios públicos lo que evidencia también, hasta qué punto, este tipo de modelos municipales no fueron realmente sostenibles o, al menos, lo fueron sólo durante un tiempo (confesamos que por lo que, de modo semejante, nos estamos encontrando en otro municipio flavio que tenemos la suerte de estudiar, Los Bañales de Uncastillo, estamos algo obsesionados con este tema: pronto -en el año en curso- va a ver la luz un volumen de actas de un coloquio que, titulado "¿Crisis urbana a finales del Alto Imperio?", tuvo lugar la pasada primavera en Cartagena y que, sin duda, dará mucho que hablar respecto de la crisis urbana que muchos centros municipales hispanorromanos -especialmente en la Tarraconense- vivieron a partir del siglo II d. C.: habrá que estar pendientes de él). Por cierto que, sobre la fascinación que este lugar -antes de las excavaciones de A. Floriano y Cumbreño y, más tarde, de J. Mª Blázquez- despertó desde los tiempos altomedievales, debe verse el sensacional trabajo de CERRILLO, E.: "Cáparra después de los romanos (historia de una población)", Norba, 10, 1989-1990, pp. 109-130).
Descripción: Varios -muchos y con enjundia- son los atractivos arqueológicos y monumentales en que debe detenerse el visitante que se acerca a Capera. En concreto, aquí recomendamos tres paradas obligadas: el centro de recepción de visitantes, los restos de la propia ciudad romana y, por último, el casco urbano de Oliva de Plasencia donde puede contemplarse un singular -y disperso- conjunto de inscripciones -funerarias y viarias- procedentes de la antigua ciudad romana. Vayamos por partes. En el marco del proyecto Alba Plata, de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura, el centro de recepción de visitantes del yacimiento arqueológico de Cáparra -Centro de Interpretación de Capera- se instala en una moderna y discreta construcción dotada de todo tipo de comodidades y servicios pero, especialmente, aderezada con un claro y científico discurso museográfico que, quizás con un orden temático algo mejorable (si primero se ve el audiovisual -algo anticuado ya...- el visitante debe dirigirse al otro extremo del centro para hacer la visita en orden cronológico), presenta los principales atractivos de la ciudad romana con todo tipo de aparato gráfico que incluye mapas, maquetas, recreaciones y réplicas de algunos de los materiales que han aportado las excavaciones arqueológicas. Especialmente meritorio es el tratamiento que se da al arco tetrapilo y a la cuestión del despoblamiento y de la crisis de la ciudad aunque qué duda que el principal mérito de un centro como éste es que ayuda al visitante a entender mejor las estructuras que, después, tendrá la fortuna de recorrer. Saliendo del citado centro, a la izquierda, el turista puede ya comenzar a pasear por los restos de la ciudad romana. Y lo hace, de hecho, contemplando una tumba de una de las necrópolis tardías de la ciudad y, al fondo, las modestísimas ruinas del anfiteatro local que, construido mayoritariamente en madera, se ubicaba a extramuros de la ciudad (sobre el anfiteatro, véase CERRILLO, E.: "El anfiteatro de Caparra", en El anfiteatro en la Hispania Romana, Madrid, 1994, pp. 311-326). En torno a él, en el espacio que queda libre a sus alrededores, se desarrollan cada año, en primavera, diversos eventos de animación y recreación histórica ambientados en el mundo romano a iniciativa del grupo CEDER Cáparra. A partir del anfiteatro el itinerario engravado que permite al visitante recorrer plácidamente los restos romanos le conduce, directamente, a una de las puertas de acceso a la ciudad que, flanqueada por dos monumentales torreones semicirculares, presenta unos paramentos de almohadillado ciertamente envidiables. Desde ahí, y tomando el que sería uno de los cardines de la ciudad, el visitante atraviesa una serie de espacios domésticos y comerciales que terminan en las termas -con restos, como puede verse en la fotografía superior extraordinariamente bien conservados de algunos de sus alzados y, también, de todo el sistema de pilae y suspensurae para la calefacción de las estancias caldeadas- y que, a través del arco tetrapilo -sobre el que se ha citado bibliografía más arriba- conduce al decumano máximo que, además, era, en realidad, trazado de la estratégica vía de la Plata. El hecho de que esa importante arteria de comunicación pasase por el mismo centro urbano constituyó una de las principales virtudes de esta ciudad en la Antigüedad, ciudad que, sin duda, debió funcionar como extraordinario eje de comunicación en esa Vía de la Plata, no en vano se ha reconstruido, en uno de los extremos de la misma, un miliario de época de Nerón (AE, 1967, 198) que, en aplicación de la damnatio memoriae de la que fue objeto este emperador, se encontró troceado justo en el lugar en que ha sido reubicado. Además, las fuentes antiguas (It. Ant. 433, 7 y Rav. 319, 11: véase ROLDÁN, J. M.: Iter ab Emerita Asturicam. El camino de la Plata, Salamanca, 1971, pp. 87-91) aluden a la condición estratégica y viaria de esta ciudad que, sin duda -y como se ha dicho- fue parte fundamental de su riqueza y esplendor entre finales del siglo I d. C. y comienzos del siglo III d. C. Ese espacio, notablemente monumentalizado por el arco monumental -que estaría coronado, supuestamente, por la inscripción alusiva a Augusta Trebaruna erigida por M. Fidius Macer (AE, 1967, 197) y que, en su lado izquierdo, conforme al paso de la vía, contendría también los pedestales a Bolosea y Fidius, padres de aquél, y a su esposa Iulia Luperca (CIL, II, 834 y 835, de las que sólo se conserva la primera, ya muy dañada)- es el que daría paso a un otrora monumental pero hoy arrasado foro que, según los últimos estudios, también se modificaría notablemente -en estructura, usos y funciones- como consecuencia de la adquisición por la ciudad del título municipal (sobre el foro debe leerse CERRILLO, E.: "Forum municipii Flauii Caparensis", Empùries, 51, 1998, pp. 77-92 además de "El foro de Capara", en NOGALES, T. (ed.): Ciudad y foro en Lusitania Romana, Mérida, 2010, pp. 127-136 además de, disponible en red, "El foro de Cáparra", en NOGUERA, J. M. (ed.): Fora Hispaniae. Paisaje Urbano, Arquitectura, Programas Decorativos y culto imperial en los foros de las ciudades hispanorromanas, Murcia, 2009, pp. 187-197). La estructura de éste es bastante clara, a la izquierda -dando la espalda al tetrápilo- el visitante puede contemplar una alargada construcción que debió desempeñar las funciones de basílica y de la que sólo pueden verse hoy los apoyos de algunos de los pedestales honoríficos que decorarían el pórtico y, al fondo, el tribunal desde el que se impartía justicia, un pórtico aderezado, también, por la instalación tardoantigua de un horno de cal en el que, seguramente, terminó su día parte del aparato escultórico y epigráfico de la ciudad y de ese espacio arquitectónico (sobre éste debe verse, CERRILLO, E.: "La monumentalización del foro de Cáparra a través de la epigrafía", en El concepto de lo provincial en el mundo antiguo. Homenaje a Pilar León Alonso. Vol. 2, Córdoba, 2006, pp. 11-30). El centro de la plaza lo ocupaba un supuesto templo y a la derecha, pegado al cierre lateral del conjunto, se debió construir la curia, singularizada por su pavimento de opus signinum y por su estructura casi in antis aunque no debe olvidarse que estos espacios -en particular la curia- han sido interpretados como tales gracias a la revisión de las antiguas excavaciones de A. Floriano y Cumbreño (sobre la curia, véase CASTILLO, J., ALVARADO, M., MOLANO, J., y CERRILLO, E.: "Excavaciones en el foro de Cáparra. La curia", Extremadura Arqueológica, 5, 1995, pp. 195-210). Por último, y como anotamos más arriba, con un amplísimo catálogo epigráfico (pincha aquí) procedente del "expolio" de las ruinas de la antigua Capera, la localidad de Oliva de Plasencia ofrece el siempre gratísimo recurso de las inscripciones latinas reutilizadas, extraordinario complemento de la visita a Capera. Nos detendremos en tres de ellas, no las únicas pero sí, sin duda, las más vistosas y sencillas de localizar: en la C/Torres, 9 puede verse, coronando la puerta de la vivienda, la hermosa estela funeraria del Cluniensis C. Aelius Paternus (CIL, II, 818) -que puede verse en la parte superior de este post-, en el primer contrafuerte de la cara trasera de la iglesia de San Blas -si se la contornea desde el lado izquierdo de su pórtico de acceso- el viajero puede ver, sobre un bloque granítico reutilizado, la estela funeraria de Vitulus Malgeini f(ilius) (CIL, II, 847) y, por último, no lejos de la iglesia, en la calle que, por la derecha -dando la espalda al templo, es la C/Pozo Lirón- va a dar a la plaza, se conserva un miliario de Adriano (CIL, II, 4663) alusivo a la restauración por éste de la vía de la Plata.
Bibliografía: Tras los trabajos arqueológicos llevados a cabo en el lugar por A. Floriano y Cumbreño y por José Mª Blázquez (véase, al menos, Cáparra, Cáparra II y Cáparra III, Madrid, 1965, 1966 y 1968, respectivamente, de la serie Excavaciones Arqueológicas en España) ha sido Enrique Cerrillo, Catedrático de Arqueología de la Universidad de Extremadura, quien más ha publicado sobre la ciudad romana como habrá podido comprobar el lector que haya visto ya las anteriores categorías de este post donde sus meritorios trabajos han sido citados con profusión (para seguir sus publicaciones, pincha aquí aunque muchas de ellas no están disponibles en formato digital...). Para no agotar al lector con más referencias, le remitiremos a una síntesis muy válida -con carácter introductorio-, resultado de una conferencia dictada por el propio E. Cerrillo en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, que puede descargarse desde aquí y anotaremos, como complemento a estas referencias y como trabajos de carácter general que no deben ser obviados: CERRILLO, E., FERNÁNDEZ, J. Mª., y HERRERA, G.: "Ciudades, territorios y vías de comunicación en la Lusitania meridional española", en Les Villes de Lusitanie Romaine, París, 1990, pp. 51-72 -con una muy buena panorámica sobre el poblamiento romano en la actual Extremadura, la relación campo-ciudad y la relación asentamiento indígena (pues lo hubo en Capera) y asentamiento romano- o, con el mismo propósito, el trabajo de CERRILLO, E.: "La Vía de la Plata en Extremadura: observaciones históricas y arqueológicas", en V Mesa Redonda Internacional sobre Lusitania Romana: Las Comunicaciones, Cáceres, 2002, pp. 177-194.
Recursos en internet: Sin lugar a dudas, además de la entrada dedicada a Capera en la sección de Conjuntos Arqueológicos de la Cervantes Virtual (pincha aquí) -que ofrece, además, una sensacional y actualizada relación de bibliografía sobre el lugar que complementa la arriba referida-, de la página de la ciudad romana en Wikipedia, de la que puede verse en la web Viajar por Extremadura o de la sección que dedica a Capera la página de la vecina localidad de Guijo de Granadilla, la página personal de Jaime Río-Miranda es la que más información sobre la ciudad romana permite obtener en la red (pincha aquí). Además de estos recursos, sobre el yacimiento en sí o sobre la historia de la antigua ciudad que se esconde entre sus ruinas, el lector puede echar también un vistazo a una notable cantidad de recursos digitales relacionados con el arco, como se ha dicho, el más singular -pero no el único- monumento que puede visitarse en el lugar. Así, por ejemplo, éste cuenta con una sensacional ficha en la página Spanish Arts o puede verse, en YouTube, una ilustrativa reconstrucción infográfica del monumento (pincha aquí) plataforma en la que pueden encontrarse, también, algunos fragmentos de la recreación en 3D que es el hilo conductor del audiovisual que da la bienvenida al visitante en el sobresaliente Centro de Interpretación (pincha aquí). El álbum Extremadura Clásica en Flickr también ofrece una sensacional galería de imágenes de la ciudad romana que nos ocupa (pincha aquí) como, con extraordinaria solvencia e imágenes excelentes, lo hace la ficha dedicada a Capera en el portal Rutas con Historia.
Recomendaciones: Quien escribe estas líneas, se acercó a Capera por segunda vez -cierto que esta segunda visita ha sido la más concienzuda de las dos, de ahí que sólo ahora incorporemos este núcleo al catálogo de Oppida Imperii Romani- en el tránsito entre la VIII Mesa Redonda da Lusitânia, organizada en la ciudad portuguesa de Mangualde en Mayo de 2013 y el XVIII Congreso Internacional de Arqueología Clásica organizado por el Institut Català d'Arqueologia Clàssica y el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida en ese mismo mes, poco después, en Mérida. Por eso, las recomendaciones de que aquí dejaremos constancia incluirán, necesariamente, una alusión a Mangualde pero se centrarán, sobre todo, en el entorno de las ruinas que han sido objeto de atención de este post (para Mérida remitimos a las ya realizadas en otro post de este mismo espacio, el consagrado a Augusta Emerita: pincha aquí, aunque queremos añadir dos recomendaciones a las allí expuestas: el Restaurante Galileo, italiano, en la C/John Lennon, y la Cervecería Vía de la Tapa, frente al inexcusable Museo Nacional de Arte Romano). En Plasencia -apenas a media hora en coche del yacimiento-, sin duda, el lugar más emblemático y confortable para alojarse es el Parador de Turismo, enclavado en un antiguo convento y con todo el sabor de este tipo de reutilizaciones que, además, con la marca Paradores suelen llevar, siempre, el sello de la calidad. Para comer o cenar y probar algunas de las especialidades extremeñas (el jamón, sencillamente delicioso) el lector no debe dejar de acudir al Restaurante Casa Juan, en la C/Arenillas, muy cerquita, además, del Parador. No lejos de Capera está la capital provincial, Cáceres, que también merece una visita (pincha aquí para algunas recomendaciones). Si se está de paso -por ejemplo hacia la ciudad de Mérida- el viajero puede detenerse en la zona ubicada al pie del casco histórico donde, entre otras muchas opciones, el Mesón San Blas/Casa Pedro ofrece una buena y equilibrada oferta de raciones, tapas y platos combinados que no son nada del otro mundo pero que, en cualquier caso, sacan de un apuro. En Mangualde (¡todos los españoles tenemos la obligación de redescubrir Portugal, un país al que no conocemos como merece!: pincha aquí para algunas razones) el mejor alojamiento es, sin duda, el Hotel Nossa Senhora do Castelo, junto al hermoso santuario de la Virgen del mismo nombre: paz, quietud, tranquilidad y unas vistas extraordinarias sobre una ciudad que, por su buena situación, es la mejor plataforma desde la que acercarse a localidades de la Beira Litoral como Viseu, Guarda o, por supuesto, Coimbra (donde puedes visitar las ciudades romanas de Aeminium o de Conimbriga, sencillamente inexcusables).